SOCIEDAD

Vecinos denuncian que los ladrones roban “al ritmo del tren” en el túnel de Lacroze

Crecieron los robos de carteras y billeteras en el barrio porteño de Colegiales: golpizas y hasta asaltos a mano armada.

Foto:Juan Obregon

Los resultados indican que la construcción del túnel en el cruce de la avenida Federico Lacroze y las vías del ferrocarril Mitre sirvió para aliviar el tránsito de la zona. Sin embargo, los beneficios para la circulación que trajo la obra son tan visibles como los problemas de seguridad. Para los vecinos de Colegiales, desde que se inauguró el “sapito” se dispararon los hechos delictivos.

Robos de carteras y billeteras, golpizas y hasta asaltos a mano armada en los negocios linderos a las entradas del viaducto son algunas de las situaciones que los vecinos denuncian como habituales.

Las pasarelas del túnel son el espacio que mayor inseguridad ofrece el lugar. El ancho de estos senderos peatonales –de apenas 1,20 metro– se convierte en una trampa, sobre todo cuando llega alguna de las casi noventa formaciones que circulan a diario por las vías del Mitre. Los delincuentes toman el tiempo que el tren tarda en recorrer los 300 metros que separan el puente de la calle Jorge Newbery con la estación Colegiales. “Apenas cruza el puente, bajan al túnel, roban, salen corriendo y se suben a la formación que ya está arrancando. Lo tienen todo calculado”, asegura Juan Carlos Ares, vecino y comerciante de la zona. Ares sufrió un asalto bajo el túnel. “Fue a las 9.30, cuando iba al banco. El ladrón salió corriendo y se subió a una moto que lo esperaba en la esquina”, dice.

La situación también se repite en las horas pico. Otro de los rincones más inseguros son las escaleras y las rampas de acceso. En la mayoría de los casos, las víctimas son personas mayores o de movilidad reducida. La situación llegó a tal punto, que muchos vecinos prefieren tomar un colectivo para que los cruce de un lado al otro de las vías del Mitre. Y a veces deben esperar media hora un colectivo para hacer un trayecto de tres cuadras.

“Estuvimos ocho meses sin cámaras en el túnel, y cuando las instalaron no funcionaban porque faltaba el tendido de fibra óptica. Hace unos días las terminaron de conectar, pero los robos continúan”, asegura Marcia Hashiba, titular de la Asociación de Vecinos de Colegiales.

Según se quejan los vecinos, la zona representa un polígono con control ausente de la policía. En el cruce de Crámer y Lacroze intervienen tres comisarías de la Federal –las seccionales 37, 31 y 33– y “ninguna se hace cargo”, según se quejan. “Además, nos dicen que no pueden intervenir porque no reciben denuncias. Hicimos presentaciones pero no responden como quisiéramos, con mayor presencia policial”, agrega por último Benito Cristófaro, un farmacéutico con más de 40 años en
el barrio.



Claudio Corsalini