SOCIEDAD TURISMO

Visitar Puerto Madero, un viaje al posmodernismo

El barrio más nuevo de la Ciudad de Buenos Aires fue construido sobre 210 manzanas en terrenos ganados al Río de la Plata.

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Foto:César Calvo

El aspecto y arquitectura de Puerto Madero lo convierten en el barrio porteño más posmoderno. Sín duda es uno de los distritos más caros y exclusivos de la Ciudad de Buenos Aires. Y el más joven: en 1989, se crea la Corporación Puerto Madero con el objeto de urbanizar las 170 hectáreas del viejo Puerto. Ocho años después, ya se encontraban reciclados ambos lados del diques, unidos por el "Puente de la Mujer", inaugurado en 2001.

Atravesado por los cuatro diques, que le dan una impronta única, el barrio se destaca por su original arquitectura, y constituye una rareza incuso para los porteños. Desde la arquitectura, el no-lugar posmodernista se hace presente en cada esquina: edificios corporativos, espacios amplios, un embarcadero, y altos edificios con viviendas de lujo.

La gran afluencia de turistas locales y extranjeros convierte a Puerto Madero, en cuanto a la gastronomía, en una suerte de meca de la comida argentina “for export”. A esta oferta de restaurantes se le suman recientemente locales de comida rápida, que permiten a los visitantes comer por un precio accesible.

El transporte público no es una alternativa válida para acceder al corazón de este peculiar barrio porteño. Como si fuera una isla, los colectivos tienen sus paradas en la periferia; el resto del recorrido hay que hacerlo caminando, en auto, rollers o bicicleta. La única forma "tradicional" de transporte público que atraviesa Puerto Madero era el Tranvía del Este: fue inaugurado en julio de 2007 con un costo de 102 millones de pesos para un recorrido de 16 cuadras. Dejó de funcionar en 2012, y la promesa de conectar este servicio con subtes y trenes quedó trunca.

El transporte público no es una alternativa válida para acceder al corazón de este peculiar barrio porteño.

Todo es lujoso y exagerado. El casino flotante, ubicado en la Av. Elvira Rawson de Dellepiane 1107, termina de configurar el mapa de la opulencia. Una sala de juegos, propiedad del empresario K Cristóbal López, tiene su entramado político. Al estar prohibidos los casinos en la Capital, el Casino de Puerto Madero flota con en aguas internacionales, considerado en territorio federal.

Puerto Madero tiene algunas galerías de artes y se destacan dos museos privados y opulentos. El Museo Fortabat cuenta con una pinacoteca perteneciente a la colección privada de una de las familias más aristocráticas de la Argentina. Además, el espacio Faena Art Center se dedica a exponer tendencias del arte moderno en un marco de lujo y espectacularidad.

La actividad náutica es central en esta miniciudad iniciada en 1991 sobre lo que fue el viejo puerto de Buenos Aires. El Club Náutico “Yatch Club Puerto Madero” tiene sus propias actividades y posee un amarradero con embarcaciones de lujo. El salón de eventos flota en el río y está preparado para recibir 600 personas.

Un paseo en “góndola” es una posibilidad única en la ciudad. Recorrer el dique en este tipo de embarcación cuesta unos 1800 pesos para dos personas. Se embarca en el amarradero ubicado en Olga Cossettini y Macacha Güemes.

La Fragata Sarmiento y la Corbeta Uruguay son otras de las tantas atracciones. Estas dos embarcaciones pueden ser visitadas y recorridas. En el interior se pueden apreciar las instalación que le permiten a su tripulación surcar los mares de forma confortable.

Un paseo en “góndola” es una posibilidad única en la ciudad. Recorrer el dique en este tipo de embarcación cuesta unos 1800 pesos para dos personas.

Los nombres de todas las calles pertenecen a mujeres destacadas de la historia Argentina. Juana Manso (escritora y activista feminista), Pierina Dealessi (actriz), Azucena Villaflor (fundadora de Madres de Plaza de Mayo). Juana Azurduy (luchadora por la independencia nacional). Concepto que acompaña el Puente de la Mujer, inaugurado en 2001, diseñado por el arquitecto español Santiago Calatrava Valls, y fabricado por una empresa del País Vasco (Urssa) con un acero especial. La figura representa a las piernas de una mujer mientras baila un tango pero termina por definir una imagen digna de alguna ciudad australiana.

Aún quedan reminiscencias del viejo puerto: las grúas como otros vestigios fueron restaurados y pasaron a ser esculturas que adornan la prolija estampa. El ícono sin duda son los característicos depósitos de la aduana, reciclados en oficinas y departamentos de lujo, los primeros del barrio. Luego llegaron los puentes y “al otro lado del río” crecieron los “rascacielos porteños”.

La prolijidad en el diseño urbano llama la atención en la caótica Buenos Aires. Sin duda la vedette de todas es el paseo costero, hacer actividad física o simplemente caminar implica disfrutar del río en una forma única para porteños y turistas..

La trama política de los últimos años ha puesto a Puerto Madero en el ojo de la tormenta. Las torres Le Parc ubicadas en la intersección del Boulevard Azucena Villaflor y Aimé Painé. fue el centro de la atención mediática en el barrio más seguro de la ciudad. El departamento en que fue encontrado muerto el fiscal Alberto Nisman, un 18 de febrero de 2015, forma parte de uno de los complejos habitacionales más exclusivos.

Además, para los interesados en la política doméstica de argentina, uno de los emblemas de las controversias kirchnerista es Madero Center un edificio de oficinas y viviendas ubicado en la calle Juana Manso 555. En este caso las coincidencias del entramado político-financiero abruman. La familia Kirchner es dueña de dos departamentos y cocheras, y el exvicepresidente Amado Boudou tiene su vivienda allí.

Lo más sorprendente es SGI, la financiera más conocida como “La Rosadita” , eje central de "la ruta del dinero K" y sus oscuras cajas negras. Pero no todo es política: en la esquina de Madero Center se puede disfrutar de un café o algunas piezas de sushi.

(*) De la redacción de Perfil.com.



César Calvo (*)