SOCIEDAD PARA ATENDER LAS NECESIDADES DE LOS 40 MIL HABITANTES

Vive en la Villa 31, estudia Arquitectura y proyecta la construcción de un hospital

Será el primer arquitecto del asentamiento y no planea irse. El lugar planeado está ocupado por una empresa. 

Foto:Marcelo Silvestro

Cada vez que tiene que hacer un trabajo práctico para la facultad, César Sanabria sube con su tablero y su escuadra a la terraza de su casa, en la Villa 31. Desde allí, tiene una visión completa del barrio que lo vio crecer, y sueña con un futuro en el que, ya recibido de arquitecto, pueda empezar a trabajar para transformarlo.

“Me faltan pocas materias y mi objetivo es terminar y seguir viviendo acá. Quiero realizar proyectos y obras para el barrio, como una forma de retribución de todo lo que recibí en estos 29”, cuenta este joven de 30 años, que el año próximo se convertirá en el primer arquitecto de la villa.

Uno de los planes que tiene en mente Sanabria una vez que tenga su título universitario bajo el brazo es el desarrollo y la construcción de un hospital dentro del asentamiento de Retiro. Ya le puso nombre, Padre Carlos Mugica, y diseñó una serie de planos y renders. “Pienso en un centro asistencial que cubra las necesidades de los habitantes de la villa. Por más que exista una sala de primeros auxilios, por la cantidad de gente que vive acá se necesita un hospital. Además, las ambulancias no entran al barrio si no son acompañadas por un patrullero de la Policía Federal o de la Policía Metropolitana”, asegura Sanabria, en su casa del sector Güemes.

Según registros oficiales, en las villas 31 y 31 Bis viven actualmente unas 40 mil personas. Sin embargo, datos aportados por  referentes barriales elevan el número hasta los 90 mil habitantes.

Sanabria ya presentó su proyecto ante las autoridades del gobierno porteño, pero aún no recibió respuesta. También planea contar su plan en el Ministerio de Desarrollo Social de la Nación, ya que se erigiría sobre tierras fiscales que pertenecen a Nación. En su diseño, el centro hospitalario tendría dos plantas, un sector administrativo y estacionamiento. En el primer piso se ubicarían las áreas de diagnóstico y rehabilitación, mientras que en el segundo, obstetricia y maternidad. En total, contaría con unas sesenta camas. Planea construirlo en un predio donde hoy se encuentran los talleres de una empresa de micros de larga distancia.

Historia. César tiene 30 años y llegó al asentamiento de la mano de su mamá en busca de un mejor porvenir, cuando tenía un año. Como otros chicos del barrio, cursó la primaria en escuelas públicas de Recoleta y Barrio Norte. La secundaria la terminó en el colegio Filii Dei, que se encuentra en los márgenes del asentamiento más antiguo de la Ciudad.

Mientras terminaba sus estudios de nivel medio, ayudaba a su padrastro en tareas de albañilería y pintura de casas en la villa.

Hoy, además de cursar en la facultad por la noche, Sanabria trabaja en una cooperativa, Obra Carlos Mugica, y en una empresa de limpieza de calles del asentamiento. “Es la única forma que tengo para costearme los estudios. Igual, en el centro de estudiantes consigo apuntes, libros y material para las maquetas”, puntualizó el joven, que el próximo 5 de diciembre será distinguido por la labor social dentro de la villa.



Claudio Corsalini