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Nuevo Curso de Edición Periodística Multiplataforma

La UCA y Editorial Perfil lanzan un programa innovador para comprender los desafíos que presenta una redacción integrada. Prácticas profesionales en diario PERFIL, Noticias, Caras y Perfil.com.

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Con la convicción de que el acercamiento entre la Universidad y los medios es el camino a transitar para llegar al éxito profesional y la excelencia académica, la carrera de Ciencias de la Comunicación y Periodismo de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Católica Argentina (UCA) y Editorial Perfil comenzarán el mes de agosto un Curso Ejecutivo de Edición Periodística Multiplataforma.

En esta búsqueda de nuevas formas de relación entre las audiencias y los medios, la Universidad es el ámbito natural de experimentación, aprendizaje y crecimiento en relación con el mundo profesional.

En 2015 la UCA y Perfil firmaron un convenio que se tradujo en charlas y visitas a la editorial. Este es el primer curso que lanzamos de manera conjunta. Este convenio permite que profesionales de Perfil, muchos de los cuales hoy son profesores en la carrera de Periodismo, dicten clases en los programas de capacitación. Este curso de Edición Multiplataforma (cursomultiplataforma@uca.edu.ar) es una propuesta destinada a los estudiantes avanzados de periodismo, o periodistas recién graduados y profesionales de otras disciplinas con título de grado que quieran incursionar en periodismo en la edición de contenidos en todas las plataformas: papel, online, multimedia, redes sociales y en el mercado de revistas. La idea es profundizar en cada plataforma y aprender a generar contenidos transmedia capaces de adaptarse a todas ellas.

Está previsto el dictado de clases teórico-prácticas a cargo de profesores de la UCA y de periodistas de Perfil. Se realizarán entre agosto y octubre una vez a la semana en la Editorial. Allí cada uno de los responsables de los medios de Perfil les dará a los alumnos las pautas de edición diferenciada de contenidos para cada una de las plataformas que se ofrecen a las audiencias. La otra mitad del curso consta de prácticas profesionales que se realizará entre noviembre y enero en los medios en los que los alumnos decidan realizar sus experiencias. En este caso estarán a cargo del editor de cada medio. Estas prácticas se realizan en tiempo real, según la rutina productiva en cada plataforma, analógica o digital, y los alumnos tendrán acceso al “detrás de la escena” de los medios lo que les permitirá analizar los contenidos vistos en las clases teóricas.

En la UCA, hoy la carrera contempla los cambios que nos obligan a estar enfocados en la producción de contenidos periodísticos de calidad, no importa la plataforma en la que se difundan. Con una batería de nuevos contenidos digitales que atraviesan la currícula de la carrera de grado que interviene en todas las materias profesionales, los programas de estudios buscan adaptarse al terremoto que significan estos cambios.

Si bien hace veinte años que el periodismo digital está presente en la Argentina, las continuas experiencias de integración entre las redacciones convencionales y las digitales fracasaron y se está fundando un nuevo paradigma de cómo hacer las cosas.
En cierto sentido es un momento similar a cuando, hace treinta años, la UCA comenzó enseñando periodismo. La profesión tenía un horizonte profesional diferente. Si ahora el desafío es estar a la altura de generación de contenidos multiplataforma para ir al encuentro de nuestras audiencias, el afán en los comienzos de nuestra carrera era profesionalizar el periodismo que respiraba acurrucado en la bohemia de las redacciones.

Hoy en las redacciones imperan pantallas planas que exhiben la lectura de las métricas de los productos online, nos dicen cuánta gente está leyendo una nota, cuánto tiempo le dedica, si es nuevo en nuestro sitio o si es uno de los lectores fieles. Es como en el rating minuto a minuto, que mide la penetración de nuestros contenidos,
A mediados de los 80 se imponía un cambio innovador, como ahora. El periodismo se empezaba a enseñar en las universidades como carrera de grado. Se hizo lugar con esfuerzo, acompañado por desarrollos teóricos que lo fueron enriqueciendo y por un mercado profesional que empezaba a demandar una formación sistemática. Encontró su espacio entre las profesiones liberales y las ciencias sociales y humanas, superando el prejuicio que rezaba que el periodismo era poco más que un oficio con pretensiones.

Las ciencias de la comunicación ayudaron desde mediados del siglo pasado a entender el sentido y el impacto social de nuestra tarea. La semiótica, a analizarlo. La sociología, a vincularlo con fenómenos colectivos más amplios. Las ciencias jurídicas, a ampliar el concepto de libertad de expresión y convertirlo en derecho a la información y las ciencias políticas, a resaltar la dimensión que tiene para el sistema democrático la libre circulación de ideas y el acceso a la información.

Hoy ese crecimiento necesita subir otro escalón. Vivimos en el periodismo un momento de transformaciones profundas que en algunos casos ponen a los medios en la disyuntiva de cambiar o morir. Las transformaciones tecnológicas y la irrupción del mundo digital nos obliga a sumar otras habilidades para comunicar en todas las plataformas, lo que significa, más profundamente, modificar nuestra propia idea de qué es ser periodistas y qué lugar tiene el público en nuestro trabajo.

Hubo un cambio en el negocio, la publicidad busca otros caminos y las empresas periodísticas otras formas de ganar dinero. Hubo un cambio en las audiencias que buscan contenidos en otros lugares. No ya en el quiosco, ni en la radio o la TV. Sino en el smartphone, la tablet y el reloj. Un público menos leal a los nombres de los medios, pero más dispuesto a interactuar y compartir contenidos.

Hubo un cambio en las prácticas profesionales. Las habilidades de los hombres de prensa hoy tienen que ser otras. Deben manejar otras herramientas, saber presentar contenidos de otro modo, editar en video online, escribir para la web, generar contenidos para un dispositivo móvil, como un celular o hacer una cobertura en 140 caracteres de un evento que se está desarrollando en vivo.

Formar periodistas hoy es advertir que a las ideas básicas de nuestra profesión, los principios éticos, los valores y las técnicas de cómo mirar y volver para contarlo, hay que sumar habilidades digitales que permitan poner esas historias en otros dispositivos y desarrollar un oído atento a las necesidades de las audiencias.

Todos estos cambios se dan al mismo tiempo, y es por eso que necesitamos probar, equivocarnos y volver a probar. Eso es innovar en la formación de periodistas para este siglo.

 

*Director de Ciencias de la Comunicación y Periodismo de la Universidad Católica Argentina.



Hernán Cappiello