historia dinámica

Macri considera volver

Mientras crece la interna y se torna más despiadada, hay protagonistas que regresan.

Persona non grata. Foto: Pablo Temes

En medio de la feroz interna del Gobierno que, a la vez, aburre y sorprende, ha reingresado al escenario de la política vernácula de forma activa Mauricio Macri. ¿Qué significa exactamente la expresión “de forma activa” aplicada al ex mandatario, quien nunca abandonó la actividad política? Muy simple: su posible candidatura a la presidencia de la Nación, nada menos. Este dato –que fue un adelanto dado por Ignacio Ortelli en su programa de Radio Rivadavia– refleja una posibilidad que hoy en día es considerada seriamente por el ingeniero, quien no dará definición alguna sobre esto hasta fines del año. En lo inmediato, Macri se va a concentrar en la Copa del Mundo. Mas luego, el eje de sus movimientos va a ser el de su candidatura. 

Claramente, su relación con Javier Milei está definitivamente rota. Tan claro como eso, es que la mera posibilidad de esa postulación inquieta al oficialismo. Muestra de ello son algunas de las declaraciones que se han producido en estos días por parte del presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, y del ministro de Economía, Luis Caputo.

Sería (la candidatura) funcional al kirchnerismo”, dijo Menem. “Este gobierno hizo cosas exactamente opuestas a las de Macri en términos de política económica “, dijo Caputo, (sic) sin advertir que él había sido uno de los funcionarios del área económica de aquella gestión que hoy critica.

No es ninguna revelación y no se necesita de ninguna encuesta para llegar a la conclusión que, si la Libertad Avanza y el PRO van divididos, no ganan. Eso ya se vio eso en la elección de 2023 en la provincia de Buenos Aires. En aquel momento Néstor Grindetti y Carolina Píparo dividieron el voto de centro derecha y se encaminaron a sus respectivos suicidios electorales, hecho que abrió las puertas a la reelección de Axel Kicillof. De hecho, la victoria de Milei en la segunda vuelta en 2023, ocurrió después de la reunión en la casa de Macri en Acassuso al día siguiente de la primera vuelta en la que había ganado Sergio Massa que quedó a 4 puntos de ser electo presidente. Parece mentira que el oficialismo no termine de comprender esta circunstancia. 

Filtran supuestos audios íntimos de Javier Milei y se abre una investigación judicial por riesgo a la seguridad presidencial

La macroeconomía le ha dado al gobierno buenas noticias esta semana: según el Indec la actividad creció en el cálculo interanual un 5,5% y 3,5% con respecto a marzo; el Fondo Monetario Internacional aprobó la revisión técnica y le otorgó 1000 millones dólares para hacer frente al pago de deuda, y el Banco Central continuó acumulando reservas. Sin embargo, respecto de las reservas, hay que insistir en que todavía están lejos de alcanzar niveles óptimos. Esa es una crítica persistente del FMI, que no deja de marcar ”las vulnerabilidades que aún existen” en la economía y que complican su marcha. La micro, en cambio, enfrenta problemas que el gobierno, que los reconoce, no logra encauzar. La pérdida de puestos de trabajo y la caída del consumo no paran. Estas dos situaciones están totalmente interconectadas. Por otro lado, la situación de las pymes es angustiante. 

En la reunión que mantuvo Luis Caputo con los industriales, estos hablaron de la necesidad de generar condiciones para la reactivación de la economía. Uno de los puntos clave fue el impositivo. La dirigencia de Unión Industrial Argentina enfatizó la necesidad de implementar una baja de impuestos, pedido que no prosperó. Hay una baja de la recaudación que impide avanzar en esa dirección. Hasta que esta situación no se revierta no hay ninguna chance de bajar los gravámenes nacionales. Y sin baja de impuestos, la competitividad de los productos nacionales ante los importados se hace muy difícil. Sin embargo, una ayuda providencial llegó desde lo discursivo del personaje menos esperado: Aníbal Fernández. Hombre de piel curtida, experimentado en política y representante indiscutido del peronismo, en una entrevista con Pedro Rosemblat en el canal Gelatina, respondió qué dejaría intacto al ser consultado si le tocara suceder a Milei: “Todo: no toco nada. Y empiezo a mirar pedacito por pedacito, porque el esfuerzo que le hicieron hacer al pueblo argentino no se puede dilapidar (...) Lo miro y lo consolido, lo modifico, lo mejoro; lo que sea”. Es el reconocimiento explícito de que hay cierto consenso en no retroceder o incluso “consolidar” parte del camino recorrido por los libertarios. El desajuste en las cuentas públicas y la emisión descontrolada, nunca más. El dato no es menor, ya que expresa el pensamiento de muchos de los actores que anhelan llegar al poder; sean del color político que sean. 

Por si no faltaran problemas, las redes se llenaron en los últimos días con la difusión de audios atribuidos al Presidente en los que se escuchan supuestas conversaciones suyas con la asesora de imagen y comunicación Rosemery Maturana, quien, en una entrevista con Farándula Show, dio por auténticas esas grabaciones. Hay quienes en las filas de LLA celebran esto, porque entonces no se habla del “Adornigate”. Se ve que su disociación con la realidad es alta. 

Rosmery Maturana defendió a Milei: "No hay nada de malo en los audios, era una conversación de confidentes”

El affaire de los audios abre un profundo interrogante sobre la falta de prudencia por parte de Milei y de la vulnerabilidad a la que queda expuesto. La vida privada de un Presidente está sometida también al escrutinio público. Y algo llamado decoro que hace a la valoración de una persona y que, en el caso de un jefe de Estado, es inmanente a su autoridad y al respeto que le debe la ciudadanía. Si quien ejerce el poder no es respetado, su autoridad y su liderazgo se resienten. 

La caída de la imagen positiva de Milei es algo que se palpa en la calle. Este episodio no es la causa fundamental de este declive sino una muestra de una personalidad compleja y difícil que inquieta a todo el oficialismo y a sus propios votantes.