ROSCA RADICAL

De Loredo saca músculo en las dos capitales y la interna UCR amenaza con ir otra vez a Tribunales

El aspirante a la gobernación acelera su armado territorial. Se mostrará en un locro por el 25 de mayo en Capital y visitará Río Cuarto el martes. La UCR cordobesa vuelve a quedar al borde de otra guerra interna.

De Loredo y Ferrer junto a legisladores de la UCR Foto: ceduc

Mientras Rodrigo de Loredo acelera su despliegue territorial entre Córdoba Capital y Río Cuarto y evita hablar de la interna, el radicalismo con tonada se encamina a transitar el mismo infierno que marcó su última crisis. La disputa por el control del partido amenaza con terminar en Tribunales.

La avanzada de presión de Marcos Ferrer por la prórroga de mandatos en la conducción partidaria encendió una nueva guerra interna en la UCR provincial, donde conviven dos tensiones que empiezan a cruzarse rumbo a 2027: la renovación de autoridades y la estrategia de alianzas, con el factor Milei calando hondo.

El Mundial activará una pausa. Luego, admiten propios y extraños en el centenario partido, “la política se acelerará”. Y en ese escenario, la UCR volverá a asomarse al riesgo de atravesar “el mismo infierno” que en 2025: una interna feroz, operaciones cruzadas y una judicialización para limar al poder deloredista.

El detonante es la movida de Ferrer para reunir avales de comités departamentales y sectores aliados con el objetivo de habilitar una prórroga de mandatos que vencen a fines de septiembre. El argumento es económico y político: “No hay plata para una interna provincial”, dicen los deloredistas, y reafirman: “Intendentes y dirigentes del interior no quieren las internas”. 

 

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En su contragolpe, la Tercera Vía y el alfonsinismo —también podría sumarse el mestrismo— anticiparon una nueva ofensiva judicial si el Congreso partidario avanza con esa maniobra de Ferrer.

“Vamos a ir a Tribunales”, avisó el legislador Dante Rossi en declaraciones a Perfil Córdoba. “No hay ningún argumento para postergar una elección interna. No hay pandemia ni ninguna situación excepcional que justifique violar la Carta Orgánica”, lanzó el radical opositor.

En distintos sectores de la UCR ya dan casi por descontado que, si el deloredismo extiende los mandatos, la pelea terminará en manos de la Justicia Electoral. Y puertas adentro admiten otra dificultad: consideran que el juez fallará contra el esquema de Ferrer. Dos antecedentes se miran: la interna radical de 2025 y los comicios del PRO Córdoba que ordenó en contra de la voluntad del propio Mauricio Macri.

Discusión de fondo

La interna, además, esconde una discusión más profunda. Detrás de la pelea reglamentaria aparece la disputa política sobre el futuro de la UCR y la vinculación con Javier Milei. La cuestión de fondo es quién se queda con la lapicera para definir las alianzas de 2027.

“Hoy sería una interna de contenido”, plantean desde el espacio de Luis Quiroga y Rossi. “Están los que quieren acuerdos con La Libertad Avanza y los que creemos que no hay coincidencias políticas para eso”. La frase del ‘Colorado’ impacta de lleno sobre la estrategia de De Loredo, quien empuja un frente opositor no peronista junto a Gabriel Bornoroni y Luis Juez, incluso con la idea de habilitar una competencia interna para definir candidaturas.

En ese plano, el núcleo Identidad Radical apuntó contra el exdiputado nacional. “No se puede pedir elecciones internas a LLA y a Juez mientras se destruye la democracia interna de la UCR”, disparó Martín Lucas en un duro pronunciamiento contra De Loredo y Ferrer.

El documento acusa al titular del partido de “presionar” a comités departamentales mediante notas prefabricadas para construir un supuesto respaldo artificial a la prórroga. Y va más allá: denuncia una “maniobra autoritaria y antidemocrática” destinada a “eludir el voto soberano del afiliado”.

“La gestión de Ferrer se caracterizó por cancelar el debate y mantener al partido cerrado”, cuestionó. Y fustigó: “Si no controlan la lapicera, clausuran el partido y cierran las urnas”.

Despliegue territorial

En paralelo, el núcleo de poder de De Loredo mueve sus fichas en el territorio cordobés. Mientras el aspirante a la gobernación profundiza recorridas por el interior —el martes desembarcará en Río Cuarto y luego en Calamuchita—, en la capital provincial continúa la movida del jefe del bloque radical en la Unicameral, Matías Gvozdenovich.

El ‘Ruso’ encabeza una gira por las seccionales con el objetivo de “sacarle la telaraña” a los comités y reactivar la militancia radical. En el entorno del dirigente aseguran que tuvo “muy buena recepción” y que logró “desempolvar” estructuras que venían paralizadas. El operativo también tiene lectura interna: consolidar músculo territorial propio ante una eventual interna partidaria.

Gvozdenovich empezó a ordenar la pata “halcón” deloredista en la Capital y a construir volumen político en un escenario donde muchos creen que la judicialización terminará funcionando como contrapeso al poder mayoritario del deloredismo en Casa Radical.

Durante una recorrida por la seccional décima, el ‘Ruso’ le salió al choque al cordobesismo de Martín Llaryora por su posicionamiento ambiguo frente al Gobierno nacional. “En Buenos Aires muchos se esconden”, lanzó en alusión a los diputados Juan Schiaretti e Ignacio García Aresca. Así, apuntó contra la ausencia de peronistas cordobeses en debates vinculados al recorte de subsidios al gas, discapacidad y educación pública.

 

Movimientos en clave 2027

La pelea radical también empieza a trasladarse a los territorios donde se proyecta la disputa de poder hacia 2027. En San Francisco, Quiroga y Rossi se mostraron junto a Carlos Briner en un acto con fuerte tono opositor a la conducción partidaria alineada con De Loredo.

La Tercera Vía reclamó abrir las urnas y renovar autoridades. “Piden competencia afuera y no se la bancan dentro del partido”, cuestionaron. Quiroga, que ya blanqueó sus aspiraciones de conducir la UCR provincial, prometió “devolverle identidad, modernidad y autoestima” al radicalismo cordobés. Y dejó otra definición de fondo: “Vamos a resolver la estrategia para 2027 entre todos”.

La tensión interna deja poco margen para un acuerdo político. Aun así, desde el oficialismo relativizan el conflicto y recuerdan que las prórrogas de mandatos fueron una constante histórica dentro de la UCR cordobesa. “La excepción sería que no hubiera prórroga”, ironizó un interlocutor cercano a De Loredo.

En medio de este clima interno, el exdiputado sigue consolidando su presencia territorial. Esta semana hará pie en las dos capitales: en Córdoba compartirá el locro del 25 de mayo invitado por Juan Negri y Javier Bee Sellares, de Viva Córdoba; y en Río Cuarto desembarcará con su teléfono rojo contra el PJ en el poder, mientras el radicalismo vuelve a caminar al borde de una fractura interna, cuya definición terminaría en Tribunales.