Nace en Córdoba una residencia de arte e ideas con clínicas de formación

En un predio de 118 hectáreas sobre el río El Durazno abrió sus puertas Residencia de Arte e Ideas, una iniciativa privada impulsada por las gestoras Florencia Magaril y Andrea Molina.

En el Durazno. En pleno corazón del valle de Calamuchita se erige una residencia para artistas que incluye formación, alojamiento compartido y pensión completa. Foto: Federico Cairoli

El Durazno, Residencia de Arte e Ideas, es un espacio que se asienta en el valle de Calamuchita y que combina formación intensiva, convivencia e inmersión en el paisaje serrano.

El proyecto, que fue concebido como una pausa reflexiva frente a las exigencias de inmediatez del circuito urbano, puso en marcha su Ciclo 2026 con una serie de clínicas coordinadas por creadores de distintas disciplinas.

La génesis del emprendimiento reside en la confluencia entre la inversión privada y la gestión cultural profesionalizada, en un predio de 118 hectáreas, surcado por más de tres kilómetros de costa sobre el río El Durazno y que constituye el soporte territorial donde se despliega la experiencia. 

En ese escenario, la infraestructura proyectada por el arquitecto Nicolás Oks se integra con el monte autóctono para albergar a grupos reducidos en formato de inmersión total. La dirección general del proyecto está a cargo de Florencia Magaril, mientras que la producción y comunicación son articuladas por Andrea Molina.

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La propuesta adopta una modalidad integral que abarca alojamiento, pensión completa y espacios de taller adaptados, con un aspecto distintivo que radica en la soberanía alimentaria del lugar, dado que la gastronomía se abastece de una huerta propia de cultivo local con insumos regionales y sustentables.

“Es una propuesta que busca generar espacios de aprendizaje fuera de la productividad que impone la ciudad; frenar y conectarse con otras dinámicas en un contexto donde sostener iniciativas independientes exige convicción y gestión”, señala Magaril sobre el propósito de la residencia.

Un trayecto de clínicas para el pensamiento crítico

El programa inaugural del Ciclo 2026 está estructurado a partir de cinco módulos intensivos de tres días cada uno, diseñados para tensionar las fronteras entre el pensamiento, la técnica y el territorio.

Así, la apertura de las actividades estará a cargo del artista visual Elian Chali, quien entre el 11 y el 13 de septiembre abordará las prácticas artísticas comprendidas como modos de vida. 

Posteriormente, del 10 al 12 de octubre, Lu Peirone coordinará una clínica centrada en la observación de la naturaleza como herramienta conceptual y creativa.

El trayecto continuará durante el mes de noviembre con tres instancias consecutivas. Del 6 al 8, Mariana Guagliano desarrollará el taller titulado Puntadas geográficas; y del 21 al 23 de noviembre, el fotógrafo Gonzalo Granja liderará el retiro de fotografía de naturaleza Tierra Adentro

Finalmente, del 27 al 29, la cineasta Agustina Comedi cerrará el ciclo con el seminario Cuando el pasado insiste, enfocado en las dinámicas de la memoria y el archivo.

La convocatoria articula además una red de intercambio que alcanza a participantes de diversos puntos de Argentina y países limítrofes como Chile, Bolivia y Perú. 

Al frente. La dirección general del proyecto está a cargo de Florencia Magaril.