Juan Pablo Quinteros

“Salimos a poner orden en el momento socioeconómico más crítico en tres décadas”

El Ministro de Seguridad provincial detalla cómo será el nuevo sistema de estacionamiento que marcará un cambio profundo en la dinámica cotidiana de las calles cordobesas. Desde este martes quedará prohibido el cobro en efectivo por cuidar autos y los tradicionales “naranjitas” autorizados pasarán a convertirse en “constatadores urbanos” bajo un esquema digitalizado.

CRISIS SOCIAL. El ministro Juan Pablo Quinteros vinculó el avance de la informalidad urbana con el deterioro económico, el desempleo y el aumento de los problemas de salud mental. Foto: -

A partir de este martes, la ciudad de Córdoba comenzará a implementar un cambio drástico en el mapa de su estacionamiento en la vía pública con la puesta en marcha de una reforma integral que principalmente buscará regular y poner orden a una actividad que parecía haberse desbordado.

De esta manera, dejar el auto estacionado dejará de ser, al menos en los papeles, un sometimiento a un gris normativo donde la tarifa dependía de la cuadra o del evento de turno. Ahora será la Municipalidad de Córdoba quien defina cuánto costará la hora. La apuesta conjunta entre el Palacio 6 de Julio y el Centro Cívico buscará terminar con un problema que lleva décadas y la Municipalidad sabe perfectamente que no tiene margen para fallar. Hay una decisión política tomada sobre el tema, aunque en cada una de las áreas reconocen por lo bajo que “acomodar” el nuevo sistema llevará tiempo y exigirá una sintonía fina que no se logrará de un día para el otro.

De todas maneras, el ministro de Seguridad provincial, Juan Pablo Quinteros, fue categórico: “Salimos a poner orden en la calle en el momento socioeconómico más crítico en las últimas tres décadas”.

Llega el SEMM

En concreto, la principal novedad es que no se permitirá el pago en efectivo. Los usuarios deberán realizar sus pagos digitalmente a través de la aplicación SEMM o escaneando un código QR en la cartelería callejera.

Para el automovilista que se suba al auto el martes a la mañana, el escenario presentará modificaciones sustanciales en la práctica diaria. El valor de la hora de estacionamiento estará atado directamente a la situación económica y costará el 60% del valor del litro de nafta premium de YPF en la plaza local. A los valores actuales, esa ecuación ubicará la tarifa en torno a los $1.410, una cifra que se abonará exclusivamente a través de la aplicación oficial o en la red de comercios adheridos.

Y aquí viene uno de los ejes de la nueva disposición. Los actuales “naranjitas” que integran las ocho cooperativas tradicionales autorizadas por el municipio se transformarán en “constatadores urbanos”. Vestidos con chalecos marrones, credenciales visibles y códigos QR de identificación, estos trabajadores tendrán estrictamente prohibido recibir billetes en mano. Su función mutará hacia la fiscalización y la asistencia, mientras que sus ingresos provendrán de un reparto bancarizado del 80% de lo que se recaude digitalmente en sus zonas.

El nuevo esquema funcionará de lunes a viernes de 8:00 a 20:00 y los sábados de 8:00 a 14:00. Fuera de esa franja, la calle volverá a ser libre y gratuita. Es allí donde la normativa aplica su mayor cirugía legal, al suprimir cualquier resquicio de “pago voluntario por convención de partes”.

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A partir de la noche del martes, ya no se podrá exigir dinero para cuidar el auto, salvo para eventos o espectáculos masivos. Desde la Municipalidad informaron que los lugares donde se cobrará estacionamiento son, entre otros, Las Palmas, Atenas, Estadio del Centro, Forja, Plaza de la Música, Quality Polideportivo, Quality Sum, Sargento Cabral, Sociedad Belgrano, Súper Deportivo, Villa Retiro y los estadios Mario Alberto Kempes y el de Instituto.

En estos espacios el usuario sabrá de antemano a qué organización le está pagando mediante el sistema, con una tarifa que en esos casos trepará al 100% del valor de la nafta premium, activándose desde dos horas antes del evento.

El rol de Seguridad

En este complejo marco será necesario el control por parte del Estado. En diálogo con Perfil Córdoba, el ministro Quinteros fue categórico al describir la trastienda de una decisión que tensiona las fibras de una realidad social al límite: “Salimos a poner orden público en el momento socioeconómico más crítico de las últimas tres décadas. El deterioro social que vi en la calle desde el 10 de diciembre de 2023 es alarmante”.

Y añadió: “Me asombraron dos cosas: la pérdida de empleo formal junto a la pérdida de poder adquisitivo, y por el otro lado, la intolerancia y el consumo problemático. En Córdoba se cuadruplicaron los casos de salud mental y eso es parte del contexto social porque la realidad los está matando”.

En ese marco, Quinteros remarcó que la Provincia viene ejecutando un fuerte proceso de notificación previa en las calles, alcanzando los 500 cuidadores informales advertidos sólo en los últimos días. La herramienta para disuadir a quienes pretendan seguir cobrando en la clandestinidad será el artículo 60 del Código de Convivencia, que habilita a la policía a actuar ante la contravención aplicando multas, trabajo comunitario o arrestos tras denuncias al 911.

“Tenemos la firme decisión de orden público en las calles, es un reclamo social constante. Ahora se romantiza, pero nos lo piden todos los días. El naranjita se evita, al limpiavidrios no, además constituye un problema contra la fluidez del tránsito”, señaló el ministro.

Sin embargo, aclaró que la fuerza de seguridad no es la única respuesta: “Creer que los de azul van a resolver esto solos es un error; son policías, no expertos en salud mental. Por eso Córdoba no sale a reprimir sin una mirada social. Estamos trabajando junto a las áreas de políticas sociales de Raúl Lacava y Paulo Cassinerio para ofrecer alternativas: si se quieren asociar a una cooperativa o si tienen problemas de adicciones para que reciban tratamiento. No vamos a salir a cazar naranjitas, queremos producir un cambio cultural y sabemos que lleva tiempo. El orden público en la calle no lo vamos a negociar”, concluyó Quinteros.