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Belgrano campeón: las estadísticas que explican el título del Pirata

Detrás de la vuelta olímpica hay una radiografía clara: efectividad justa, un plantel comprometido al extremo y la jerarquía individual al servicio del colectivo.

Belgrano histórico campeón Foto: AFP

La consagración de Belgrano de Córdoba dejó mucha tela para cortar, pero sobre todo, deja números que exponen a la perfección la identidad de un verdadero campeón. No fue un equipo avasallante, pero sí uno pragmático, solidario y letal en los momentos clave del torneo.

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El andar de Belgrano en los 20 partidos jugados refleja un equilibrio absoluto, digno de un equipo maduro que supo cuándo acelerar y cuándo resguardarse:

- Victorias: 10

- Empates: 6

- Derrotas: 4

Cosechar el 50% de triunfos en un torneo tan físico y parejo como el argentino es una marca de campeón. Belgrano no necesitó un invicto histórico para coronarse; necesitó personalidad para sacar adelante los partidos bisagra.

El equilibrio en las áreas suele ser el argumento definitivo de cualquier vuelta olímpica. Los números del Pirata en los arcos hablan por sí solos: 24 goles a favor y 16 en contra.

Con una diferencia de gol positiva (+8), el conjunto cordobés demostró que tuvo el poder de fuego necesario para lastimar (promediando más de un gol por encuentro) y, al mismo tiempo, la resistencia defensiva para aguantar los embates rivales cuando los partidos se tornaban cuesta arriba.

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Si hay un dato que enternece al hincha y enorgullece al cuerpo técnico es la gestión del grupo. Solo 8 jugadores de todo el plantel profesional no ingresaron en el torneo.

Esta cifra es el reflejo de un vestuario sano y un recambio constante. En un fútbol moderno donde las lesiones y las suspensiones están a la orden del día, Belgrano demostró que no es "un equipo de 11", sino un bloque compacto donde cada pieza que entró estuvo a la altura de las circunstancias. La competencia interna fue, sin dudas, el motor del campeón.

Un equipo campeón necesita de sus soldados, pero también de sus abanderados. En ofensiva, la bandera la llevaron dos nombres propios: Lucas Zelarayán y "Uvita" Fernández, quienes se erigieron como los máximos artilleros del plantel con 4 goles cada uno. De todas maneras, el nueve titular fue Lucas Passerini, al que el arco no se le abrió en el campeonato, pero tuvo un rol fundamental para El Pirata.

En un torneo donde el gol estuvo sumamente repartido, la aparición de la jerarquía individual para destrabar partidos cerrados valió oro. Entre ambos firmaron un tercio de los gritos totales del equipo, aportando esa cuota de desequilibrio que separa a los buenos equipos de los que terminan levantando el trofeo del Apertura.

LT.