deterioro del poder adquisitivo

La mora ya afecta a más de 6 millones de personas

La irregularidad en el pago de los préstamos involucra a uno de cada seis adultos. El problema se multiplicó desde la llegada de Javier Milei por la significativa reducción del poder adquisitivo de las familias. Los préstamos por montos menores son los que concentran el mayor incumplimiento. Las provincias con mayor destrucción de puestos de trabajo sufrieron graves problemas en la devolución de los créditos, pero donde se creó empleo también se incrementaron. La situación no parece que mejorará este año y podría complicar un rebote de la economía.

Complicados. Cada vez son más las familias que no pueden devolver los créditos. Foto: unsplash

Uno de cada seis mayores de 18 años tiene problemas para saldar sus deudas personales. El deterioro del poder adquisitivo, la pérdida de empleo y el aumento de los gastos fijos explican el avance sostenido de la morosidad en familias argentinas. Los impactos especialmente fuertes se ven en jóvenes y en provincias con destrucción de puestos de trabajo.

“Los problemas para repagar los créditos de las familias aumentaron generalizada y sostenidamente en el último tiempo: una dinámica tan agregada tiene más explicaciones macro que micro. El deterioro de los ingresos reales, la pérdida de puestos de trabajo y el aumento de los gastos fijos por encima de la inflación motivan esta dinámica, que ya afecta más de 6 millones de adultos argentinos”, explicó el más reciente reporte de la Gerencia de Estudios Económicos del Banco Provincia.

Las familias con menores ingresos son las más perjudicadas. Aquellas con préstamos más pequeños mostraban las tasas de morosidad más elevadas: los que debían hasta $ 83.000 mostraban una tasa de impago del 35,2%. Lo mismo sucede con el escalafón siguiente, de acuerdo a los datos analizados por el Instituto Argentina Grande. El 35,3% de los que adeudan entre $ 83.001 y $ 206.000 tienen más de tres meses de retraso en su pago.

En un desagregado por edad del Banco Provincia, se observa que más del 40% de los jóvenes de 18 a 24 años que tomaron un crédito tienen problemas para devolverlo, lo que implica un incremento de 13,5 puntos porcentuales en el último año. Al analizar la irregularidad de cartera de las familias por provincia, la entidad verificó que aquellas en donde más empleo se destruyó, más creció la mora: Santa Cruz (se destruyó el 16% de puestos de trabajo formales y subió 13,8 puntos la irregularidad entre noviembre 2023 y febrero 2026), Tierra del Fuego (bajó 11,7% la ocupación y creció 13 unidades) y Formosa (cedió 10,5% el empleo y aumentó 10,1 puntos).

Todo esto se debe al ajuste y derrumbe de la capacidad de compra que lleva adelante el Gobierno nacional. El apretón monetario con su consecuente aumento de tasas que llevó adelante el Banco Central en la segunda mitad de 2025 y el arranque de 2026 complicó el refinanciamiento de algunos préstamos, lo que agravó la situación.

Además, en los últimos dos años, el aumento de gas y electricidad más que duplicó al crecimiento del salario mediano. Hoy las familias tienen 11,7% menos de ingresos disponibles que en 2023 si reciben subsidios en las tarifas, mientras que los hogares a los que se los quitaron el 13,2%, de acuerdo a la información del SIPA. Menos poder adquisitivo y más gastos fijos motivaron el salto en la irregularidad de cartera.

La dinámica se mostró asimétrica en las zonas donde se creó empleo. En las dos provincias donde aumentaron los puestos de trabajo en este tiempo, que son Neuquén y Río Negro, la irregularidad también se incrementó: 9,8 puntos porcentuales en la primera y 11 unidades en la segunda. Por lo tanto, la destrucción de empleos formales implicó evidentemente un alza en la mora, pero al mismo tiempo la generación de vacantes laborales no pudo reducir los problemas para repagar los préstamos.

Qué puede pasar a partir de ahora. Hacia adelante, el Banco Provincia planteó que la solución de este problema no está en “mejorar la capacidad de previsión de las familias”, sino en que los ingresos de los hogares se recuperen. “Sin un avance de los salarios reales sostenido será difícil lograr una caída generalizada de la mora. Más allá de qué programas pueda implementar cada banco, los problemas agregados tienen causas y soluciones agregadas”, explicó la entidad financiera.

Si bien el aumento del crédito a las familias moderó el efecto adverso de la caída de salario real sobre el consumo privado, principalmente en 2024, y algo menos en 2025, la entidad advirtió que este año “el arrastre de la irregularidad podría complicar un rebote de la economía por el lado de la demanda interna: una parte de los primeros eventuales aumentos salariales irán a repagar las deudas pasadas, en lugar de volcarse al consumo, como hubieran hecho en otro contexto”.