guerra en medio oriente

Trump afirmó que el acuerdo con Irán “está en gran parte negociado” y que se reabrirá Ormuz

El presidente estadounidense aclaró que el marco de entendimiento está “pendiente de finalización” y que “además de muchos otros elementos, se abrirá el estrecho de Ormuz”. La República Islámica lo confirmó, aunque aclarando que están “en la fase de ultimar un memorando de entendimiento” y que “los temas que se están debatiendo se centran en poner fin a la guerra”. En forma previa, Trump avaluó lanzar un nuevo bombardeo sobre Irán.

En guerra. Arriba, un mural publicitario en Teherán con la Selección de Irán. Izq, Trump con su hijo Donald Jr. Izq. abajo, representantes de Irán y Pakistán. Foto: afp

En un sábado de frenéticas negociaciones, crecieron significativamente las posibilidades de que finalmente se detenga la guerra en Oriente Medio y se reabra el estrecho de Ormuz, que tanto afectó a la economía global.

El presidente estadounidense Donald Trump se mostró entusiasmado y declaró que el acuerdo con Irán ya estaba “en gran parte negociado”. Resaltó que  la propuesta incluía la apertura del crucial paso marítimo, aunque aclaró el pacto estaba “sujeto a finalización”. 

“Se ha negociado en gran medida un acuerdo, pendiente de finalización, entre los Estados Unidos de América, la República Islámica de Irán y otros países”, escribió Trump en su plataforma Truth Social, enumerando a varias potencias de Oriente Medio junto con Turquía y Pakistán, negociador principal. “Además de muchos otros elementos del Acuerdo, se abrirá el estrecho de Ormuz”, sostuvo.

Según el mandatario estadounidense, entre los países de Oriente Medio cuyos líderes participaron en una llamada el sábado para debatir el acuerdo se encontraban Arabia Saudita, Emiratos Árabes, Qatar, Egipto, Jordania y Bahréin. Añadió que mantuvo una conversación telefónica aparte con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y que, según dijo, “igualmente, transcurrió muy bien”.

“Actualmente se están discutiendo los aspectos y detalles finales del acuerdo, que se anunciarán en breve”, enfatizó Trump, quien siguió las conversaciones desde su despacho.

Confirmación de Teherán. En el mismo sentido se pronunciaron en Irán, aunque remarcando que aún persisten diferencias. “Estamos en la fase de ultimar un memorando de entendimiento, y los temas que se están debatiendo se centran generalmente en poner fin a la guerra”, dijo el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Esmaeil Baqaei. Y sostuvo que “aproximarse a puntos de vista más similares en algunos temas después de varias semanas de conversaciones no significaba llegar a un acuerdo”.

También hizo hincapié en que el Memorando de Entendimiento es un plan en forma de marco de negociación que consta de 14 cláusulas, las cuales incluyen los temas más importantes, como el fin de la guerra, así como aquellos de fundamental importancia para ambas partes.

Baqaei agregó que esperaba que los detalles de un acuerdo final pudieran concretarse “en un plazo razonable de entre 30 y 60 días” después de que se finalice el marco. 

Tensión en Washington. Durante el fin de semana hubo un movimiento frenético en la Casa Blanca, donde había dos líneas posibles: un avance en las negociaciones y la posibilidad de anunciar un acuerdo marco, o la alternativa de realizar un nuevo bombardeo sobre lugares clave de la República Islámica. Finalmente sucedió el primero.

Los indicios de que una acción militar podría desencadenarse de manera inminente se habían multiplicado en las últimas horas, traspasando las fronteras de los informes de inteligencia para manifestarse en la propia agenda pública de la Casa Blanca. 

En un movimiento sumamente inusual y de alto impacto simbólico, el presidente Trump anunció la cancelación de sus planes personales para este fin de semana: decidió no asistir al casamiento de su propio hijo, Donald Trump Jr., con el único fin de permanecer acuartelado en la residencia presidencial de Washington. 

El andatario justificó su ausencia en la ceremonia de Bahamas alegando de manera escueta la existencia de “circunstancias apremiantes pertenecientes al Gobierno”, una frase que en los círculos diplomáticos se ha interpretado como el preámbulo de una orden de ataque.

Según fuentes del New York Times, la mañana del viernes fue escenario de una reunión de emergencia de máxima seguridad en la Casa Blanca. Trump se sentó a evaluar los planes de contingencia junto a las figuras más influyentes de su aparato de seguridad nacional como el vicepresidente JD Vance, el secretario de Defensa Pete Hegseth, el director de la CIA John Ratcliffe y la jefa de gabinete Susie Wiles.

El propósito del encuentro no fue diplomático, sino estrictamente operativo. De acuerdo con funcionarios que participaron en las deliberaciones, el mandatario revisó minuciosamente un abanico de opciones militares detalladas por el Pentágono.

Entre los nuevos objetivos prioritarios que barajaba la administración estadounidense se encontraban instalaciones neurálgicas del sector energético iraní, sitios de lanzamiento de misiles balísticos recientemente restaurados por Teherán y, de manera crucial, un plan para intentar destruir de forma directa las reservas de uranio altamente enriquecido que posee el régimen islámico.

Al filtrarse esta información, el presidente del parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf aseguró que Teherán aprovechó las seis semanas de tregua para reconstruir y robustecer sus capacidades defensivas. “Si Trump comete otra locura y reanuda la guerra, la respuesta de nuestras fuerzas armadas será ciertamente más aplastante para los Estados Unidos que el primer día del conflicto”, afirmó.

 

Alarma en la Casa Blanca por un tiroteo en la zona

Agentes de policía y fuerzas de seguridad fueron desplegados este sábado a la noche en la zona que rodea la Casa Blanca tras escucharse disparos cercanos. El episodio causó alarma debido a que en ese momento el presidente Donald Trump se encontraba en su despacho resolvieron el acuerdo con la República Islámica de Irán.

La policía acordonó el acceso a la Casa Blanca y tropas de la Guardia Nacional impidieron a los transeúntes entrar en las calles del centro de Washington. “El FBI está en el lugar y apoya al Servicio Secreto en la respuesta a disparos efectuados cerca de los terrenos de la Casa Blanca”, dijo en X el director del FBI, Kash Patel.

Un turista canadiense que se hallaba en la zona, Reid Adrian, contó que escuchó “probablemente entre 20 y 25 ruidos que en un principio sonaron como fuegos artificiales, pero que después se supo que eran disparos, y entonces todo el mundo empezó a correr”.

Los periodistas que estaban en el Jardín Norte de la Casa Blanca en ese momento dijeron en X que se les ordenó correr y refugiarse en la sala de prensa.

La corresponsal de ABC News Selina Wang estaba grabando un video para las redes sociales cuando estallaron los aparentes disparos, captando el sonido de los tiros mientras se lanzaba al suelo. “Sonaron decenas de disparos”, dijo.

Toda la zona que rodea a la Casa Blanca quedó bajo vigilancia extrema, tanto con agentes de seguridad interna como por soldados de la Guardia Nacional. Trump continuó con su agenda.