Consejo de la Magistratura: “Mientras miramos los goles de Messi, el Gobierno quita instancias de participación ciudadana”
La abogada Jimena de la Torre advierte que los cambios impulsados por decreto debilitan controles clave, reducen exigencias de equidad y amplían márgenes de discrecionalidad en los concursos.
Las recientes modificaciones en el sistema de designación de jueces y autoridades del Poder Judicial en Argentina reavivan el debate sobre los mecanismos de control, participación ciudadana y transparencia en los procesos de selección dentro del ámbito judicial. Jimena de la Torre advierte, en Modo Fontevecchia, por Net TV, Radio Perfil (AM 1190), que “mientras miramos los goles de Messi, el Gobierno quita instancias de participación ciudadana”, al referirse al impacto de las reformas sobre los controles y procedimientos de designación.
La abogada argentina que integra el Consejo de la Magistratura de la Nación, Jimena de la Torre, es consejera por el estamento de los abogados y se ha desempeñado también en distintos cargos vinculados al ámbito judicial y al derecho público. Además de su rol en el Consejo, tiene trayectoria como especialista en temas judiciales y ha participado en debates institucionales sobre el funcionamiento del Poder Judicial y la designación de magistrados en la Argentina.
Un poco, conocer la opinión de ustedes con respecto a la parte judicial con este decreto que desregula o que cambia las reglas de juego para la designación de los jueces y varias de las tareas que tienen que ver con esa función dentro del Poder Ejecutivo y el Poder Judicial. Y si para ustedes esto es algo que va direccionado a impedir determinadas cuestiones que tienen que ver con la justicia o beneficiar algunos otros sectores que quizás pueden tener mejor afinidad con el Gobierno. ¿Cuál es la primera reflexión que tienen?
En primer lugar, me interesa detenernos un minuto en el momento en que esto sale, ¿no? O sea, tenemos una norma, un decreto que modifica todo lo que es el trámite de designación de las máximas autoridades en lo que es el Poder Judicial, ¿no? Ministros de la Corte Suprema, procurador general, defensor general y todo lo que es jueces federales.
Se le saca una instancia ciudadana fundamental dentro de lo que es la instancia del Poder Ejecutivo y se hace mientras todos estábamos mirando a Messi, ¿no? Estábamos viendo los goles de Messi. Mientras tanto, el Gobierno nos elimina instancias de participación ciudadana, nos elimina instancias de publicación porque reduce los canales de comunicación de donde se tienen que comunicar estas decisiones del Ejecutivo.
Reduce, además, la obligación que en 2018, durante el gobierno de Mauricio Macri, se había incorporado a este procedimiento, que era pedirle informes a la exAFIP respecto de la situación patrimonial de los candidatos. Esto tenía que ver con la posibilidad de hacer un arqueo entre la declaración patrimonial que los potenciales funcionarios iban a estar obligados a presentar en la Oficina Anticorrupción con la información que tenía el propio fisco.
Jueces cordobeses contra el decreto de Milei que elimina paridad de género en la Corte Suprema
Ese arqueo hoy se eliminó. Y además se elimina todo lo que hace a la equidad en la integración, ¿no? Al equilibrio en la integración, que es la posibilidad de tener, en la medida de lo posible, una participación de mujeres, tener en cuenta la especialidad del funcionario que va a integrar la Corte, de ese postulante.
Porque la Corte, no nos olvidemos, es el último revisor constitucional, el último órgano que revisa el control de constitucionalidad. Entonces, ¿qué necesitamos para ese órgano? Administrativistas, penalistas, constitucionalistas, el área de especialidad, el área de expertise de ese funcionario.
También era importante tener en cuenta, al momento de armar las variables, todo eso se elimina mientras todos estábamos mirando el partido de la Selección, ¿no?
Hay que estar atento a todo lo que pueda ocurrir en estos días. Desde tantos lados seguramente van a aparecer medidas mientras veamos a Messi y a la Selección.
Así es. Parece que no podemos dejar de mirar el Boletín Oficial, además de los partidos, ¿no?
¿Y el sistema, por encima de estos cambios, con el funcionamiento hasta ahora, funciona bien? ¿Están satisfechos? ¿Hay que hacerle muchas correcciones? ¿Mejoró las expectativas de lo que estaba previamente?
Dentro de lo que es el Consejo de la Magistratura, nosotros seleccionamos lo que es jueces federales para abajo, ¿no? O sea, lo que es Corte queda por fuera del Consejo.
Nosotros en 2022 tuvimos una gran transformación porque pasamos de un Consejo desequilibrado en términos del fallo de la Corte, que nos dijo: “Esos 13 miembros tienen demasiada preponderancia política”, a un Consejo de 20 miembros que busca ser un poco más técnico y equilibrado.
Pero así y todo, en estos cuatro años no hicimos ningún cambio respecto del proceso de selección y la realidad es que la Corte, Rosenkrantz y Lorenzetti nos marcó la cancha. Lo bien que hicieron, porque había muchos proyectos presentados en el Consejo, pero no habíamos tomado ninguna decisión.
Y nos dice: “Che, también tenemos que modificar el proceso de selección porque deja mucho que desear en materia de objetividad, en materia de transparencia”. Necesitamos reducir nuestro poder discrecional.
Eso hoy todavía es una deuda pendiente, pero mientras este tema se instala en la opinión pública, donde se nos empieza a exigir más objetividad, menos discrecionalidad para el procedimiento de designación de ministros de Corte, se flexibilizan los controles. O sea, estamos en una contradicción entre lo que la Corte venía pidiendo y lo que el Ejecutivo termina decidiendo a través de decretos, ¿no?
Históricamente, cuando comienza la democracia del 83, el regreso a la democracia, el tema estaba en una verdadera, vamos a usar la palabra de moda, “casta”, que era la familia Saadi en su momento, desde el peronismo mismo, que tenía la designación. Era todo reservado: la designación de jueces. La reforma del 94 de la Constitución incorpora esto. Hoy, para ser juez, ¿hay que ser amigo de un político que te proponga y te banque en el momento de tu designación o es algo que mantiene ese perfil profesional y la independencia que creemos que deben tener todos los jueces?
Hoy, para ser juez, antes tenías que ser amigo del presidente o de alguien que te acerque al presidente. Ahora tenés que hacerte amigo de 20 consejeros, y en realidad lo que te está pasando no es ni siquiera eso: tenés que hacerte amigo de los propios jueces que te pueden impulsar dentro del Consejo de la Magistratura.
Porque dentro del Consejo tenemos cuatro representantes de los jueces, que para ellos es importantísimo designar jueces, incluso en juzgados que a la política no le interesan, como familia o menores. Sin embargo, a los consejeros jueces sí les importa. ¿Por qué? Porque al final del camino cada juez que se designa es un posible votante para luego ser elegidos como representantes dentro del Consejo de los jueces.
Entonces, por eso tenemos que modificar el proceso, porque cuanto más objetivo, más meritocrático, más transparente lo hagamos a la vista de la sociedad, más difícil es este “amiguismo” del que estamos hablando.
En algún momento este proceso pudo haber funcionado. Hoy la tecnología y varias cuestiones, porque no está el famoso dicho: “hecha la ley, hecha la trampa”. A medida que van pasando los años se empiezan a encontrar los vericuetos de las normas para sortearlas.
Entonces, ¿qué tenemos que hacer los consejeros? Estar permanentemente mirando cómo mejorar el proceso y, cada vez que se encuentre algún recoveco o atajo, mitigar esos riesgos y volver a la objetividad que tiene que tener el proceso.
Un proceso que es objetivo y político. ¿Y por qué digo político también? Porque al final del camino necesitás 14 votos para elevar esa terna. 14 de los 20 significa que también tengo que llegar a acuerdos entre consejeros.
Ahora, una cosa es llegar a acuerdos entre los 10 primeros mejores, y otra cosa es lo que nos termina pasando, que el abanico es tan grande que terminamos decidiendo que el número 28 en el orden de mérito puede tener los méritos suficientes como para integrar una terna, porque con esa persona conseguimos los 14 votos.
Esa es la discrecionalidad que tenemos que acotar. Y por eso la entrevista personal: el concurso tiene tres momentos, un examen, una evaluación de antecedentes —puntaje del currículum— y un momento de entrevista. La parte del examen y los antecedentes tienen puntaje hoy, pero la entrevista no. Entonces, en la entrevista se permiten hacer un montón de saltos en el orden de mérito que terminan impulsando a los más amigos de alguno en vez de a los mejores.
Por eso la Corte, en esta propuesta que nos hace al Consejo para mejorar el proceso, nos dice: “Pongámosle un puntaje a la entrevista”, que era parte de propuestas que ya estaban dentro del Consejo y que varios consejeros habíamos hecho. ¿Para qué el puntaje en la entrevista? Para acotar el margen de discrecionalidad y, en todo caso, dentro de ese margen lograr los consensos que necesitás para los 14 votos, que es lo que permite elevar la terna.
"58 senadores que votaron por Mahiques apoyarían dos jueces y el procurador que quiere Milei"
Ahí mencionaste también la polémica sobre la candidata a jueza de familia Alconada Mon, que no tenía o no tiene una buena calificación, no estaba 28 o 29 creo, y fue hacia arriba con una designación que al final también quizás sea un ejemplo de lo que estás marcando potencialmente, ¿no? De cómo discrecionalmente se pueden subir o bajar, a pesar de esa calificación que o es buena o no es tan buena.
Porque es como vos decís: se puede subir o bajar, entonces no sabés la cantidad de gente que tiene grandes méritos y sin embargo queda abajo porque va perdiendo en estas actividades que hay que tener también.
Si yo accedo a un lugar en un cargo de la Justicia a partir de todo este manejo que está blanqueado y que forma parte del sistema, ¿subo condicionado por quien me proyecta? El día de mañana, si tengo una causa, ¿quién me llama y me dice “che, a fulanito dejalo de lado” o “en tal cosa cerrala”? ¿Pasa esto o es solamente el ideario colectivo y es solo tener a un amigo o a un conocido para que después me pueda votar, como marcabas antes? ¿También tiene que ver con la funcionalidad de la administración de la justicia?
El proceso tiene tres grandes momentos. Uno que es de tipo técnico-político, que es dentro del Consejo de la Magistratura, que deberíamos tender a que sea lo más técnico posible y menos político posible.
Después hay otros dos grandes momentos que son 100% políticos: el primero, cuando el Ejecutivo puede elegir a cualquiera de esos tres de la terna, y el otro, cuando el Senado te da acuerdo.
Por supuesto que todos estos momentos, al momento de decidir a uno por sobre otro, influyen y te pueden llegar a influir en la independencia posterior de este postulante. Ahora, cuanto más objetivo sea el inicio del proceso, mejores controles vas a tener y al final del camino vas a lograr mayor objetividad.
Hay lugares en algunas provincias del norte o en la situación de Rosario, también vinculado al narcotráfico, donde muchas veces aparecen jueces que ya han sido destituidos o cuestionados por tener vínculos directos con esa actividad ilícita. Quizás ahí, no sé si tuvieron en algún momento algún apoyo de algún sector político que los puso ahí para poder garantizar determinados negocios.
Las influencias dentro, o sea, lo que se llama en justicia constitucional riesgos de captura interna o externa, que es esto de la capacidad que tenés de influir desde afuera o desde adentro mismo del Poder Judicial, siempre están, ¿no? Y vos siempre tenés que estar mirando estos riesgos y tratar de mitigarlos.
Las influencias externas pueden venir de la política como del crimen organizado. Eso es así. Y de hecho hemos visto jueces en juzgados de frontera que fueron destituidos justamente por sus vínculos con el narcotráfico.
Tenemos la situación del juez Bento en Mendoza, que fue destituido justamente porque integraba, o porque se lo estaba juzgando y ya estaba procesado y venía muy avanzado, y de hecho finalmente se lo termina condenando como parte de una asociación ilícita para acomodar el resultado de los juicios penales que se llevaban adelante en su juzgado.
Lo mismo nos está pasando en Rosario con el juez Bailaque, juez federal, y el juez federal Salmain, a quien se le acaba de iniciar juicio político. Digo, estas influencias existen, la tentación es muy grande.
Lo que hay que preguntarse es: ¿hay más jueces destituidos ahora porque están bajo mayores presiones o riesgos de influencia externa, o es que tal vez no terminamos de los que nos equivocamos al momento de seleccionar? Vamos a decirlo así, porque por ahí lo que nos está pasando es que nos equivocamos al momento de diferenciar unos de otros.
Vuelvo otra vez a la importancia de tener un muy buen proceso para seleccionar a los magistrados, porque si yo al final del camino termino llegando a la terna porque le toqué la puerta a 20 consejeros y fui tratando de que esos 20 consejeros me acomoden en el orden de mérito, bueno, ya mi habla por lo menos dice algo de mí, ¿no?
Y eso es lo que uno tiene que evitar.
Hay que hacerse amigo del juez entonces, como dice el dicho.
Esperemos que no sea así.
Y para eso tenemos que trabajar todos los días. Nosotros hoy en el Consejo de la Magistratura no solamente estamos trabajando en el proceso de selección para hacerlo más objetivo, estamos próximos a aprobar un código de ética para jueces federales que hace más de 20 años que se viene pidiendo a nivel internacional que la Argentina apruebe.
Venimos trabajando también muchísimo en lo que es el sistema judicial, el sistema electrónico, para hacerlo mucho más rápido, más transparente, mejorando lo que es estadísticas, tableros de gestión para poder controlar lo que es la gestión del juez.
Subrogación de vientre: seis historias donde el juez Sánchez Freytes dice que hubo trata de mujeres
Y por último, algo que es fundamental, que es el expediente digital administrativo, porque hoy estos concursos tramitan en papel, expedientes en papel, y sabemos lo difícil que es ser transparente cuando tenemos expedientes en papel.
Entonces necesitamos, como el agua, salir con un expediente administrativo digital dentro del Consejo de la Magistratura para poder eliminar esas pilas de papeles que son muy opacas.
MV / EM
También te puede interesar
-
Jueces cordobeses contra el decreto de Milei que elimina paridad de género en la Corte Suprema
-
"58 senadores que votaron por Mahiques apoyarían dos jueces y el procurador que quiere Milei"
-
Santiago Caputo defendió el cambió en la designación de jueces: "Si tienen un problema con eso hay que elegir mejores senadores"
-
El Gobierno flexibiliza por decreto los requisitos para designar jueces de la Corte Suprema