La mamá de Marcela Iglesias habló tras el fallo histórico de la CIDH por la muerte de su hija: "En nuestro país nos cerraron las puertas"
La Corte Interamericana de Derechos Humanos responsabilizó al Estado por no regular, supervisar y fiscalizar la instalación de una estructura que se cayó sobre la niña y la mató cuando estaba en un paseo, en 1996. "Escuchamos el fallo con los ojos llenos de lágrimas", expresó su madre, Nora Ribaudo, a PERFIL.
Casi tres décadas después, la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) condenó al Estado argentino por la muerte de Marcela Brenda Iglesias, la nena de seis años que en 1996 falleció aplastada por una estructura metálica en el entonces Paseo de la Infanta del barrio de Palermo, en la Ciudad de Buenos Aires. Se trata de una causa emblemática, que debido a su prescripción en el país generó que la familia apelara internacionalmente.
En el fallo dictaminado el 26 de noviembre de 2025, que se notificó a las partes el 9 de marzo pasado, el tribunal concluyó que la República Argentina fue responsable de "haber incumplido su deber de regular, supervisar y fiscalizar adecuadamente la instalación de una escultura de hierro", conocida como Elementos, que provocó la muerte de la pequeña cuando estaba en una excursión de una colonia de vacaciones.
La Corte Interamericana de Derechos Humanos condenó a la Argentina por la muerte de Marcela Iglesias
Para Nora Ribaudo, mamá de Marcela, la noticia llegó cargada de las emociones acumuladas durante años de lucha. “Es una emoción inmensa por saber que, finalmente, se hizo justicia. Nos dio una alegría y paz interior; la escuchamos con los ojos llenos de lágrimas”, expresó en diálogo con este medio.
Aunque el fallo de la Corte que tiene su sede en Costa Rica no borra el dolor de la pérdida ni los años que debió atravesar con su familia por el proceso judicial, trae un poco de alivio ante una antigua promesa que le realizó a su hija. “No hay reparo por la pérdida de Marcela. Nos llevó toda la vida, sin embargo ahora le podemos decir que lo que le prometimos, lo hicimos. Es decir, es el deber cumplido”, añadió la mujer.
La CIDH indicó que el Estado argentino "incumplió con la obligación de investigar y sancionar a los eventuales responsables por la muerte de la niña dentro de un plazo razonable” y "violó los derechos a la integridad personal y protección" de Nora y Eduardo Iglesias, padres de la víctima. Acerca de Marcela, se añadió que tampoco se cumplieron con sus derechos a la vida, a la integridad personal y a la niñez, reconocidos en la Convención Interamericana de Derechos Humanos, de jerarquía constitucional en nuestro país.
Marcela Brenda Iglesias murió el 5 de febrero de 1996 aplastada por una escultura de hierro mal instalada
Por este motivo, los jueces ordenaron que se indemnice a los padres por daños materias y "en concepto de gastos por tratamiento médico y psicológico"; además de que se lleve a cabo un acto de reconocimiento internacional y de disculpas públicas. También dispusieron que se realice un espacio de memoria y recreativo para la niñez y la adolescencia, en caso de que Nora y Eduardo lo acepten.
El Gobierno tendrá un año desde la notificación del fallo para presentar un informe que detalle los avances de su implementación. En ese sentido, la madre de la pequeña habló sobre sus expectativas luego de la sentencia: “Esperamos que el Estado cumpla con todo lo que dictaminó la Corte y que sirva de ejemplo para que no se produzcan más muertes evitables”.
Una tragedia impune
El 5 de febrero de 1996, Marcela había ido junto a otros chicos de la colonia de vacaciones del Banco Hipotecario a una excursión al Paseo de la Infanta, ubicado en avenida del Libertador 380. Durante la salida, una estructura de hierro de más de 250 kilogramos y 2 metros de alto se desplomó y la aplastó. Otras dos niñas que jugaban con ella resultaron heridas y debieron ser trasladadas a un hospital.
Por el hecho se inició una causa por homicidio y lesiones culposas. Durante la investigación se acreditó que la escultura estaba "en evidente estado de oxidación y corrosión"; que, a pesar de su gran porte y peso, "se encontraba sujeta solo de dos extremos con un único punto de soldadura" y que nunca había sido asegurada debidamente, teniendo en cuenta su peso y proporción”.
Paseo Marcela Brenda Iglesias en el actual Parque Tres de Febrero, en el barrio de Palermo
El juez Luis Schelgel procesó al autor de la obra, Danilo Danzinger; a Diana Lowenstein, responsable de la galería Der Brucke de la instalación de la estructura, de su guarda y cuidado; y a los exfuncionarios porteños Héctor Torea, Antonio Mazzitelli y Juan Carlos Favale, que permitieron el desarrollo de las actividades en el lugar y se los acusó de omisión de deberes de cuidado.
La causa no sólo marcó para siempre a su familia, sino que también se convirtió en un ejemplo de los límites del sistema judicial y quedó atrapada durante años entre apelaciones y demoras, hasta que finalmente prescribió. En 2005, la jueza María Angélica Nocetti de Angeleri consideró que por el tiempo transcurrido se había cumplido el plazo y sobreseyó a los imputados.
Tres décadas de frustraciones judiciales
Ribaudo recordó ese recorrido como un camino lleno de obstáculos. “En nuestro país nos cerraron todas las puertas. En la Corte Interamericana el nombre de Marcela resonó en el recinto”, afirmó. Durante la audiencia ante el tribunal internacional, contó, los jueces cuestionaron aspectos centrales de la investigación judicial en Argentina.
“Nos preguntaron con insistencia por qué se culpó a las tres nenitas de mover 270 kilos de hierro y cómo la jueza permitió 117 apelaciones y recusaciones sin que los tribunales superiores hicieran nada”, relató la mujer, que actualmente tiene 76 años.
En ese marco, precisó: "El primer juez guardó nueve meses el expediente en un cajón. Un sinfín de apelaciones y recusaciones hasta que se promulgó la ley 25.990, que acortaba los tiempos de prescripción de las causas. La jueza nos dijo: 'La muerte de su hija ya fue, ahora estamos en otra cosa'". Según explicó durante la entrevista, recusaron a la magistrada ante Casación, pero otras dos juezas votaron en contra y los obligaron "a pagar las costas de un juicio que nunca se realizó, luego revirtieron la medida al haber tanto alboroto en el vecindario".
Entre los momentos más dolorosos del proceso, Nora mencionó uno que todavía la conmueve. "El momento más frustrante fue cuando nos comunicaron el fallecimiento de Marcela, sin explicación alguna. También la reconstrucción del hecho; primero uno piensa que es una pesadilla, pero es la realidad".
El caso finalmente llegó a la corte interamericana con el acompañamiento de la Asociación Madres del Dolor, organización conformada por mujeres y hombres que perdieron a sus hijos en hechos de violencia y de la que Ribaudo forma parte. "Agradecemos a su equipo por la ayuda que nos brindaron, ahora el fallo por la causa de Marcela va a ser citado en muchos otros y pondrá una luz roja en el Poder Judicial", agregó.
El recuerdo de Marcela
La pequeña, única hija de la pareja, tenía apenas seis años cuando murió. Para sus padres, su recuerdo sigue intacto: “Nuestra hija era una nena encantadora. La recordamos siempre con su oso preferido y la extrañamos mucho, como el primer día”, contó su madre.
“Fue una nena muy esperada. Durante seis años tuvimos la felicidad completa. Era tan dulce que en el jardín la maestra la llamaba ‘Caramelito de miel’. Cantaba las canciones de la escuela, era nuestro sol”, reveló Nora. En esa línea, continuó: “Tenía toda una vida por delante, sueños, proyectos y ambiciones. Es nuestra niña ángel que ilumina nuestros corazones y a todos los que la recuerdan”.
Por último, Nora sostuvo que, si pudiera consultarle a ella cómo se siente, cree que "estaría orgullosa" de sus papás por su lucha por conseguir Justicia. "Con alegría, como la vemos en la foto de la hamaca", concluyó.
ML
También te puede interesar
-
La Corte Interamericana de Derechos Humanos condenó a la Argentina por la muerte de Marcela Iglesias
-
Día de la Mujer: multitudes marcharon en Europa y América contra la violencia y el conflicto bélico
-
El caso de la muerte de una nena en el Paseo de la Infanta en 1996 sigue abierto en la Corte Interamericana de Derechos Humanos
-
Historias que no deben olvidarse: el Día Internacional en Memoria de las Víctimas del Holocausto y su enseñanza para el mundo