Escándalo en el sistema de salud

Propofol robado: el caso que sacude al Hospital Italiano

Lanusse. Delfina Lanusse, vinculada al circuito de desvío. Foto: cedoc

La muerte del anestesista Alejandro Zalazar, ocurrida en febrero de 2026 en la Ciudad de Buenos Aires, destapó un escándalo que combina robo de medicamentos hospitalarios, consumo recreativo y posibles fallas en los controles sanitarios. El médico fue hallado sin vida en su domicilio con una vía intravenosa colocada y restos de propofol y fentanilo, dos anestésicos de uso exclusivo en ámbitos clínicos.

La investigación judicial determinó las sustancias provenían del Hospital Italiano, lo que llevó a la institución a confirmar la sustracción de estupefacientes y a presentar una denuncia formal ante la Justicia. El centro de salud informó que el hecho se detectó tras una denuncia interna, que se apartó a los profesionales involucrados y que se inició una revisión integral de los protocolos de control y seguridad.

El caso derivó en la imputación de dos anestesistas sospechados de haber desviado fármacos para su uso fuera del ámbito médico. La causa no solo investiga el faltante de medicamentos, sino también su presunta utilización en encuentros privados o fiestas donde se administraban con fines recreativos. Según distintas hipótesis, en estos eventos se ofrecían experiencias de sedación –denominadas incluso “viajes controlados”– con monitoreo informal para evitar complicaciones respiratorias.

Además, la Justicia ordenó allanamientos y continúa analizando posibles responsabilidades penales, que podrían encuadrarse como administración fraudulenta.

Entre los profesionales señalados en la causa también figura una anestesista, Delfina Lanusse, quien habría estado vinculada al circuito de desvío de medicamentos. Su rol es materia de investigación y, al igual que el resto de los implicados, quedó bajo análisis judicial mientras se intenta reconstruir cómo salían los fármacos del hospital.

El hecho generó preocupación en el sistema de salud, al evidenciar cómo sustancias críticas pueden salir del circuito médico y derivar en consecuencias fatales.