los creadores de Matières fécales

Con solo dos desfiles en París, Hannah y Steven visten famosas para galas vip

Si esta firma de alta costura tuviera una versión en castellano, se llamaría “Mierda” o, como amerita su traducción correcta, “Materia fecal”. Pero aunque se la conoce por su versión francesa, el nombre es lo primero que llama la atención. Luego, su propuesta estética y, finalmente, su diseño y confección que habilitó a Hannah Rose Dalton y a Steven Raj Bhasaran a realizar desfiles de su firma, Matières Fécales. Sus diseños se vieron en Cannes y la Met Gala. Una gran fan es Lady Gaga.

Hits 2026. En Cannes, Demi Moore (izq.), y en la Met Gala, Sarah Paulson (der.), vistieron diseños 2026 de Matières Fécales. Foto: afp

“Literalmente significa mierda, dice Raj Bhaskaran, una de las mentes detrás de Matières Fécales, firma de alta costura que con tan solo dos desfiles en París, concentró los flashes en la polémica Met Gala 2026 y en el Festival de Cannes que este domingo culminó. En la primera fue con el vestido que llevó Sarah Paulson que tenía como detalle un antifaz estampado con la imagen de un dólar. En Cannes, con el que llevó Demi Moore, integrante del jurado del festival.

Antes de esta “consagración mediática”, Madonna los hizo participar en la coreografía del hit Vogue, en el recital  que dio en Río de Janeiro en  mayo de 2024. “Para nosotros, el concepto siempre ha sido la dualidad. Para que funcione, la ropa tiene que estar bien hecha; esa es la única manera de que nuestra marca tenga sentido en el mundo del lujo”, fundamentó Bhaskaran.

Lady Gaga, fan. Este año, Hannah Rose Dalton,de 30 años, y el mencionado Steven Raj Bhaskaran, de 322,  presentaron la segunda colección de Matières Fécales, incluida en el calendario oficial de la Semana de la Moda de París. La colección se llama Hannah, título que sugirió Bhaskaran. “Quisimos hacer el desfile aquí porque representa un ámbito al que no pertenecemos”, dijo Bhaskaran al medio español El País. Con “aquí” refirió al hotel de lujo donde montaron el desfile, ubicado en Place Vendôme, epicentro de lujo en París. Lady Gaga es una de las famosas que compró varias modelos de esta colección.

“Durante estos tiempos difíciles, creíamos que era importante inspirarnos en el amor, que es lo más humano que existe. Para mí ver a Hannah salir al mundo cada día y recibir miradas de reojo y opiniones por su forma de expresarse me entristece, pero también me hace admirarla más”, explica Bhaskaran, “porque ella sigue caminando entre las burlas y a veces hasta las agresiones verbales. Es increíble”.

Concepto Cyborg.  Hannah y Steven –lo son en la vida real– trabajan con algunos conceptos del poshumanismo, esa corriente que convoca a pensar qué es lo humano desde una idea de superación de la idea de humanismo que postuló la Ilustración. En El manifiesto Cyborg, obra fundamental de la corriente, Donna Haraway usa al cyborg para deconstruir la idea de que el humano del humanismo es un ser racional, exclusivamente biológico, autónomo y superior al resto de la naturaleza. Una idea que, históricamente, solía representar solo al hombre blanco occidental. Haraway se acerca a la idea de que el ser humano es un permeable, dependiente de tecnologías y ecosistemas. 

Es pertinente aclarar que ideas como las que de este libro se desprendieron, están en las antípodas de lo que se conoce como transhumanismo, del que Haraway era muy crítica. El transhumanismo ve al cuerpo humano como un hardware defectuoso y, de alguna manera, reivindica la intención de trascender la carne. Uno de los que está obsesionado con el transhumanimo es Peter Thiel, dueño de Palantir y uno de los CEOs más peligrosos de Silicon Valley.

 

Estética. Fue en Montreal (Canadá) donde Hannah Rose Dalton y Steven Raj Bhaskaran. Amobos era adolescente y compartían clases de diseño de indumentaria. Hannah pertenecía a una familia de clase media alta, donde la religión ocupaba un espacio importante y algo opresivo. Por su parte, Steven era de una familia india y guayanesa. 

Ambos se enamoraron y hicieron de la moda un acto performático cotidiano: se cortaron el abello a cero, usaron plataformas de alturas imposible –algo que aún hacen, y crearon sus propias diseños. “No somos así porque nos guste provocar gratuitamente”, explica Steven. “Si alguien nos ve y se asusta es porque no se toma siquiera un minuto para  pensar más allá de lo convencional. En realidad, ellos se asustan de sí mismos, les da miedo preguntarse por qué son como son y nosotros somos diferentes”, agrega Hannah. Se pusieron como nombre artístico Matières Fécales (también usan el Fecal Matter) como oposición al discurso de la moda tradicional “que muchas veces es superficial y explotadora. La idea surgió de la frustración que eso nos provoca”, describe Steven. “Nos gustan las cicatrices, lo deforme, lo raro, porque nos ayuda a convertir lo negativo en algo positivo”.