Atención a la 'infartoneta'

El peligro tras la pasión por el fútbol: se registran entre 2 y 3 veces más emergencias cardíacas después de los penales

Los Mundiales despiertan enfermedades coronarias dormidas y gatillan infartos, arritmias y ACV hasta el punto de que aumentan un 20% las consultas en las guardias. Qué hacer para que las emociones desatadas no terminen en un llamado a la ambulancia.

El riesgo de mirar los partidos Foto: Cedoc

Con el Mundial de la FIFA 2026 en pleno desarrollo, millones de aficionados en todo el mundo contienen el aliento ante cada jugada. Sin embargo, lo que para muchos es pura adrenalina, para otros puede representar una amenaza real para su vida.

En la Argentina, tras los partidos definitorios, las guardias se llenan de personas con una mano en el pecho, transpirando profusamente y con dificultades para respirar. Aunque la mayoría son hombres, cada vez hay más mujeres que llegan con palpitaciones a los consultorios después de un partido. De hecho, tras partidos donde juega la Selección argentina, las consultas por problemas cardiovasculares suelen aumentar alrededor de un 20 %, según expertos del Hospital Universitario Austral.

Diversas investigaciones científicas han confirmado que los torneos de fútbol de alto nivel pueden duplicar o incluso triplicar la tasa de emergencias cardíacas, alcanzando su punto máximo de riesgo durante los penales.

 

Los penales: Un disparador de infartos

La tensión extrema de una eliminación decidida desde los once metros no es solo una prueba de nervios para los jugadores, sino también para el sistema cardiovascular de los espectadores. Un estudio pionero analizó los registros hospitalarios en Inglaterra durante el Mundial de Francia 1998 y descubrió que el riesgo de hospitalización por infarto agudo de miocardio aumentó un 25% el 30 de junio de ese año, el día en que la selección inglesa fue eliminada por Argentina en una tanda de penales

Los investigadores concluyeron que el estrés acumulado durante estos momentos críticos actúa como un detonante agudo de eventos coronarios en personas con enfermedades cardíacas subyacentes, ya sean diagnosticadas o no.

 

La evidencia de los Mundiales

 

El fenómeno no es exclusivo de un solo país. Durante el Mundial de Alemania 2006, un estudio prospectivo en Múnich evaluó a más de 4.000 pacientes y determinó que en los días en que jugaba la selección alemana, el 47% de los afectados por un evento cardíaco tenía antecedentes conocidos de enfermedad isquémica.

De igual forma, en el Mundial de Brasil 2014, el día de la final entre Alemania y Argentina registró la mortalidad hospitalaria por infarto más alta de todo el torneo, en un encuentro cargado de tensión que muchos aficionados esperaban que se decidiera en una tanda de penales.

Incluso en la Eurocopa de 1996, se documentó un incremento del 51% en el riesgo relativo de mortalidad cardiovascular entre los hombres holandeses mayores de 45 años el día en que los Países Bajos fueron eliminados por Francia.

 

¿Qué sucede en el cuerpo cuando Messi se dispone a patear un penal?

Ante el estrés emocional intenso de un tiro libre o un penal, el cuerpo genera una respuesta simpática masiva. Se liberan oleadas de adrenalina, norepinefrina y cortisol, lo que provoca un aumento drástico de la frecuencia cardíaca y la presión arterial.

Esta cascada biológica incrementa la demanda de oxígeno del corazón y puede provocar espasmos coronarios, formación de trombos o la ruptura de placas de ateroma, desencadenando un infarto o incluso la muerte súbita.

“Un partido de la Selección puede funcionar como una verdadera prueba de esfuerzo emocional”, apunta José Bonorino, jefe de la Unidad Coronaria del Hospital Austral”. “Durante un encuentro intenso, el cuerpo activa el sistema nervioso simpático —el mecanismo de "lucha o huida"— y libera adrenalina, noradrenalina y cortisol. Esto provoca un aumento de la frecuencia cardíaca, una elevación de la presión arterial, una mayor contractilidad del corazón y un incremento del consumo de oxígeno por parte del músculo cardíaco”, explica Bonorino.

Según el cardiólogo argentino, entre las complicaciones más serias que pueden desencadenarse se encuentran la ruptura de placas ateroescleróticas y el aumento de la coagulación sanguínea. En personas con antecedentes, pueden aparecer arritmias malignas que lleven a un ACV y una miocardiopatía por estrés, llamada “síndrome de Takotsubo”.

 

El factor emocional al ir perdiendo o ganando

Estudios realizados en España también respaldan esta conexión. Investigaciones en el Hospital Universitario Puerta del Mar, en Cádiz, demostraron una relación directa entre los resultados del equipo y la salud de sus hinchas: se registraron más eventos cardiovasculares cuando el equipo perdía, vinculando emociones negativas como la hostilidad y la ira con la enfermedad coronaria aguda.

Asimismo, el análisis de eventos en el estadio del FC Barcelona durante la temporada 2000-2001 subrayó la importancia de contar con equipos médicos y desfibriladores en los recintos deportivos, ya que la rapidez del tratamiento es determinante para la supervivencia.

Las personas con mayor tendencia a la ansiedad, dificultades para tolerar la incertidumbre o una fuerte necesidad de control suelen vivir los partidos con más preocupación. También influye el grado de identificación con el equipo: cuanto mayor es, mayor suele ser el impacto emocional del resultado.

Los hábitos típicos del Mundial funcionan como amplificadores muy potentes del daño. Entre los que más preocupan a los cardiólogos están el exceso de alcohol, las comidas copiosas, el tabaquismo, la privación de sueño, pasar muchas horas sentado y, algo fundamental, suspender o descuidar la medicación habitual. Esa mezcla es la que realmente puede disparar eventos cardiovasculares, especialmente en personas con antecedentes o factores de riesgo.

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Medidas de prevención al mirar un partido

Aunque el fútbol sea una pasión global, para los pacientes con riesgo cardiovascular, una tanda de penales puede ser, literalmente, una cuestión de vida o muerte.

Los expertos recomiendan vivir la emoción con precaución, especialmente si existen factores de riesgo previos. Y si se presentan síntomas, como dolor en el pecho o en el brazo izquierdo, no esperar a que termine el partido para consultar.

Las medidas preventivas para los hinchas se enfocan tanto en la infraestructura de los estadios como en el manejo personal del riesgo:

Disponibilidad de desfibriladores y equipos médicos: Las fuentes subrayan la importancia crítica de contar con personal médico y desfibriladores automáticos en los estadios

 Se ha demostrado que la rapidez del tratamiento inicial es el factor determinante para la supervivencia de los aficionados que sufren un evento cardíaco durante un partido.

Identificación y cuidado de pacientes de alto riesgo: Es fundamental que las personas con antecedentes conocidos de enfermedad isquémica extremen precauciones, ya que representan casi la mitad (47%) de los casos de emergencias cardíacas en días de partido.

Control de emociones negativas: Los médicos recomiendan moderar sentimientos de hostilidad y la ira, ya que estas emociones negativas están directamente vinculadas al aumento de incidentes coronarios agudos.

El estrés emocional intenso provoca una respuesta del cuerpo que libera adrenalina y cortisol, aumentando la demanda de oxígeno del corazón y el riesgo de infarto.

Vigilancia en momentos de alta tensión: Dado que las tandas de penales y las eliminaciones directas actúan como detonantes específicos de infartos, los hinchas (especialmente los hombres mayores de 45 años) deben ser conscientes de que su riesgo cardiovascular puede duplicarse o triplicarse en esos periodos.