Durante junio, los jubilados que cobran el haber mínimo percibirán un total de $674.976,99, monto que incluye la jubilación mensual, el bono de $70.000 y el medio aguinaldo. Para el abogado previsionalista Norberto Markarián, el ingreso extra representa un alivio puntual para un sector atravesado por el endeudamiento y la pérdida de poder adquisitivo.
"Es una buena noticia porque realmente las personas necesitan pagar más que nada sus deudas", afirmó Markarián. Además, detalló que los beneficiarios de la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM) percibirán $553.981,59 durante este mes.
El deterioro de los ingresos jubilatorios
Más allá del alivio que representa el cobro extra de junio, el abogado sostuvo que los ingresos previsionales continúan perdiendo poder adquisitivo. "Los jubilados están pagando el costo de la inflación", expresó al referirse al escenario económico actual.
Markarián remarcó que quienes realizaron aportes durante su vida laboral cuentan con la posibilidad de iniciar reclamos administrativos y judiciales para obtener reajustes en sus haberes. Según explicó, muchos jubilados terminan cobrando entre el 45% y el 50% de los salarios que percibían antes de retirarse, cuando deberían acercarse a porcentajes significativamente más altos.
Asimismo, señaló que el problema previsional no responde a una gestión puntual, sino que se arrastra desde hace décadas. "Todos tienen su culpa, realmente no hay ninguno que se salve", sostuvo al cuestionar la falta de una política previsional sostenida en el tiempo.
Reclamos por el bono y preocupación social
Otro de los puntos abordados fue el bono extraordinario de $70.000, que permanece congelado desde hace meses. Markarián advirtió que su permanencia en el tiempo podría derivar en futuros reclamos judiciales. "Que se cuiden porque el bono tiene habitualidad y cuando hagamos un juicio por el bono, el bono va a quedar como parte del sueldo de los jubilados", aseguró.
Durante la entrevista también describió la delicada situación social que atraviesan numerosos adultos mayores. Según indicó, muchos jubilados enfrentan endeudamiento, dificultades para afrontar alquileres y una pérdida constante de calidad de vida.
Finalmente, expresó preocupación por posibles reformas previsionales futuras y por el manejo de los recursos destinados al sistema. En ese sentido, insistió en la necesidad de implementar medidas estructurales que permitan garantizar ingresos dignos para quienes concluyeron su vida laboral y dependen exclusivamente de sus haberes jubilatorios.