El anuncio del ministro de Economía, Luis Caputo, sobre el envío al Congreso de modificaciones a la Ley de Inocencia Fiscal abrió un nuevo debate sobre la posibilidad de incorporar al circuito económico los dólares no declarados que permanecen fuera del sistema financiero.
Para Sebastián Domínguez, especialista en materia tributaria, la iniciativa representa un avance respecto del esquema vigente. "La ley tenía grandes falencias", afirmó, al señalar que esas debilidades quedaron reflejadas en la escasa cantidad de operaciones realizadas bajo el régimen actual.
El experto destacó que una de las principales fortalezas del proyecto es que busca otorgar mayor seguridad jurídica mediante una ley aprobada por el Congreso y no a través de decretos o interpretaciones administrativas. En ese sentido, remarcó: "Es muy bueno que el gobierno modifique este régimen a través de una ley".
Más garantías para los contribuyentes
Domínguez explicó que el texto incorpora precisiones que limitan expresamente las facultades de ARCA para aplicar determinadas presunciones fiscales y establece con claridad que la carga de la prueba recaerá sobre el organismo recaudador.
Según detalló, uno de los cambios más relevantes es la incorporación de un umbral para determinar cuándo una discrepancia fiscal provoca la pérdida de beneficios. Actualmente, una diferencia mínima podría derivar en la caída de todo el régimen de protección.
"Muchas más oportunidades para no perder esos beneficios. Y esas son cosas muy relevantes", sostuvo el tributarista al referirse a las nuevas instancias previstas para que los contribuyentes puedan rectificar declaraciones y regularizar situaciones antes de perder las ventajas otorgadas por la ley.
La seguridad jurídica, clave para atraer los dólares
Más allá de las modificaciones técnicas, Domínguez consideró que el éxito de la iniciativa dependerá de factores más amplios vinculados a la estabilidad económica y la confianza institucional. "Para usar dólares, declarados o no declarados, se necesita seguridad jurídica y una visión a futuro", afirmó.
Según explicó, los argentinos necesitan previsibilidad y reglas de juego estables para decidir incorporar sus ahorros al circuito formal.
El especialista advirtió que la normativa por sí sola no será suficiente para lograr el objetivo oficial. "Hay que generar la seguridad jurídica y un panorama de estabilidad y de confianza de que no van a cambiar constantemente las reglas de juego", señaló.
Finalmente, sostuvo que las dudas y riesgos que presentaba el régimen vigente explican la escasa adhesión observada hasta el momento. Sin embargo, consideró que la nueva propuesta podría modificar ese escenario: "Con este proyecto yo entiendo que eso puede cambiar".