La Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA) dio a conocer su guía oficial de recomendaciones para la observación astronómica durante el mes de junio de 2026. El informe detalla una serie de fenómenos celestes de gran impacto visual que podrán ser detectados desde la Tierra, combinando tanto la alineación de varios planetas como eventos de ocultación y cambios estacionales clave.
De acuerdo con el reporte publicado por el equipo de redacción de Ciencia de la NASA, los primeros días del mes ofrecerán un escenario ideal para los observadores nocturnos debido a una particular conjunción planetaria. Este fenómeno reúne de forma aparente en el firmamento a los cuerpos más brillantes del sistema solar, brindando una oportunidad única para la fotografía astronómica y la contemplación amateur.
El cronograma oficial establece que entre el 1 y el 10 de junio se producirá el acercamiento visual entre Venus y Júpiter. Según indicó el comunicado de la agencia espacial, estos dos planetas se alinearán de tal manera que parecerán estar muy juntos al mirar hacia el oeste, pocos minutos después del atardecer, a pesar de encontrarse separados por millones de kilómetros en el espacio profundo.
Posteriormente, del 11 al 15 de junio, el planeta Mercurio se sumará a esta región del firmamento. Este movimiento orbital generará un "mini desfile planetario" en la parte baja del cielo occidental, una agrupación que responde a que los planetas transitan casi la misma trayectoria desde la perspectiva terrestre, una línea imaginaria conocida como la eclíptica.
Las autoridades científicas aclararon que Venus será el más sencillo de distinguir debido a su intenso brillo natural. Para identificar a Mercurio, situado en una posición más baja y cercana al horizonte, los especialistas advierten que será necesario contar con cielos limpios y despejados hacia el oeste para rescatarlo del resplandor propio del crepúsculo.

El calendario astronómico continuará su marcha el 17 de junio con una ocultación lunar, un evento donde la Luna pasará directamente por delante de Venus. Esta interacción generará el efecto visual de que el planeta resplandeciente desaparece por completo detrás del satélite terrestre para luego reaparecer de manera gradual en otra posición.
Este fenómeno de ocultación podrá ser visto en zonas específicas de América, abarcando parte de los Estados Unidos contiguos, Canadá, Brasil y Venezuela. La institución remarcó que aquellos observadores que se encuentren fuera de la franja exacta de visibilidad total de todos modos podrán presenciar un acercamiento extremo entre ambos cuerpos celestes.
La NASA anunciará los cuatro astronautas elegidos para la histórica misión Artemis III
No obstante, la NASA emitió una advertencia de seguridad estricta para los aficionados debido a que este suceso ocurrirá durante el día en varias latitudes. El organismo prohibió de forma tajante apuntar binoculares o telescopios hacia el Sol sin la protección adecuada, dado que los instrumentos ópticos pueden concentrar la radiación y ocasionar lesiones oculares graves e irreversibles.
El solsticio modifica el calendario y abre paso al cielo profundo
Por otra parte, el domingo 21 de junio se producirá formalmente el solsticio. Este cambio astronómico marcará el inicio del verano en el hemisferio norte y el comienzo del invierno en el hemisferio sur, pautado exactamente para la 1:24 a.m. en la franja horaria del Pacífico, alterando la duración de las jornadas diurnas y nocturnas globales.
Durante este período, el norte global experimentará los días más largos del año, mientras que en regiones del hemisferio sur ocurrirá la noche más extensa. La agencia espacial detalló que el día con más luz no siempre coincide con el amanecer más temprano, un desfase habitual en las dinámicas mecánicas del planeta.

La llegada de la nueva estación habilitará además la visualización del denominado Triángulo de Verano, una formación integrada por las estrellas Vega, Altair y Deneb. En dicha zona, los usuarios de telescopios podrán buscar objetos de cielo profundo como la nebulosa de las Mancuernas y la nebulosa del Anillo, que muestran remanentes de estrellas moribundas.
Finalmente, la agencia divulgó las fases del calendario lunar para junio de 2026, indispensables para planificar las noches de observación limpia. El cuarto menguante se registrará el 8 de junio, la luna nueva el 14 de junio, el cuarto creciente el 21 de junio y, por último, la luna llena cerrará el mes el día 29 de junio.