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Defensora de Género

Economía y género:una ecuación hacia la igualdad

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Capacitación. Dora Barrancos y la ministra Gómez Alcorta hablaron de violencia de género frente al Gabinete. | Min. Mujeres géneros y diversidad

En momentos en que la economía gravita tanto en el país, esta ecuación es clave para avanzar hacia la igualdad de género. Esto puede parecer exagerado, pero no lo es. Si bien la desigualdad y discriminación de las mujeres tiene un importante sustrato cultural, se expresa y mantiene en términos de la inserción laboral y productiva de las mujeres. A su vez, esto determina su inserción familiar y social, cerrando el círculo de la pobreza o de menor capacidad económica, en la mayoría de los casos. Mucho se menciona la diferencia de ingresos en relación a los hombres y se asocia al no cumplimiento de “a igual trabajo igual remuneración”, principio reconocido mundialmente. Pero cuando analizamos esta brecha, surge que no se debe mayoritariamente al no cumplimiento de ese principio, sino al peso en el salario de los distintos componentes. Uno es la cantidad de horas trabajadas.

Las mujeres trabajan menos horas que los hombres, esto debido principalmente a que deben realizar tareas de cuidado no remunerado: domésticas, cuidado de hijos, discapacitados, ancianos y/o enfermos mentales. Aunque, en ciertos períodos trabajan a tiempo completo, en conjunto pesan esas diferencias. Además, las mujeres en general, no pueden hacer capacitaciones por fuera del horario laboral, ni tareas especiales que impliquen traslados y/o viajes prolongados, o alternancia de turnos frecuentes o rotaciones. Esto disminuye el puntaje que afecta el salario.

Entonces la brecha salarial en realidad es brecha laboral, porque la diferencia salarial es el resultado de la historia y evolución laboral de esa persona. ¿Esto es superable? El común denominador de las desventajas son los cuidados no remunerados, por lo tanto si no se logra desarrollar políticas por parte del Gobierno y las empresas, que permitan a las mujeres limitar esas tareas, la diferencia salarial persistirá porque no mejorará la participación laboral de las mujeres. El cambio cultural basado en tareas de cuidados compartidas, generará sociedades más igualitarias. O sea, el cambio del enfoque de las políticas de cuidados tiene impacto económico al mejorar la productividad de las mujeres, y social, al disminuir las diferencias entre varones y mujeres.

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En este marco, la creación de la Dirección de Economía y Género en el Ministerio de Economía es clave. Como señala Valli en 50/50, contar con un equipo que analice el impacto de las políticas económicas en relación a la igualdad es una forma de prevenir y/o disminuir los impactos negativos que tienen o pueden tener buenas políticas económicas, pero que aumenten aún más el desbalance de género ya existente. No es menor la responsabilidad de esta nueva Dirección. Esto debe acompañarse con el desarrollo de políticas de cuidado que el nuevo Ministerio de las Mujeres, Género y Diversidad, propondrá y liderará su concreción. Estas deben ser integrales e intersectoriales, e incluir desde la construcción y/o adaptación edilicia, la capacitación de personal y su contratación hasta su puesta en marcha. Estas políticas tienen impacto económico y social muy positivo.

Pero, ¿cómo se vincula esto con la ley Micaela? Esta ley es para concientizar a Todes los funcionarios estatales sobre la desigualdad de género actual y cómo debe promover su disminución. Es en este punto, donde surge la necesidad de cambiar y/o adaptar las políticas en ese sentido y allí está el vínculo. El desafío es lograr que los cambios y/o adaptaciones de las políticas se hagan en forma articulada entre las distintas áreas del Estado nacional, provincial y municipal. Por eso es destacable que la ministra de las Mujeres, Género y Diversidad junto a Dora Barrancos dieran una clase a la plana mayor del PEN, incluido el Presidente, en el marco de la ley Micaela y que él reconoció fue “a cumplir la ley”, según relata Fernández Escudero en la nota en Sociedad el sábado.

Al lado de esto, el domingo en Protagonistas hay una nota sobre las vacaciones de Vidal y Sacco. Estas notas sobre la vida íntima de las mujeres políticas, alimentan la subvaloración de su condición política, por eso son censurables. En el caso de hombres políticos no se escriben notas de este tenor, como mucho aparece una notita. Así como las mujeres en política son marginadas frecuentemente porque no comparten momentos deportivos ni sociales con los hombres, también estas notas al igual que las referidas a la vestimenta, las retrotraen al rol estereotipado de su condición de mujeres y no de líderes políticas. Esto es discriminación y debemos censurarlo.