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domingo 19 enero, 2020

Hebe, la intocable

Bonafini. Le pidió al Presidente por los presos políticos. Foto: cedoc
domingo 19 enero, 2020

Luego de reunirse con referentes de movimientos de DD.HH. en la Casa Rosada, hace unos días el presidente de los argentinos está siendo interpelado y cuestionado en sus manifestaciones y accionar por la señora Hebe de Bonafini.

Así, Bonafini se ha expresado en las últimas horas desafiando a Alberto Fernández y exigiéndole que se defina si está a favor o en contra respecto de las detenciones de algunos dirigentes políticos acusados de corrupción durante el kirchnerismo.

Aparentemente, la cofundadora de la Asociación Madres de Plaza de Mayo hoy pretende decretar lo que debe determinar la Justicia y asimismo entrometerse en los asuntos ejecutivos. Así, Bonafini manifestó en una carta abierta: “... señor Presidente debe decidir de qué lado está: si con el Poder Judicial, mayoritariamente corrupto, o con los presos políticos”, al mismo tiempo que criticó la definición que dio Alberto Fernández sobre los funcionarios kirchneristas hoy privados de su libertad, a quienes el Presidente calificó de “detenidos arbitrarios”.

Alberto Fernández, con sólidos argumentos, explicó que “quienes fueron metidos en un calabozo sin ninguna acusación (…) porque podían fugarse (...) ya no están (en prisión). Los que están presos son los que tienen una causa abierta, y ahí la que tiene que determinar su libertad es la Justicia”.

Hebe de Bonafini es una madre que perdió a sus hijos Jorge Omar y Raúl Alfredo, ambos secuestrados y desaparecidos en 1977, durante la dictadura más sangrienta y miserable que sufrió la Argentina, y es una persona que manifiesta un autoritarismo y una violencia inusitados contra cada dirigente o militante político opositor al kirchnerismo, y es una activista social que estuvo vinculada a un acto gravísimo de corrupción, en el marco de una causa de defraudación a la administración pública, a partir de la utilización de fondos que debían ser destinados para la construcción de viviendas sociales, bajo el programa Sueños Compartidos. En esa causa penal, Bonafini está acusada de dar el aval de varias acciones ilícitas a los hermanos Schoklender, que desviaban fondos públicos hacia otros fines, ajenos a la construcción de las viviendas sociales. Bajo tal ilícito, se descubrió un faltante de 206.438.454 pesos.

Algunas de las máximas de Hebe de Bonafini: “Basta de ser democráticos para ser buenitos…”; “No es una oposición, es una mierda”; “El Parlamento no vale nada, todos los días nos hacen la contra”; “¡Váyanse de nuestra plaza…, váyanse bolivianos de mierda!”; “Verbitsky … recibe un sueldo de la Fundación Ford y, además de ser judío, es totalmente pronorteamericano”.

En Argentina la figura del “intocable” atrae, y a partir de lo que una destacada politóloga alemana, Elisabeth Noelle-Neumann, llamó “la espiral del silencio”, parece ser que, por temor al aislamiento, los individuos callan cuando piensan que su opinión puede estar en contra de la opinión mayoritaria, y así la opinión aparentemente mayoritaria se vuelve cada vez más mayoritaria, en una suerte de espiral que escala. ¿Hay algún modo de salir de esa espiral para la citada autora? Sí, a través de lo que llama los núcleos duros, personas que con claras convicciones no temen la desaprobación, o las vanguardias, personas que mirando hacia el futuro y pretendiendo otro destino tampoco tienen miedo de expresarse en público libremente, incluso cuestionando a los intocables.

Faltó citar otra de las frases poco felices de la señora Hebe de Bonafini que expresa: “Francisco (el Papa) dijo que a las Madres de Plaza de Mayo les permite todo. La verdad yo estoy recontenta. Así que yo voy a seguir puteando porque parece que Dios me perdona. Le voy a dar con todo”.          

Si en una Argentina republicana no se le permite todo a quien atropella a las instituciones y amenaza y se violenta contra quienes piensan diferente, y utiliza dinero destinado a viviendas sociales para beneficio propio, tal vez Alberto Fernández pueda empezar a gobernar tal cual manifestó divinamente en su discurso reciente de asunción.

 

*Politóloga y profesora (UBA).


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