Conozco muchas frases críticas o irónicas sobre el periodismo, como “noticias de ayer” o “lo nuevo que no renueva nada”. Pues permítaseme, a la luz de los últimos acontecimientos futboleros, subirme a esa ola y repetirme. Sí, repetirme. Podría repetir frases enteras de artículos publicados en los últimos tiempos. Aprovechando que el público se renueva, entonces pienso hacerlo. A saber, punto uno: Boca. ¡Qué equipo tan poco inteligente! No hay partido importante en el que algún jugador no se haga expulsar tontamente. Puede ser consagrado o joven, con trayectoria o casi debutante, siempre hay uno que se hace echar. En finales de copa libertadores, en partidos contra River, en partidos definitorios como contra Estudiantes y muchos más. Ahora fue contra el muy modesto Independiente del Valle cuando faltaba todavía media hora. Media hora con Boca sufriendo, con una jugada muy dudosa (bien podrían haber dado penal) de Blanco empujando en el aire a uno de ellos, con Rojo, como siempre, matoncito sin gracia metido en todas las bataholas. Los volantes con la colita bien cerca del propia aérea y a sacar de cabeza los centros sin tono ni son que tiraba el equipo ecuatoriano. Incluso con un equipo semi-muleto era un partido muy accesible para Boca, pero siempre se lo complica solo. Son más que errores no forzados, es una falta de inteligencia sustantiva, que no parece tener solución. Pasan los técnicos, pasan muchos de los jugadores, pero no hay caso. Entre tanto, en el campeonato local deambula por la mitad de tabla (con un partido menos), y el domingo tiene que ir contra Instituto allá. Les aseguro que no soy demasiado crítico: digo la verdad.
Segunda repetición: River. No logro entender porqué juega tan mal. ¿Será realmente asunto de Demichelis? River tiene, por lejos, el mejor plantel de futbol argentino. Pero no puede armar un equipo. De hecho, si hago bien las cuentas, tiene solo tres titulares claros: Armani, Paulo Díaz, y Borja. Todos los demás entran y salen, rotan, cambian, sin que se comprenda bien el sentido de esos cambios. Parece inclusive que se hubiera acostumbrado a perder de visitante, y sobre todo a que le hagan goles. Vemos los últimos partidos. Riestra le hizo 2, Lanús 2, y Godoy Cruz también 2. Le cabecean fácil, no presionan para evitar que le tiren centros, y el medio campo (cualquiera sea, porque cambia todo el tiempo) es livianito. Y corre el riesgo de volverse Borja-dependiente: Borja hizo 8 goles al hilo, si no fuera por él la cosa sería mucho peor. Pero lo peor, en verdad, es el comienzo de este párrafo: la incomprensión. No se entiende por qué River juega tan mal. Es un misterio.
Entre tanto, según me cuenta gente que sabe, se estaría jugando un campeonato sub 23 en Francia, llamado también Juegos Olímpicos, en categoría fútbol. La literatura francesa, fundada en el siglo XIX por Balzac y Flaubert, entre otros, no dio jamás realismo mágico. El género fantástico está ausente de la mentalidad francesa. Pero lo que pasó en el partido entre Argentina y Marruecos bien podría haber salido de un cuento de García Márquez. Esperemos que hoy gane contra Irak, sino el equipo dirigido por el amigo de Messi y Macri estaría prácticamente eliminado.