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POLICIA / EVIDENCIA CONTUNDENTE
martes 6 noviembre, 2007

Condenan a una joven que confesó crimen en su diario

Le dieron 20 años de prisión por matar a un chico y herir a dos personas. "Me mandé una cagada, apuñalé a un chabón y estoy asustada", anotó en su cuaderno íntimo. Hoy pidió perdón a familiares de víctimas.

Una joven de 21 años fue condenada a veinte años de cárcel por matar a puñaladas a un chico y herir a otras dos personas, entre mayo y julio de 2004, en las localidades de José C. Paz y Grand Bourg, en la provincia de Buenos Aires, en un hecho que fue descubierto porque la mujer relató los hechos en su propio diario íntimo. Se trata de Andrea Molina, una joven a la que la Justicia de San Martín condenó hoy a 20 años de cárcel por asesinar a otro chico y del que confesó ser autora a partir de su diario íntimo, utilizado por los jueces como prueba para emitir el fallo de condena.

Fuentes judiciales informaron hoy que la prueba que permitió desentramar el caso fue la frase que la condenada, Ana Molina, escribió en su diario íntimo y que indicaba: "Hoy me mandé una cagada. Apuñalé a un chabón y estoy muy asustada". En julio de 2004, la joven asesinó a puñaladas a Norberto Ariel Gauna (también de 21 años), quien había ido a bailar a la disco Escombro, en ruta 8 y Pueyrredón. Fue a 100 metros de allí que Gauna cayó muerto. La versión policial sostenía que dentro de la disco hubo una pelea porque un joven, que estaba con la víctima, discutió con una chica que estaba con otro grupo.

Otras pruebas determinantes fueron los reconocimientos positivos de las dos víctimas que sobrevivieron a los ataques y el resultado de un estudio genético que halló sangre de una de ellas en la sevillana que le secuestraron a la joven. Molina, de 21 años, fue condenada por el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 4 de San Martín, que la halló culpable del "homicidio simple" de Norberto Gauna, de 21, y la "tentativa de homicidio" de Cristian Espillada, de 23, y Jésica Quiróz, de 20.

Es que el 3 de julio de 2004, Gauna fue asesinado de nueve puñaladas y su amigo Espillada resultó gravemente herido a la salida de la bailanta "Scombro", ubicada en ruta 8 y Pueyrredón, en José C. Paz, al noroeste del conurbano. Según se comprobó en el juicio, los dos jóvenes primero fueron agredidos por tres adolescentes conocidos de Molina –y que fueron detenidos como partícipes necesarios del hecho por la Justicia de Menores– y luego acuchillados por la joven.

Al parecer, el drama se inició cuando Espillada fue rechazado por una amiga de Molina (llamada Soledad) y esa situación derivó en una pelea entre grupos en la que esa chica fue golpeada. Esa riña motivó que "patovicas" expulsaran de la bailanta a varios de los jóvenes, y ya en la calle, los dos grupos se volvieron a enfrentar.

Los voceros judiciales dijeron que durante el debate, que concluyó ayer, Espillada señaló a Molina como una de las personas que estaba en ese grupo que lo agredió, aunque la prueba clave fue el secuestro del diario íntimo de la joven cinco días después del ataque. La fiscal de juicio, Amalia Belaunzarán, quien había pedido en su alegato también una pena de 20 años para la acusada, indicó que en su agenda la chica " de su puño y letra había escrito con la fecha 3 de julio: 'Hoy me mandé una cagada. Apuñalé a un chabón, y estoy muy asustada'".

La instructora judicial contó que al peritar esa agenda se descubrió que en las páginas correspondientes a mayo de 2004, la joven había escrito que se había peleado con una chica en una plaza ubicada frente a un pool de Grand Bourg, donde ella residía, y que la había herido gravemente. "Tras ese hallazgo, se buscó esa causa en la fiscalía de delitos con autores ignorados, se dio con la víctima, Jésica Quiroz, y su hermana, quienes, en rueda de personas, reconocieron a Molina como la autora de las lesiones", explicó la fiscal.

También se comprobó después que Molina ya había tenido otra pelea a golpes con una de las hermanas Quiroz y que la chica habitualmente iba siempre armada con una sevillana que ocultaba en sus zapatillas, dijeron los informantes. Las hermanas Quiróz, al igual que Espillada, se mantuvieron en sus dichos al declarar durante el juicio y volvieron a señalar a Molina como quien las agredió.

Los jueces Juan Agustín de Estrada, Mónica Adriana de Benedetto y María Berkich también tomaron en cuenta, al momento de fallar un veredicto condenatorio, los peritajes a la sevillana que le secuestraron a Molina que determinaron que tenía sangre de Espillada, y las testimoniales de personas que la vieron acuchillar a los dos amigos frente a la bailanta.

Para fijar el monto de la pena, los integrantes del tribunal consideraron como un agravante general que, en el caso de Gauna y Espillada, Molina se aprovechó de que los otros tres adolescentes les pegaban a las víctimas para poder acuchillarlas. Por su parte, Molina no declaró durante la instrucción ni en el juicio, al que llegó procesada con prisión preventiva, aunque si pidió perdón a las familias de las víctimas al hacer uso de sus últimas palabras del proceso.

Fuente: Télam


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