Belgrano hizo historia. Y Córdoba también. El Pirata derrotó a River Plate en el estadio Mario Kempes y se consagró campeón del Torneo Apertura 2026, en una noche que quedará marcada para siempre en la memoria del fútbol cordobés.
El equipo dirigido por Ricardo Zielinski logró así el primer título nacional de Primera División para un club de Córdoba y se convirtió en el campeón número 143 de la era profesional del fútbol argentino, según el registro oficial de la AFA.
River había golpeado primero y parecía encaminarse hacia una nueva estrella, pero Belgrano volvió a mostrar ese ADN de resistencia que atravesó toda su campaña. El gran héroe fue Nicolás “Uvita” Fernández, autor de los goles decisivos en la remontada final. El Pirata pasó de estar contra las cuerdas a levantar el trofeo en cuestión de minutos, en una secuencia que ya quedó grabada en la historia grande del club.
El título que cambia la historia
La vuelta olímpica en el Kempes no representa solamente un campeonato. Para Belgrano significa romper definitivamente un límite histórico que acompañó al fútbol cordobés durante décadas. Desde aquel Nacional de 1968, cuando el Pirata fue el primer representante local en competir regularmente en torneos de AFA, el sueño de un campeonato de Primera aparecía como una obsesión colectiva. Ahora dejó de ser deseo para convertirse en realidad.
Belgrano-River, una final con demasiadas cosas en juego
Belgrano se suma así a la lista de campeones nacionales de Primera División y rompe además la hegemonía histórica del fútbol porteño y bonaerense sobre los títulos locales. El logro también consolida la figura de Ricardo Zielinski, uno de los grandes nombres de la historia moderna del club. El “Ruso”, símbolo eterno por el ascenso de 2011 ante River, ahora suma otra página gigantesca al conducir al Pirata hacia la primera estrella nacional.
Mucho más que un trofeo
La conquista también tiene impacto deportivo y económico. Con el título, Belgrano clasificó directamente a la Copa Libertadores 2027 y aseguró un lugar en futuras definiciones nacionales como el Trofeo de Campeones y otras copas organizadas por AFA.
Pero por encima de cualquier premio económico o clasificación internacional, lo que ocurrió en el Kempes tiene una dimensión mucho más emocional para el pueblo pirata. Porque Belgrano no solamente ganó un campeonato: rompió una barrera histórica para el fútbol cordobés. Con sufrimiento, remontando un partido imposible y jugando, como repiten desde Alberdi desde hace décadas, “a lo Belgrano”.