La investigación por el femicidio de Agostina Vega sumó un nuevo capítulo este lunes con la detención de Soledad Andreani, una mujer de 43 años conocida en su entorno como "Gringa". Hasta hace pocos días había aparecido públicamente como la expareja de Claudio Barrelier, principal acusado por el crimen.
Con la detención de Andreani, la causa suma tres personas arrestadas: Claudio Barrelier, acusado por el femicidio de Agostina Vega; Osvaldo Fassetta, imputado por encubrimiento agravado; y ahora la propietaria del vehículo que los investigadores consideran clave para reconstruir las horas posteriores al crimen.
La fiscalía la imputó por encubrimiento agravado y puso en duda su posible participación en hechos posteriores al asesinato de la adolescente.

Según confirmó ElDoce, Andreani y Fassetta se conocían, y su último contacto habría sido el 23 de mayo en un partido de Instituto, donde se encontraban Agostina, su hermano y su mamá.
El Ford Ka que se convirtió en una prueba clave
El nombre de Andreani comenzó a ganar relevancia desde los primeros días de la investigación por un motivo puntual: es la propietaria del Ford Ka que, según la hipótesis judicial, fue utilizado para trasladar el cuerpo de Agostina hasta el descampado de barrio Ampliación Ferreyra donde finalmente fueron encontrados sus restos.
Ese vehículo se transformó en una de las piezas más sensibles del expediente. Los investigadores sostienen que fue utilizado por Barrelier después del crimen y analizan además las circunstancias en las que el automóvil fue lavado posteriormente, un dato que alimenta las sospechas sobre posibles maniobras de encubrimiento.
La situación genera especial impacto porque apenas una semana antes de quedar detenida, Andreani había brindado declaraciones públicas sobre su vínculo con Barrelier. Según relató, ambos habían mantenido una relación sentimental durante algunos meses y se habían distanciado poco antes del femicidio.
"Nunca jamás me imaginé esto que pasó. Ahora me doy cuenta del papel que jugó conmigo, que me mintió desde el primer momento y que siempre me usó", afirmó entonces.
De acuerdo con su propio relato, el último contacto ocurrió el feriado del 25 de mayo, cuando Barrelier volvió a buscarla para pedirle prestado el Ford Ka que hoy ocupa un lugar central dentro de la investigación.
Relación con Wachitas Bar
Además de su relación con el principal acusado, Andreani mantenía actividad vinculada al bar Wachitas, de Nueva Córdoba. En redes sociales se presentaba como parte de la producción del local, un establecimiento que también apareció mencionado en distintas líneas de investigación desarrolladas durante las últimas semanas.