miércoles 21 de abril de 2021
CóRDOBA El humor al poder
04-04-2021 00:47

No ganar para no perder

Lic. Clementi Rosso - Sommelier de la política
04-04-2021 00:47

Ninguno de los relatos de la “Antología de la literatura fantástica” recopilada por Jorge Luis Borges, Adolfo Bioy Casares y Silvina Ocampo, se hubiera atrevido a llegar tan lejos como para narrar una descabellada historia en la que la patronal propusiera un aumento de sueldo a empleados que se niegan a recibirlo.

Una cosa es la fantasía y otra es, directamente, lo inverosímil. Sin embargo, esa ficción se hace realidad en Argentina, al menos hasta que el Senado complete la sanción del proyecto de ley ya aprobado en Diputados, que busca elevar el piso en el pago del impuesto a las ganancias, para que pase a ser de $150 mil mensuales; es decir, en el lenguaje centennial, la mitad de lo que cuesta un iPhone 12.

“Lo que tienen que hacer de manera urgente es cortarla con la maquinita de imprimir billetes”, me dijo un amigo que, como buen monetarista ortodoxo que es, se opone a emitir dinero, a emitir opiniones y hasta se unió a un grupo ecologista que lucha contra la emisión de gases. Se había entusiasmado mucho cuando escuchó que el gobierno estudiaba medidas para “restringir la circulación”, así que le tuve que aclarar que no se refería al dinero sino a las personas, que con deambular también provocan inflación, pero en este caso de las cifras de contagios de coronavirus.

El viernes a última hora se supo que uno de los tantos contagiados es Alberto Fernández, quien por ese motivo suspendió la reunión que iba a tener ayer con Horacio Rodríguez Larreta, en un nuevo episodio de esa relación que a esta altura ha tenido más altibajos que la de Jack Lemmon y Walter Matthau en “Extraña pareja”.

Desde el Ejecutivo Nacional se pretende aplicar mayores restricciones, sobre todo por lo que sucede en países vecinos como Uruguay y Chile, hasta hace poco eran ejemplos de política sanitaria y hoy sufren el embate de la pandemia. “Es como cuando en el cole veías que al abanderado le ponían un uno y después te llamaban para dar lección a vos”, me graficó un experto en salud desde el búnker de acero anti Covid que construyó en el patio de su casa.

Por su parte, el titular de la UCR, Alfredo Cornejo, volvió a insistir con que Mendoza podría separarse del resto del país, porque desde el poder central les “ponen trabas todo el tiempo”. Al respecto, trascendió la versión de que se le adjudicaría esa tarea al defensor de Independiente Juan Manuel Insaurralde, luego desmentida desde la Casa Rosada. Cornejo señaló la existencia de movimientos autonomistas formados por empresarios mendocinos y cordobeses, quienes estarían inspirados en lo que sucede en Cataluña con respecto a España, la Liga Norte con respecto a Italia y San Vicente con respecto a la capital cordobesa.

A propósito de este problema y en previsión de futuras secesiones, desde la Municipalidad de Córdoba se alienta la descentralización administrativa, otorgándoles mayor injerencia a los centros de participación comunal en cuestiones barriales. Hasta se habría barajado la idea de jerarquizar a los directores de los CPC mediante títulos de nobleza, como Archiduque de Centro América, Barón de Empalme o Vizconde de Argüello, así como se suele tratar al intendente de “lord mayor”. Sin embargo, la iniciativa fue descartada por temor a que se perpetuaran en el cargo y lo convirtieran en hereditario.

Donde hay una disputa feroz por la herencia es en la lista de senadores de Juntos por el Cambio, cuyos dos representantes por Córdoba, Laura Rodríguez Machado y Ernesto Martínez, completan su mandato a finales de este año. Todos los candidatos, que hacen cola y mantienen el distanciamiento entre sí como si fueran a hacerse un hisopado, dicen haber acumulado méritos suficientes y amenazan con presentarse en las PASO, pese a que aún no se sabe si se van a llevar a cabo en agosto, en septiembre o el día en que el Coyote atrape al Correcaminos. Mauricio Macri quiere que Gustavo Santos encabece la boleta y el ex Ministro de Turismo ya cumplió con la primera condición que parece haberse instaurado para aspirar a un cargo electivo: escribió un libro.

En esta Nota