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PRESION FISCAL

Retenciones: afirman que la baja anunciada por Milei “no alcanza” a compensar el aumento de costos

Lo señala el productor agropecuario y ex directivo de Cartez Néstor Roulet. Analizó el esquema de reducción de derechos de exportación anunciado por el Gobierno nacional y sostuvo que el alivio fiscal es insuficiente frente al incremento de insumos.

23-05-2026reten
EXPECTATIVA MODERADA. El anunció de un esquema de reducción de retenciones fue acompañado, pero se sigue esperando su eliminación total. | Cedoc

El anuncio del presidente Javier Milei sobre una reducción gradual de las retenciones a las exportaciones agropecuarias volvió a poner en discusión uno de los temas más sensibles para el campo argentino. El esquema presentado por el Gobierno nacional prevé una disminución de los derechos de exportación para cultivos como trigo, sorgo, maíz y girasol a partir de junio, mientras que para la soja la reducción será progresiva desde enero de 2027.

Aunque la medida fue celebrada por distintos actores del sector agroindustrial, también despertó cuestionamientos por considerarla insuficiente frente al contexto económico y los costos productivos. En ese marco, el productor agropecuario y ex directivo de Cartez, Néstor Roulet, analizó el impacto de la medida en una entrevista concedida a Punto a Punto Radio.

“Todo anuncio de rebaja de retenciones siempre es bueno”, afirmó Roulet al comenzar la conversación. Sin embargo, rápidamente aclaró que, a su criterio, el Gobierno debería avanzar hacia la eliminación total de los derechos de exportación, tal como —recordó— había prometido Milei durante la campaña presidencial. “Él mismo dijo que las retenciones eran un yunque para los productores. Y realmente lo son, porque antes de que ingrese nuestro dinero ya nos sacan una parte”, señaló el dirigente ruralista.

Roulet consideró que la reducción anunciada es “muy pequeña” frente al incremento que tuvieron los costos de producción en los últimos meses. Según explicó, en cultivos como el trigo los insumos aumentaron alrededor de un 16%, impulsados principalmente por el encarecimiento de fertilizantes, agroquímicos y combustibles. “El fertilizante, los agroquímicos y las labores subieron muchísimo. La labranza aumenta junto con el gasoil. Entonces, si tenés un aumento de costos del 16% y una compensación de apenas 2,5%, eso no alcanza absolutamente para nada”, sostuvo.

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Presión al sector agropecuario

En esa línea Roulet insistió en que el problema central no pasa por la falta de incentivos o subsidios, sino por la presión tributaria que soporta el sector agropecuario. “Nosotros no queremos subsidios. Lo que queremos es que nos dejen lo nuestro”, resumió.

El productor también hizo referencia a los cálculos que comenzaron a circular entre productores tras el anuncio presidencial. Según explicó, el beneficio concreto que tendría un productor de trigo ronda los US$ 15 adicionales por hectárea, una cifra que, en su visión, queda rápidamente absorbida por el aumento de costos. “No alcanza porque el costo por hectárea pasó de unos US$ 320 a casi US$ 400. Entonces, el alivio es muy chico frente a lo que aumentó el costo para producir”, explicó.

Roulet sostuvo que, pese al escenario económico adverso, el campo continúa apostando a producir. “El productor sigue trabajando y sembrando. Nadie deja de producir. Se sigue apostando esperando que el clima acompañe y que haya buenos rindes”, indicó. En ese sentido, planteó que el Gobierno podría obtener un mayor beneficio económico eliminando completamente las retenciones, debido al efecto multiplicador que tendría sobre la actividad agroindustrial y las economías regionales.

“Lo que recauda el Estado por ese 5% de retenciones es mucho menos que el movimiento económico que generaría eliminarlas. El productor después paga Ganancias, Bienes Personales, impuesto al cheque. El problema es que esto no es un impuesto común: es sacarle plata al productor antes de que cobre”, afirmó.

Otro de los puntos que surgió durante la entrevista fue el componente político del anuncio presidencial. Milei vinculó la continuidad del proceso de reducción de retenciones con la posibilidad de profundizar reformas en un eventual segundo mandato, algo que también generó debate dentro del sector agropecuario.

Consultado sobre esa postura, Roulet reconoció que buena parte del campo acompañó electoralmente al actual presidente precisamente por sus promesas de eliminar los derechos de exportación. “Le creímos cuando dijo que iba a sacar las retenciones. Quizás era mucho pedir que las eliminara en el primer año, pero ya estamos entrando en otra etapa y todavía siguen estando”, expresó. No obstante, el productor evitó un tono confrontativo y aclaró que el sector reconoce el gesto de reducción anunciado por la administración nacional. “Toda rebaja hay que aplaudirla, porque va en la dirección correcta. Pero la realidad es que hoy el sector necesita más que eso”, sostuvo.

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En paralelo, desde el Gobierno provincial también se pronunciaron sobre el tema. El ministro de Bioagroindustria de Córdoba, Sergio Busso, también entrevistado en Punto a Punto Radio, planteó la necesidad de avanzar en un esquema más previsible y estable.

Busso sostuvo que el anuncio debería estar acompañado por una normativa que garantice continuidad en el tiempo y evite que las decisiones queden sujetas a cambios políticos o fiscales futuros. “Hace falta previsibilidad. Si realmente se cree que este camino le da seguridad al sector, debería existir una norma que respalde esas decisiones más allá de quién gobierne”, señaló el funcionario provincial.

La discusión sobre las retenciones vuelve así al centro de la agenda económica en un momento clave para el Gobierno nacional. Mientras la administración de Milei busca consolidar el equilibrio fiscal y mantener el superávit, el sector agropecuario insiste en que la presión impositiva sigue afectando la competitividad y la rentabilidad de la producción. Por ahora, el alivio anunciado genera expectativas moderadas en el campo: valorado como una señal positiva, pero todavía lejos de satisfacer un reclamo histórico del sector agroexportador argentino.