jueves 20 de febrero de 2020 | Suscribite
ELOBSERVADOR / activismo tecnologico
sábado 13 julio, 2013

Crece en internet la militancia 2.0

Diferentes plataformas posibilitan que miles de argentinos ayuden a solucionar un problema particular. Una alternativa para ser escuchados por los dirigentes y empresarios.

default Foto: Cedoc
sábado 13 julio, 2013

Que la comunidad aborigen qom (toba) tenga agua potable, que McDonald’s Argentina cuente con hamburguesas para celíacos o que en el Chaco el boleto estudiantil sea gratuito. Estas son algunas de las más de cien causas que semanalmente los usuarios de Change.org suben a esta plataforma orientada al “activismo 2.0”, que usa las nuevas tecnologías en favor de causas de todo tipo. Change.org es una plataforma internacional y gratuita donde cualquier persona u organización puede hacer pública su queja o petición y donde cualquier otra persona puede compartir este pedido y apoyar esa causa.
En diálogo con PERFIL, Gastón Wright, director de Change en Argentina, define el trabajo de esta plataforma como “activismo 2.0”. “Es como YouTube, pero focalizado en peticiones. Estas son de los usuarios, no de Change”, aclara. “Son ellos los que mueven sus pedidos por los medios sociales y así generan firmas”. Wright considera que esta plataforma tiene un componente importante de solidaridad. “Si no fuera por la empatía que generan las peticiones en las demás personas, éstas no tendrían el apoyo”.

¿Cómo funciona? Para iniciar una petición es necesario que el interesado (peticionario) explique el problema en la plataforma de Change, suba una foto, escriba una carta formal y agregue los mails de aquéllos a quienes va dirigida la petición, sean una persona o institución (objetivo). Cuando alguien apoya el pedido y lo manifiesta con una firma virtual, le llega un mail al destinatario.
Cuando el objetivo o persona se cansa de recibir decenas o miles de mails en su casilla (un gobernador que recibía los reclamos dijo “me harté de los correos”), la causa se cierra y se les avisa a los firmantes que su firma tuvo el efecto esperado. “La presión es tan grande que, en muchos casos, no pasa por el cansancio de la persona sino porque se dan cuenta de que hay un gran apoyo a la causa y que, en realidad, tienen que cambiar algo”, dice Wright. Y ejemplifica: “Burger King aceptó, luego de 4.500 firmas, que nuestra usuaria tenía razón en reclamar que los baños para los discapacitados no eran accesibles en sus locales de Capital”. La cantidad de firmas la fija el usuario. “Es algo simbólico, desde Change no se comparten los datos privados del firmante”, dice Wright.
“La clave es la capacidad de tener una herramienta para conseguir el apoyo de la gente”, resume.

Piquetes virtuales. “Se lo recomiendo a quienes se quejan”, dice a PERFIL María, una porteña que participaba en Change como firmante en otras causas, pero a quien le llegó el momento en que la usó en forma personal. “Vivo en Recoleta y por la lluvia, en abril, tuve que cruzar con mis hijas de 5 años por el medio de avenida Las Heras porque los desagües estaban tapados. Hice un petitorio de 200 firmas para que limpiaran el desagüe de la Comuna 2 dirigido a Facundo Carrillo, director de la misma, quien recibió unos 200 mails con el pedido”. Si bien María considera que no eran muchas firmas, “se ve que fueron las necesarias para que el encargado de la comuna hiciera algo. A los dos días la cuadrilla ya limpiaba el desagüe y con las lluvias posteriores ya no se tapó”, reflexiona.
María subió el reclamo en 15 minutos, el tiempo que le llevó redactar el correo. “La respuesta fue inmediata. Fue más fácil que ir a golpearle la puerta. Además, es más seguro porque sé que los mails le llegan”, dice.

A lo concreto. Según Wright, las peticiones más difíciles son las de temas muy macro, como reducir la pobreza o cambios en la legislación. Las más fáciles de conseguir son las concretas, porque generan empatía y se logra una acción rápida. Estas son el 90% de las solicitudes, con pedidos a funcionarios de segundo o tercer nivel, y tienen que ver con justicia económica o abusos de empresas.
Una de las causas concretas es la petición de Gastón Fernández Greco. Por las inundaciones en La Plata, Gastón subió a Change el pedido para que Lavandina y Villavicencio donaran cloro y agua. “La gente donaba alimentos y colchones, pero las aguas estaban contaminadas”, cuenta a PERFIL. Así, con más de 18 mil firmas se recolectaron unos 200 mil litros de agua y 10 mil de cloro, aproximadamente. Otra causa y que forma, junto con la anterior, parte de las 21 victorias de Change Argentina es la de Guillermo, quien solicitaba que Visa mejorara su servicio gratuito de 24 horas. El quería activar su tarjeta, pero en el 0800 nadie lo atendía. Subió a Change su pedido y consiguió más de mil adhesiones. Visa Argentina no sólo se puso en contacto con él, sino que reconoció que su 0800 no funcionaba y subió un número alternativo.

Más en el interior. Las primeras peticiones de mayor volumen fueron de Chaco, la mesopotamia, Córdoba y Mendoza. “Quizá porque no encuentran los canales o no funcionan aceitadamente como en Buenos Aires”, reflexiona Wright.
En la actualidad esta plataforma cuenta con unos 35 millones de usuarios a nivel mundial. Estados Unidos (15 millones) y España (4 millones) son los países con mayor cantidad de usuarios.
En América latina, Change tiene unos 800 mil usuarios en Brasil y aproximadamente 500 mil en México, cifra que coincide con la de nuestro país. En Argentina, de ese total el 30% es de Ciudad de Buenos Aires y el Gran Buenos Aires, y el resto se divide entre la zona centro del país y la mesopotamia. La entrerriana Patricia, de Chajarí, pide que se restituya a Federico “Quequito” León, de un año y cinco meses, a su madre de 16 años, Verónica, de Misiones, a quien se le retiró el niño porque en su casa la única persona mayor de edad es la abuela de la adolescente y es analfabeta.

Igual, pero diferente. En nuestro país funciona la plataforma Nobleza Obliga. Uno de sus cofundadores, Sebastián Mesples, define su actividad como financiamiento colectivo, o crowdfunding, orientado a causas solidarias. Tampoco seleccionan pedidos: “No juzgamos ni prohibimos”, dice Mesples. “Las causas que completan el proceso (un formulario y un video) se publican en la plataforma”, dice.
En Nobleza Obliga el mayor porcentaje de causas es de ONGs. Recaudan dinero y no firmas, y trabajan con la modalidad “recibe todo lo que recauda”, es decir, que el responsable que lleva adelante la recaudación (promotor) recibe lo recolectado aunque no haya llegado al monto total. Como la causa que promovió Alexis, de la organización social y política Marea Popular. En diciembre de 2012 organizaron un festival por los derechos del niño. Si bien no lograron recaudar los 34 mil pesos que necesitaban, consiguieron 7.895 que sirvieron para la fiesta infantil.

Sumando éxitos. Mesples explica que el éxito de una causa se mide en forma objetiva y subjetiva. El primero se da cuando se logra recaudar el total esperado, como la colecta de Cáritas por las inundaciones en La Plata, mientras que el segundo depende de diferentes variables, como cantidad de visitas, repercusión en las redes sociales, cantidad de donantes, impacto en la comunidad. Así, esta plataforma lanzada en octubre de 2012 lleva recibidas unas 172 propuestas de causas solidarias, 53 de ellas de Argentina, de las que ayudó a 17 con el financiamiento. Eran causas relacionadas con salud y educación, y dos con las inundaciones de La Plata.


Temas

Comentarios

RECOMENDAMOS...

Periodismo puro

© Perfil.com 2006-2018 - Todos los derechos reservados

Registro de Propiedad Intelectual: Nro. 5346433 | Edición Nº 4911

Domicilio: California 2715, C1289ABI, CABA, Argentina  | Tel: (5411) 7091-4921 | (5411) 7091-4922 | Editor responsable: María José Bonacifa | E-mail: perfilcom@perfil.com | Propietario: Editorial Perfil S.A.