GUíA DE PROFESIONALES PNT
CONTENT PERFIL

Juana y las raíces que nunca tocaron la tierra

Algunos aprenden desde chicos que quedarse es arriesgado. Que el amor puede tener un costo. Que es mejor no depender demasiado. Y ese aprendizaje, silencioso y temprano, nos acompaña mucho más lejos de lo que creemos. Esta es la historia de Juana. | Por Dalina De Cicco, Lic. en Psicología

Juana y las raíces que nunca tocaron la tierra
Juana y las raíces que nunca tocaron la tierra | CONTENT PERFIL

Juana llega al consultorio acarreando unos treinta años. Se la ve como una mujer que dedica tiempo a su imagen: combina colores y accesorios de manera impecable.

—¿Cuál es el motivo de tu consulta? Es la pregunta que me abre una nueva historia.

—Vine a esta ciudad para estudiar hace unos años. El tiempo pasa y no sé cómo encaminar mi vida. Cada vez que empiezo algo, lo dejo. La facultad, el trabajo, los vínculos. Siento un vacío en el pecho que no se va.

Esto no les gusta a los autoritarios
El ejercicio del periodismo profesional y crítico es un pilar fundamental de la democracia. Por eso molesta a quienes creen ser los dueños de la verdad.
Hoy más que nunca Suscribite

Sin dejar de mirarme, presionó su pecho con la mano. Sus hombros se inclinaron hacia adelante, mostrándome la profundidad de ese vacío.

Sus papás se separaron cuando tenía tres años. Describe con cierta angustia a dos adultos ocupados en reconstruirse, sin demasiado espacio para sostener una infancia que también los necesitaba.

Su vida fue un bolso siempre listo. Ir y venir entre casas. Llanto contenido para no incomodar. Fechas importantes con ausencias que se repetían. Y una frase que me transporta con ella a la cocina de su infancia:

—“Yo dejé mi vida por vos. No estudié por criarte.”

¿Cómo se echan raíces en un suelo en movimiento?

A veces el desarraigo empieza en la misma casa. No hace falta mudarse ni cruzar fronteras. Ocurre cuando no existe un espacio emocional al que volver, cuando aprendemos que depender y confiar es peligroso. Las raíces, entonces, aprenden a vivir en una mochila.

Juana supo arreglárselas sola. Pero no aprendió a sentirse sostenida. Y cuando algo empieza a crecer en su vida (un proyecto, una relación, una decisión) aparece una pregunta que no logra decir en voz alta: si avanzo demasiado, ¿será seguro este suelo… o va a temblar abajo mío cuando menos lo espere?

Se alejó de su provincia. Se alejó de su familia. Pero ese aprendizaje, la desconfianza a enraizarse, la siguió en cada uno de los proyectos que su adultez le presentó.

Lo que expresó ese día en el consultorio es la huella de haber habitado lugares donde el suelo era frágil y el amor estaba mediado por el sacrificio y la culpa. El cuerpo aprendió a anticipar la caída, y ahora lo hace aunque no haya peligro real.

El trabajo no consiste en llenar ese vacío con logros. Consiste en construir, lentamente, un lugar interno donde quedarse no dé miedo.

Porque el desarraigo, a veces, es el de quien nunca sintió que podía quedarse.

Dalina De Cicco | Lic. en Psicología (MN 79148)
Instagram: depsico.logia