martes 11 de mayo de 2021
OPINIóN Dar respuestas
12-04-2021 17:01

La adaptación al cambio ya no es suficiente

La función de un coach ontológico en una organización.

12-04-2021 17:01

Trabajo en organizaciones empresariales desde hace 45 años, los últimos 20 como Coach Ontológico Profesional. Mientras fui Gerente incorporé que mi trabajo fundamental era ser un “agente de cambio” y siendo coach me requieren permanentemente para que los asista a adaptarse a un ritmo de cambios que se acelera de manera descontrolada. En las organizaciones llegó a instalarse, casi como consuelo insuficiente, que “lo único permanente en las empresas es…el cambio”. La implacable dinámica de cambio permanente coloca a las empresas ante situaciones constantes de incertidumbre, generándose muy habitualmente dudas acerca del tipo de asistencia profesional que se requiere para no perder eficiencia operativa y proyección a futuro. La mayoría de las empresas reportan padecer  los mismos problemas y, en el ánimo de dar “respuestas”, los mismos fueron caprichosamente adjudicados a falta de competencias en sus colaboradores y a aquellas en “duras” o “blandas”. ¿Quién puede dar “respuestas”? se preguntan, y es el sentido común quien responde: “alguien que sepa”, abriéndose así la posibilidad a consultores, académicos y mentores que, desde su experiencia, colaboraron a transmitir “saberes” que posibilitaron a las organizaciones adaptarse a esos cambios permanentes.

Los cambios buscan adaptarse a nuevas realidades, buscando aprender a “hacer mejor

¿Es conveniente seguir “únicamente” con esta dinámica adaptativa? La pregunta surge ante un mundo que inexorablemente está mostrando que “se acaban las respuestas” ante un contexto mundial de creciente complejidad y alteraciones significativas en mercados locales e internacionales. Ya no alcanza esperar que alguien marque el rumbo para adaptarse a través de cambios. Es hora de reflexionar, tanto en lo personal como en lo profesional, y abrir la posibilidad de la transformación. Los cambios buscan adaptarse a nuevas realidades, buscando aprender a “hacer mejor”. Cuando hablo de transformación me refiero a la transformación cultural, esto es, el entramado de conversaciones, emociones y disposiciones corporales recurrentes que, en su interactuar, van definiendo “quienes estamos siendo”, tanto como personas como organización.

El coach ontológico es un profesional entrenado desde un paradigma que observa a la realidad desde una perspectiva constructivista y sistémica y observa al ser humano constituido en el lenguaje. Por tanto es competente para asistir a personas y organizaciones a diseñarse para así poder comprometerse con el diseño de una visión y a accionar para transformarla en realidades.  Toda la problemática empresaria está atravesada por la comunicación, ya sea con clientes y proveedores (cliente externo), con otras áreas, jefes, compañeros y reportes (cliente interno) y consigo mismo (cliente interior). Todo esto en un contexto de gestión emocional y corporal. Transformar cultura es intervenir sobre esta tríada de lenguaje-emoción y corporalidad y así cerrar la brecha abierta entre dónde está la organización y dónde diseña estar. Transformar cultura es entrenar a la organización hacia un habla responsable y generadora de futuros, hacia una escucha comprometida focalizada en el compromiso en hacer que las cosas pasen y hacia emociones que generen apertura de posibilidades.

 Transformar cultura es intervenir sobre esta tríada de lenguaje-emoción y corporalidad y así cerrar la brecha abierta entre dónde está la organización y dónde diseña estar.

Se acabaron las respuestas, el cambio es ya insuficiente. Transformarnos es hacernos cargo de nuestro presente y liderar el diseño de futuro. Las organizaciones deben marcar el rumbo y dejar de esperar que el mundo se haga cargo de ellas.

*Coach.

 

En esta Nota