Los jueces de la Corte Suprema, Ricardo Lorenzetti y Raúl Eugenio Zaffaroni le habían pedido el año pasado al ministro de Justicia, Alberto Iribarne, que ampliara la estructura de la cuestionada Cámara de Casación Penal.
Sin embargo, desde el Máximo Tribunal sostienen que la Casa Rosada prefirió el camino de la confrontación electoralista para apuntalar las críticas contra la Cámara, hoy discutida por los organismos de Derechos Humanos y hasta por el propio presidente, Néstor Kirchner.
Desde Balcarse 50 les responden que “el problema de la Justicia no se resuelve con parches”. En el Palacio de los Tribunales observan con inquietud el proceso abierto en el Consejo de la Magistratura a cuatro integrantes de la Casación.
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