Mayki Gorosito, exdirectora del Museo de Memoria ESMA de Buenos Aires, resultó ganadora de la tercera edición del Premio Conchita Viera que otorga la Diputación de Cáceres (España) a personas que trabajan por la memoria histórica y democrática. Gorosito impulsó la declaración del que fuera un centro clandestino de detención, tortura y exterminio durante la dictadura cívico militar argentina (1976-1983) como Patrimonio Mundial de la Unesco, para convertirlo en un espacio de reflexión, un referente para el conocimiento de la historia reciente, para fortalecer una ciudadanía comprometida con los derechos humanos y para propiciar un diálogo intergeneracional en el presente y hacia el futuro.
Por todo este trabajo Mayki Gorosito recibió el III Premio Conchita Viera, otorgado por el Servicio de Memoria Histórica y Democrática de la Diputación de Cáceres, en un acto, celebrado en el auditorio del complejo cultural San Francisco de Cáceres (España). La presidenta del jurado, la investigadora del CSIC, Laura Muñoz, ha dado a conocer el nombre de la premiada indicando que “con este galardón queremos reconocer una trayectoria comprometida con los derechos humanos, la justicia y la memoria, que trasciende fronteras y que conecta luchas aparentemente distintas pero profundamente vinculadas”.
Historia interminable. Mayki Gorosito se desempeñó como directora ejecutiva del Museo Sitio de Memoria ESMA hasta mayo de 2025, y además fue quien lideró el proceso de incorporación del museo a la lista del Patrimonio Cultural del Mercosur. En el acto de premiación respondió con emoción y agradecimiento “a todas las personas e instituciones por su convicción transformada en acción, que piensan, hacen, definen políticas y luchan por contar cada día con más memoria, más verdad y más justicia”. La ex exdirectora del Museo de Memoria ESMA sí ha querido advertir de que “nunca es suficiente todo lo que hagamos desde el lugar que nos toque, así que gracias por permitirme abrazar también vuestra lucha inclaudicable, por la memoria aquí en España”.
Espejo argentino. En la mencionada ceremonia no pudo presente es la mujer que da nombre al premio. Conchita Viera tiene 93 años y es hija de Amado Viera, alcalde de Valencia de Alcántara, asesinado en 1936 por el franquismo pero recién en 2024 su cuerpo fue recuperado del lugar donde la dictadura de Franco lo había sepulatado. “No tuvo un padre durante su infancia y yo la conocí cuando ella tenía setenta años y me dijo: ‘Miguel Ángel, no me puedo morir sin saber dónde está mi padre; ahora tiene noventa y tres, y me dice: ahora ya sí me puedo morir tranquila’”, dijo en el acto presidente de la Diputación de Cáceres, entidad gubernamental que ayudó en la recuperación de los restos del político asesinado.