Soleado
Temperatura:
21º
Ciudad:
Buenos Aires
sábado 19 de octubre de 2019 | Suscribite
COLUMNISTAS / significados
sábado 27 diciembre, 2008

Feliz año

Me recomiendan no perder la calma, suspender los regalos que desequilibran todo presupuesto, comer mirando televisión, hacer de cuenta que no sucede nada especial para las fiestas. De más está decir que si estuviera a mi alcance una posibilidad semejante me quedaría encerrado en mi casa mirando películas temáticas y comiendo sanguchitos de miga.

por Redacción Perfil

Foto:
sábado 27 diciembre, 2008

Me recomiendan no perder la calma, suspender los regalos que desequilibran todo presupuesto, comer mirando televisión, hacer de cuenta que no sucede nada especial para las fiestas. De más está decir que si estuviera a mi alcance una posibilidad semejante me quedaría encerrado en mi casa mirando películas temáticas y comiendo sanguchitos de miga.
Nada de eso es posible. Hay personas que se movilizan y atraviesan océanos. Hay que recibirlas. Prepararles cuartos. Pintar paredes. La ansiedad maternal se incrementa en proporción directa a los compromisos culinarios asumidos. Los hijos tienen problemas para transportarse y además pretenden quedar libres luego de la medianoche en “algún lugar razonable” para las parrandas que planean. Pero en el campo no hay transporte. Mucho más agradable sería quedarse contemplando las estrellas que salir corriendo a devolver la prole a sus excesos personales.
¡En el campo! Preparar una fiesta en el campo es, además, ponerse siempre a merced de las inclemencias climáticas: ¿lloverá?, ¿hará frío o calor?, ¿qué nos pondremos (me niego a considerar siquiera una rápida excursión a las tiendas de cualquier centro de compras).
Y la refrigeración es un problema: no hay heladera que aguante la cantidad de provisiones que hay que tener disponibles (porque, además, todos los negocios funcionan con horarios especiales y lo que no se ha acopiado hoy no se podrá tener mañana). Hay que decidir si comprar una heladera nueva o esperar que el plan canje propuesto desde las altas esferas gubernamentales (¡por fin una idea, pequeña pero efectiva!) se implemente.
En mi calendario personal, tres fiestas se suceden, implacables: Navidad, cumpleaños muy mal calculado de quien vive conmigo, y Año Nuevo. Esta vez, la crueldad ha querido que se sume, después de Reyes, un casamiento (¡en San Andrés de Giles!). Conclusión: dieciocho días de pesadilla social y familiar, mientras el trabajo (¡oh las profesiones liberales, oh la escritura!) se atrasa sin remedio.
He desconfiado siempre de los años pares, y éste que termina arrojándome en los brazos de la extenuación confirma todos mis reparos.


Comentarios

Lo más visto

RECOMENDAMOS...

Periodismo puro

© Perfil.com 2006-2018 - Todos los derechos reservados

Registro de Propiedad Intelectual: Nro. 5346433 | Edición Nº 4787

Domicilio: California 2715, C1289ABI, CABA, Argentina  | Tel: (5411) 7091-4921 | (5411) 7091-4922 | Editor responsable: Ursula Ures | E-mail: perfilcom@perfil.com | Propietario: Diario Perfil S.A.