La inteligencia artificial logró leer un papiro de casi 2.000 años sepultado por el Vesubio
Un equipo internacional consiguió descifrar, sin abrirlo físicamente, un manuscrito carbonizado por la erupción del año 79 d.C. El avance, basado en inteligencia artificial, tomografía de alta resolución y reconstrucción digital, promete recuperar cientos de textos perdidos de la Antigüedad.
Durante siglos, los papiros carbonizados hallados en la antigua ciudad romana de Herculano fueron considerados una de las grandes promesas incumplidas de la arqueología. Aunque sobrevivieron a la devastadora erupción del monte Vesubio en el año 79 d.C., el intenso calor los convirtió en cilindros de carbón extremadamente frágiles que parecían condenados a permanecer en silencio para siempre. Hoy, casi dos milenios después, la inteligencia artificial cambió esa historia.
La inteligencia artificial y la ficción de la autonomía
Un equipo internacional de investigadores logró leer por primera vez el contenido completo de uno de estos manuscritos sin necesidad de desenrollarlo físicamente. El avance combina inteligencia artificial, tomografía computarizada de alta resolución y técnicas de reconstrucción tridimensional, una innovación que marca un antes y un después en el estudio de los documentos más antiguos del mundo clásico.
El papiro pertenece a la célebre colección descubierta en la llamada Villa de los Papiros, en Herculano, una ciudad ubicada cerca de Pompeya que también quedó sepultada bajo toneladas de ceniza y materiales volcánicos durante la erupción del Vesubio. La biblioteca constituye el único conjunto prácticamente completo de manuscritos conservado de la Antigüedad clásica.
Desde que estos rollos fueron descubiertos en el siglo XVIII, numerosos intentos por abrirlos terminaron dañándolos de manera irreversible. La carbonización los volvió tan delicados que cualquier manipulación física representaba un enorme riesgo para su conservación.
China prohíbe que la inteligencia artificial "te quiera"
La solución llegó gracias a la tecnología. Los especialistas realizaron primero un escaneo mediante microtomografía computarizada, capaz de obtener imágenes tridimensionales del interior del rollo con una resolución extremadamente alta. A partir de esos datos digitales, un sofisticado proceso de "desenrollado virtual" reconstruyó cada una de las capas del manuscrito sin alterar el original.
El mayor desafío no era únicamente desplegar virtualmente el papiro, sino identificar la escritura. Tanto el pergamino como la tinta quedaron carbonizados durante la erupción, por lo que ambos presentan una composición muy similar y resultan casi indistinguibles para los métodos tradicionales de imagen.
Para resolver ese problema, los investigadores entrenaron modelos de inteligencia artificial capaces de detectar variaciones microscópicas en la superficie del material y reconocer las marcas dejadas por la tinta antigua. Gracias a esos algoritmos fue posible reconstruir líneas completas de texto que habían permanecido ocultas durante casi veinte siglos.
El resultado permitió recuperar aproximadamente un metro y medio de escritura distribuida en veinte columnas, convirtiéndose en el primer papiro de Herculano leído íntegramente mediante técnicas exclusivamente digitales, sin necesidad de abrir físicamente el manuscrito.
Los especialistas determinaron que el texto corresponde a un tratado filosófico relacionado con el pensamiento estoico, centrado en cuestiones como la ética, el comportamiento humano, la sabiduría práctica y el control de los impulsos. Algunos pasajes también hacen referencia a conceptos fundamentales del pensamiento griego clásico.
El descubrimiento también aportó nueva información sobre el filósofo Filodemo de Gadara, uno de los autores más representados en la biblioteca de Herculano. Otro de los manuscritos analizados permitió identificar la existencia de un octavo libro de su obra Sobre los dioses, ampliando significativamente el conocimiento disponible sobre su producción literaria.
La IA china ya puede pedir los 100 años de perdón
Todo el trabajo forma parte del Vesuvius Challenge, un proyecto internacional lanzado en 2023 que reúne a arqueólogos, papirólogos, informáticos, ingenieros, expertos en imágenes médicas y especialistas en inteligencia artificial con un objetivo común: recuperar el contenido de cientos de rollos que permanecen cerrados desde la erupción del Vesubio.
La iniciativa impulsó el desarrollo de nuevos algoritmos de aprendizaje automático, sistemas avanzados de segmentación tridimensional y métodos de reconstrucción digital que hoy permiten interpretar documentos considerados perdidos para siempre.
Según los responsables del proyecto, el desafío tecnológico ya demostró que es posible leer estos manuscritos sin dañarlos. El siguiente paso será interpretar su contenido y comprender el valor histórico, filosófico y literario de cada uno de los textos recuperados.
El investigador Brent Seales, uno de los impulsores de esta línea de trabajo, calificó el logro como un momento histórico para la arqueología al señalar que estos documentos dejaron de ser únicamente objetos preservados por el tiempo para volver a convertirse en fuentes vivas de conocimiento.
Las expectativas de la comunidad científica son enormes. Se estima que todavía existen más de 600 rollos carbonizados que permanecen cerrados y cuyo contenido podría incluir obras desconocidas de filósofos, historiadores, científicos y escritores de la Antigüedad grecorromana.