Ondas Kelvin: qué son y por qué podrían elevar el riesgo de inundaciones en la costa del Pacífico
Estas estructuras submarinas pueden medir miles de kilómetros de ancho, pero apenas unos pocos centímetros a un metro de altura en la superficie marina, lo que las hace imperceptibles para las embarcaciones tradicionales.
Un fenómeno oceanográfico de escala planetaria, intrínsecamente vinculado a las fluctuaciones del fenómeno meteorológico El Niño, avanza de forma silenciosa pero contundente por el lecho oceánico: las Ondas Kelvin. Estos pulsos masivos de agua cálida se desplazan a lo largo del océano Pacífico y proyectan un aumento en la altura media del nivel del mar que podría alcanzar hasta 30 centímetros en varios puntos costeros entre finales de 2026 y los primeros meses del 2027.
En esta fase costera donde el incremento en el nivel del mar se convierte en un factor crítico de riesgo, al chocar contra la barrera del Pacífico, estas ondas se reorientan y se desplazan hacia los polos.
El investigador del Laboratorio a Propulsión a Chorro (JPL) de la NASA, Severin Fournier, subrayó la relación directa entre el comportamiento del Pacífico ecuatorial y las consecuencias continentales.
Fluctuaciones del fenómeno meteorológico El Niño
En relación con ello, remarcó que “es fundamental comprender que lo que observamos en el litoral de la costa es la consecuencia física directa de la reorganización de calor que ocurre en las profundidades del Pacífico debido a las condiciones de El Niño”.
Estas estructuras submarinas pueden medir miles de kilómetros de ancho, pero apenas unos pocos centímetros a un metro de altura en la superficie marina, lo que las hace imperceptibles para las embarcaciones tradicionales.
Qué es el “efecto de amplificación”: el análisis de la comunidad científica
El verdadero peligro reside en lo que los científicos denominan el "efecto de amplificación" o la superposición de fenómenos oceánico-atmosféricos.
Cuando la cresta de la onda llega a la costa, eleva la línea de base del nivel del mar durante semanas o incluso meses. Si sobre esa base más elevada coinciden eventos locales meteorológicos y/o astronómicos, los efectos se multiplican exponencialmente.
- Marejadas y tormentas invernales: Las olas generadas por borrascas frentes a la costa ganan mayor profundidad de impacto, penetrando mucho más adentro en zonas urbanizadas o sistemas de dunas.
- Erosión acelerada de playas: El agua cálida de las Ondas Kelvin desplaza a las aguas profundas frías y ricas en nutrientes. Esto no solo perturba los ecosistemas marinos, sino que debilita el perfil de la playa, dejando a las propiedades expuestas al golpeteo directo del oleaje.
Pulsos masivos de agua cálida se desplazan a lo largo del océano Pacífico
El oceanógrafo del Laboratorio de Ciencias Físicas de la de la Organización Meteorológica Mundial, Dillon Amaya, explicó que “a medida que se eleva el estado de base del océano, el riesgo de inundaciones costeras debido a las tormentas que van pasando o a las mareas astronómicamente altas, como las mareas del rey (king tides), aumenta de manera sustancial”.
Frente a la amenaza constante que plantean las Ondas Kelvin en el océano Pacífico, los municipios costeros e instituciones de protección civil han comenzado a implementar medidas preventivas: monitoreo satelital constante, refuerzo de defensas naturales y artificiales y, sistemas de alerta temprana por marejadas.
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Comprender la dinámica de las Ondas Kelvin permite transformar una amenaza invisible del océano Pacífico en una variable predecible para proteger la vida, la infraestructura y el litoral costero.
PM
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