Dentro de una oferta musical muy homogénea, Lisa María (Hora Cero Records), primer trabajo discográfico de Lisa Cerati, sorprende. Elisabeth Fraser, Kristin Hersh, Tanya Donelly, Miki Berenyi, Emma Anderson, mujeres que presidieron la prestigiosa escena independiente de los 90, sobrevuelan en canciones con la inteligencia de apostar a influencias poco usuales dentro del impreciso marco de lo “latino” que es furor en la música joven. 4AD, sello inglés fundado hace 47 años, que editó a Pixies, Dead Can Dance y también a Cocteau Twins, Lush o Throwing Muses, las bandas lideradas por las mencionadas arriba, parece el vector de la obra de una compositora argentina que no se preocupa tanto por cuadrar con el mercado actual, hiperconcentrado en el trap o el regatón, como en hacer lo que más le gusta. Desde el primer tema, Solo aire, que empezó a circular antes de que el disco estuviese terminado, con un bajo al frente como en los clásicos de The Cure, Joy Division o New Order que es casi un guiño, fue obvio que la cosa iba a ir por otros caminos. Un pop melancólico y personal, enriquecido con trip hop, rock, electrónica.

Hábil para efectuar contrastes entre estrofas graves y estribillos agudos, como en Demente (cuyo video oficial, dirigido por José Fogwill, juega nuevamente con reminiscencias (en este caso a David Lynch). Lisa es una cantante versátil y prometedora porque su voz da la impresión de poder abarcar también otro tipo de experimentos.

Como letrista, abre un panorama íntimo, delicado, por momentos caprichoso como en Mi nube, y alejado de los intentos de provocación o de la tónica panfletaria de decenas de productos masivos. Producido junto a Estanislao López, con colaboraciones de Francisco Victoria, Vinco, Facundo Iñigo y Capri, busca, según su autora, construir un sonido “envolvente y lleno de texturas” algo que consigue, además de otra cosa quizás más importante: perdurabilidad.

En tiempos acelerados y facilistas, es cada vez menos frecuente dar con un disco que no sucumba a la tentación de bajar la línea efímera del momento.