EXPLICACIONES

Día del niño

Quien logra sumar la voluntad de la mayoría, gobierna, pone en acción sus proyectos.

Candidatos. A los cuatro años se los puede reemplazar. Foto: NA

Si una inteligencia artificial te resume en tres segundos qué es la democracia, ¿cuánto tiempo creés que podrías necesitar para explicar a los niños de una salita de cinco cómo funciona el sistema en la práctica? Con la colaboración de la seño, sería sencillo entusiasmarlos. Cualquier motivo por el que tengan que decidir quiénes son los más graciosos, serios, payasos, amigos, jugadores, bailarines, cantantes, sirve para la demostración. 

Antes de votar, a mano alzada, con papelitos de colores, escritos, marcados, doblados, metidos en cestos, cajas de cartón, bolsas, se dan a conocer las reglas. Derechos, obligaciones, consecuencias. Ahí te quiero ver. Ya grande, sentado, incómodo, demasiado culo para una sillita tan chica, rodeado de caritas anhelantes, escuchándote mentir. Contar el cuento. Solo en democracia es posible servir a los más necesitados, crear oportunidades para estudiar, conocer, emprender, crecer en libertad, convivir en paz. 

Quien logra sumar la voluntad de la mayoría gobierna, pone en acción sus proyectos después de debatir propuestas, aceptar sugerencias de las minorías. Si las disputas se mantienen pueden resolverse por la vía legal. La Justicia asegura a las partes en conflicto un proceso independiente. Los jueces no se quitan la venda para ver quién es quién. Nada importa, familia, fama, vínculos, sexo, religión, color de piel, fortuna. Niños, todos somos iguales ante la ley

A los dos años, la opinión pública valora la gestión. Confirma, o modifica su elección. A los cuatro años de mandato los ciudadanos pueden desechar, reemplazar con otros candidatos a los que incumplieron sus promesas por incapacidad manifiesta, estafas, delitos de corrupción. Si, por el contrario, se considera que los funcionarios fueron personas decentes, honestas, que cumplieron sus promesas, pueden ser reelegidos por un período más. ¿Qué les parece, niños? 

Suena lindo dicho así. En un tono didáctico, convencido, transmitiendo pasión a chicos ávidos, a los que todo interesa. El país, el planeta, el cambio climático, la naturaleza, los más débiles, personas, animales. Estás justificado. Ocultar no siempre es negar. Qué necesidad de agregar, inventar ejemplos, hacer nombres que solo merecen olvido. Nadie tiene derecho a tajear con odios traperos el velo de fantasía que en esos años difumina la realidad. 

La verdad puede esperar. Vale proteger, nutrir, mantener como se pueda, con más abrazos que palabras, la trama de los días dorados que se entretejen a la sombra de la velocidad de la luz. Días para descubrir, crear, imaginar, vivir aventuras que años después se van a revelar en fragmentos de espejos, visiones nocturnas, escenas fugaces, felices, febriles bajo ese sol. Mirá vos. Estaban, están, siguen ahí. Fue así, no más. 

Nada de domiciliaria, ni tobilleras. Hay que mantener la condena perpetua, sin perdón, compasión, clemencia, a quién por el motivo que sea castigue, abuse, reprima, desaloje violentamente a un niño del único territorio que le pertenece de por vida. Al que podrá volver a refugiarse una, otra vez, siempre que se encuentre perdido. Cuando piense por sí mismo, comprenda aquello que es evidente, sentado en su propio excusado, el olor, el malestar anímico, estomacal, el pestilente hedor de las noticias que regurgitan ladrones, criminales, mafiosos, tipos de mierda envenenados de avaricia, se le van a revolver en los intestinos sin que logre evacuarlos de una vez. 

Ya te llegará la hora, viejo, de volver a elegir, de responder a tus preguntas de niño. ¿Por qué mienten, hacen promesas que no pueden cumplir, cuando pierden desean el fracaso del que gana, se abrochan a un carguito, coimean, sobornan, roban a los más pobres? Cuesta proteger la inocencia que te queda. Con qué cara. Con qué memoria. Si te atormentan influencers, famosos, chamuyeros de autoayuda que en redes sociales, con vocecitas melosas dicen “persigue tus sueños”, apurá el trámite amigo.

Cuando son los sueños los que te persigan, ya es tarde.

*Escritor y periodista.