El cambio de armas
Le pido prestado el título a un libro de cuentos de Luisa Valenzuela, “Cambio de armas”, que además se acaba de reeditar. Solo espero que las reediciones de los buenos libros produzcan el efecto contrario en las realidades que retratan, que éstas no se reediten. El cuento principal de Valenzuela trata del vínculo entre víctima y victimario durante la dictadura, de lo mejor que se ha escrito, de lo peor que ha pasado.
El "relato, incluso, es más corto, los personajes tienen pocas páginas para salirse de lo estipulado
Traigo el título por otros motivos. Un cambio de armas diferente. No puedo creer lo que escucho en el noticiero -¡qué antigua suena esa palabra!-, el audio del director -o ex director, a esta altura de los cargos y descargos- de Derecha Diario, donde habla de “la novela” como estrategia política. La necesidad de pensar “una novela” que justifique las medidas de seguridad. ¿Cambiaron las armas? ¿No alcanzaba con la posverdad?
El problema con la novela es que es un arma de doble filo. El “relato” inclusive, es más corto, los personajes tienen pocas páginas para salirse de lo estipulado. En las novelas a veces se rebelan, eligen otros caminos.
Raro este mundo. Supuestamente hay menos inseguridad en las calles y crece el ciberdelito. A su vez la realidad se desmorona y la ficción se vuelve necesaria. ¡Pero no es fácil escribir una novela! Sobre todo, si quienes pretenden hacerlo se burlan de los “lectores” especulando con la credibilidad. Esta semana, luego de que circularon estos offs, no solamente la novela no llegó a escribirse, sino que su “autor” fue detenido. Casi inmediatamente disminuyeron los comentarios a favor del presidente en las redes sociales. Para entenderlo, hay que pensar en otra ficción, la del mundo digital. En ella también hay personajes ficticios como los de las novelas, pero sin rostro ni trascendencia, solo efecto de inmediatez: los bots. Y existen granjas de bots. ¡Qué más ficción que esta! Un conjunto de cuentas falsas automatizadas que se usan en las redes para manipular la opinión pública y difundir mensajes de manera coordinada. El mismo asesor que pretendía “hacer una novela” para justificar medidas políticas de la derecha tenía su granjita. ¡Rebelión en la granja! Hasta los bots, que no tienen ninguna consistencia, caen.
Como las caretas.
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