Hasta dónde avanzará Karina
Sin prisa, pero sin pausa, Karina Milei volvió a dar muestras de su poderío en el Gobierno: dejó sin nada en el recambio del Ministerio de Justicia al asesor Santiago Caputo. Y va por más.
Estaba cantada la incidencia de la hermanísima presidencial en el reemplazo de Mariano Cúneo Libarona. El funcionario había anunciado su salida el año pasado y solo no la hizo efectiva por pedido de la secretaria general, que necesitaba tiempo para elegir a alguien que desplazara al caputismo –representado por el entonces viceministro Sebastián Amerio– de ese polo de poder e influencia judicial.
El único que se negaba a ver esa obviedad era el propio Caputo. Poco después de que el miércoles por la mañana, por redes sociales, Javier Milei anunciaba el ingreso de Juan Mahiques (hasta ese momento Fiscal General de la Ciudad) por Cúneo Libarona, el asesor convocó a una reunión urgente en su despacho del Salón Martín Fierro en la Casa Rosada.
Allí dieron el presente el desplazado Amerio (al que se le dio el premio consuelo de la Procuración del Tesoro, los abogados del Estado), los diputados Agustín Romo y Nahuel Sotelo, la funcionaria Macarena Alifraco y el influencer exinfluyente Daniel Parisini (a) Gordo Dan, entre otras personalidades.
Otrora entusiasta, este grupo ya venía golpeado. La herida aún lucía fresca. El domingo 1° de marzo, en la inauguración presidencial en el Congreso de las sesiones ordinarias, fue explícitamente ignorado por las cámaras de la transmisión oficial. Nunca una toma de los impecables trajes en los que Caputo, Amerio y Parisini se enfundaron desde un palco exclusivo. Orden de Karina, claro.
Tampoco habría que victimizar o subestimar al asesor. Las noticias que le habían llegado sobre el casting karinista para Justicia (armado por los primos Menem y el flamante secretario de Mahiques, su amigo Santiago Viola, apoderado de LLA) le hacían notar que el ascenso de su fiel Amerio consistía en una quimera.
Su plan B consistió entonces en cumplirle la promesa de arribar al gabinete a Guillermo Montenegro, el licenciado intendente de Mar del Plata quien tiene una banca en la Legislatura bonaerense, a la espera de su deseado regreso capitalino. El asesor apostó fuerte.
Cuando puertas adentro del oficialismo se empezó a consolidar el nombre de Mahiques como posible elegido, casualmente trascendió a los medios la información de que su padre, Carlos Mahiques, camarista en Casación Penal, celebró su cumpleaños en la afamada quinta de Pilar que le adjudican a Pablo Toviggino, el lugarteniente de Claudio ‘Chiqui’ Tapia en la AFA.
Más allá de que Mahiques padre, quien estuvo en la asunción de su hijo, desmintió la versión, en el karinismo sospechan que el origen de la misma partió de las filas del asesor. Lo mismo respecto a los vínculos del nuevo ministro con la AFA. Caputo niega cualquier injerencia.
En los alrededores de la hermanísima le adjudican al asesor otras maldades peores. Como su actuación en la filtración de los audios del exjefe de la Andis, Diego Spagnuolo, en los que trató de coimeros a Karina y los Menem. O el reciente “rescate” del gendarme Nahuel Gallo de su cautiverio en Venezuela, obtenido a través de gestiones multicolores, todas ajenas al Gobierno. Otra casualidad: en ambos hechos parece estar involucrado un personaje sinuoso, conectado con el mundo de los servicios de inteligencia.
No debería resultar llamativo, por tanto, que el próximo paso que se espera por parte de la hermanísima sea encaminarse hacia el control total de la SIDE, uno de los pocos reductos que le quedan a Caputo. Parcialmente.
A través de Eduardo ‘Lule’ Menem, Karina ya consiguió hace meses línea directa con parte de la cúpula del espionaje. Espera la colaboración en esa tarea de sus dos nuevos funcionarios. Tanto Mahiques como Viola, éste especialmente, tienen relaciones aceitadas con ese ámbito siempre huérfano de transparencia.
¿De qué otro casting saldrá el nuevo nombre que estará al frente de la SIDE karinista? ¿Qué peso tendrá en esa selección la recomendación que pueda hacer Daniel ‘Tano’ Angelici, cercano a Mahiques y a tantos en la Justicia?
La hermanísima también observa con atención otras áreas en las que Caputo dice conservar poder de fuego. Cuidado con sus habituales exageraciones, asesor, que Karina vigila y el exceso de humo puede ser un búmeran.
En la mira se encuentra el Ministerio de Salud, con Mario Lugones al frente, quien camina con más cuidado que nunca desde que Caputo entró en declive y, sobre todo, cuando las funciones de la Andis pasaron a su órbita.
Como en la SIDE, también en Salud se ha registrado ese movimiento pendular que sigue a los cambios de vientos en la interna del poder: caputistas que empezaron a reportar al karinismo. Desplazamientos similares –voluntarios o forzosos– se dieron en ARCA, Transporte y Energía. Habrá que ver qué sucederá en el manejo de las privatizaciones e YPF.
El asesor, fiel a su estilo, filtró en los últimos días el rumor de que analizaba retirarse del Gobierno al que le factura por sus servicios. ¿Verdad u otro ejemplo de cotilleo ahumado?
El Presidente se exhibe ajeno a estas intrigas, mientras hace su juego político en la interna libertaria. Empodera a su hermana casi sin límites, pero prefiere mantener cerca a Caputo.
Funcionarios que los conocen refieren a una estrecha relación personal y respeto intelectual. Lenguas más picantes alertan sobre los riesgos que podrían traer aparejado un alejamiento del asesor.
Acaso estos factores expliquen el largo, afectuoso y sonoro abrazo que Milei le dedicó a Caputo a la vista de todos los presentes el pasado jueves, tras tomarle juramento a Mahiques en el Salón Blanco de la Casa Rosada.
El asesor fue testigo del acto desde un costado, de pie y alejado de la primera fila de asientos en la que sobresalía Karina, que apenas lo saludó fugazmente con un beso de compromiso, según testigos.
La hermanísima juega fuerte y avanza. Esta batalla interna, desigual, tendrá nuevos capítulos. Pronto.
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