Camino al balotaje

La violencia de la ultraderecha se adueña de Brasil

Apenas conocida la victoria de Flávio Bolsonaro en la primera vuelta, miles de posteos empezaron a pedir "que se ejecute" a jueces del Supremo Tribunal Federal, especialmente a Alexandre de Moraes, el principal impulsor de la condena a 27 años de prisión al expresidente a Jair Bolsonaro.

Alexandre de Moraes y Jair Bolsonaro Foto: Collage

No bien se difundieron los resultados de la primera vuelta electoral en Brasil con el triunfo, tal vez transitorio, del senador Flavio Bolsonaro, un tsunami de mensajes pobló las redes sociales: miles de posteos amenazaron ejecutar a los jueces del Supremo Tribunal Federal. Así lo consignó un extenso informe de la Policía Federal. Uno de estos "avisos" decía textualmente: "Tenemos que invadir el STF y hacer con (Alexandre) Moraes, con (Flavio) Dino y con (Cristiano) Zanin, lo mismo que se hizo con Tiradentes: cortarles la cabeza y exponerlas en plaza pública".

Al magistrado Flavio Dino le llegaron otros recados: "Vas a ser el primer fusilado". Dino reaccionó: "El odio expuesto en las notas proviene de la repetición de mentiras, con el objetivo de generar violencia".

La coacción tiene expresiones directas en las calles de las capitales, por ejemplo, en Belo Horizonte (Minas Gerais), este viernes por la noche se congregaron miles de manifestantes en el centro de la ciudad, para reivindicar la reelección del presidente Lula da Silva. Dos grupos de raperos (Sidoka y FBC) y la presencia de diputados y senadores electos le dieron el tono festivo a la movilización estudiantil. Los organizadores fueron amenazados de muerte y, para evitar acontecimientos, presentaron una denuncia solicitando que se investigara; para evitar un colapso, la marcha fue monitoreada por la Policía Militar.

Flavio Dino y De Moraes concentran la mayoría de las amenazas de sectores bolsonaristas.

Más casos denunciados

Desde luego, en esta primera semana de victoria bolsonaristas hubo varios otros casos denunciados. Uno de los más complicados fue marcha en apoyo a la Lula, frente al campus de la Universidad Federal de Sergipe. Un agente policial, que estaba vestido de civil, llegó al lugar en auto. Se introdujo en medio de los jóvenes que protagonizaban la manifestación, sacó su arma y disparó un tiro hacia arriba, lo que produjo de inmediato una desbandada.

Defender la democracia

¿Qué defienden estudiantes y trabajadores? Las consignas son contundentes: la preservación de la democracia, el mantenimiento de las políticas sociales y laborales y el fortalecimiento de las universidades. Desde luego hay un efecto "miedo", al menos en la mitad de la ciudadanía, causado por lo que puede sobrevenir con esta extrema derecha. Es que tal como lo demostró un terrible incendio ocurrido este miércoles último en la Universidad Federal de Pernambuco, nada puede esperarsepab de quienes siguen a pie juntillas el discurso del odio. El propio rector señaló que la destrucción del pabellón de Ciencias, bien podría tratarse de un ataque intencional. Los científicos se desesperaron: el fuego consumió 200 tesis doctorales y de posgrado; afectó las investigaciones en informática y en salud.

Ese local de UFP albergaba además laboratorios para investigar el cáncer, el COVID-19 y el autismo. Según la Policía Federal, que averigua sobre los potenciales autores del delito, las pérdidas alcanzan a los 20 millones de dólares, dado que incluye equipos de avanzada.

Antecedentes de violencia

Nada de esto debería sorprender si se estudia la historia de la familia Bolsonaro, comenzando por el ex presidente. Vale recordar que el 8 de enero de 2023, días después de la asunción de Lula, un "ejército" de bolsonaristas invadió Brasilia y destruyó el Palacio del Planalto, el Congreso y edificio de la Corte Suprema de Justicia. Fue un intento de golpe de Estado que no prosperó, pero reveló hasta donde pueden llegar los Bolsonaro si algo no sale como ellos desearon.

Esta mañana, por ejemplo, el candidato Flavio avisó que su padre quedará libre antes de fin de año, obviamente si el senador gana la presidencia. Y dijo textualmente: "Será mi padre quien me coloque la banda presidencial". Eso significa, ni más ni menos, que soslayar las reglas en democracia.

El diputado narco

Además, hay claros indicios de cómo avanza el crimen organizado sobre las instituciones públicas, más precisamente en el Congreso. Este año, con los votos de 119.000 personas de San Pablo, Claudinei Alves dos Santos, conocido como Ney Santos, fue elegido diputado federal por el partido Republicanos, la misma agrupación política del gobernador paulista reelecto, Tarcísio de Freitas. Esta será la primera vez en la historia que el Parlamento brasileño cuente a partir del 1o de enero con un diputado formalmente identificado por la Fiscalía General de la República como miembro del Primer Comando de la Capital.

A esto se le puede agregar otro dato: 23 de los candidatos que se presentaron a estas elecciones parlamentarias son investigados o formalmente acusados ​​de tener vínculos con el Comando Rojo y las Milicias. Tres de ellos triunfaron: dos como diputados federales y uno como diputado estatal.