incógnitas

Milei, Karina, la soledad y un laberinto en el seno del poder

La situación del Gobierno refleja un curioso distanciamiento de la sociedad que gobierna y gestiona.

Voila!!! Foto: Pablo Temes

El “mundo” dentro del cual transcurren los días de Javier Milei representa una de las incógnitas que le agregan una cuota de misterio a su persona y a su gestión. Son muchos los días que pasan en los que el Presidente no se desplaza hacia la Casa Rosada y permanece en la Residencia de Olivos. Reuniones presenciales de Gabinete no hay. No hay comunicación sobre las actividades del jefe de Estado. En Balcarce 50 muchas jornadas tienen aire de sábado o domingo. A los ministros les cuesta hablar con Milei. Ya es sabido que toda esa comunicación debe pasar por el tamiz de su hermana. Es ella la que decide quién habla con su hermano y quién no. Es ella la que determina cuáles son los días y los momentos en los que ese contacto es factible o no. La soledad del poder está directamente ligada a los males del poder. No significa esto decir que el Presidente ignore los temas de la agenda política, económica y social. Sin embargo, ese aislamiento le quita empatía. En el Diccionario de la lengua de la Real Academia Española se lee: empatía: 1 – Sentimiento de identificación con algo o alguien; 2 – Capacidad de identificarse con alguien y compartir sus sentimientos. Claramente esta condición está ausente  En estos días, esas muestras de falta de empatía se vienen multiplicando. He aquí dos ejemplos: el primero, la situación dramática por la que están atravesando los más de siete millones de deudores que están siendo acosados y maltratados por acreedores que les reclaman deudas impagables ; el segundo, la disolución del Coro Nacional de Niños. Hay muchas más.

El universo de los endeudados está integrado por personas de clase media, media baja y baja que tuvieron que pedir dinero prestado para, en la mayoría de los casos, poder hacer frente a los gastos del diario vivir: comida, transporte, alquiler, medicamentos, gas, electricidad, agua. Son personas honestas que quieren honrar sus deudas y no pueden porque el impacto de los intereses llevó los montos a cifras estratosféricas. Es muy común escuchar las quejas de quienes pidieron prestado 500 mil pesos terminan con una deuda de 3 o 4 millones  de pesos. Esto es definitivamente usurario e inmoral. A eso agrega algo claramente delictivo – con aires de procedimiento mafiosos – que ponen en práctica estudios de abogados contratados para cobrar la deuda: los escraches. 

El argumento para no hacer nada que viene esgrimiendo el ministro de Economía es que se trata de una cuestión entre privados. Es un fundamento falaz. También lo ha dicho el propio Presidente. La verdad es que el gobierno tiene su cuota parte que se remonta a los días de la elección del año pasado, tiempo durante el cual el Banco Central puso en práctica un brusco aumento de la tasa de interés en su desesperación por contener el precio del dólar y evitar así la corrida cambiaria en marcha. Pero, además de eso, lo que no deja de sorprender es que economistas profesionales –como lo son MIlei y Caputo– no adviertan que la extensión en el tiempo del problema afectará negativamente la economía. 

Otra muestra de la falta de empatía reinante en la actual gestión es la resolución por la que se disolvió el Coro Nacional de Niños. Otra vez, las motivaciones  expuestas en el comunicado de la Secretaría de  Cultura de la Nación, a cargo de Leonardo Cifelli, son absolutamente insostenibles. Pero si la falta de argumentos es patética, la actitud de indiferencia y de desprecio por parte de los funcionarios hacia un organismo insignia de la cultura argentina es infamante. El estrepitoso silencio del gobierno es una muestra de la ausencia de fundamentos serios para justificar esta medida que, en sí, es repudiable. 

En una de sus apariciones mediáticas  por abril – mayo, Milei pronosticó que la cifra del índice de inflación del mes de agosto comenzaría con un 0. El índice de inflación dado a conocer por el Indec el jueves pasado aleja cualquier posibilidad de que ese pronóstico se convierta en realidad. La inflación sigue siendo un problema que el gobierno no puede solucionar. Otra proyección que tampoco se va a poder cumplir es la  inflación proyectada en la Ley  de  Presupuesto. Para quien lo recuerde, ese índice era de 16.9%. Las proyecciones actuales, en cambio, vaticinaban que el índice anual estará rondando el 30%. ¿Y entonces?

Alguna alarma ha comenzado a sonar en las arenas de la Libertad Avanza. Por eso fue que Karina Milei decidió  reactivar sus contactos con Mauricio Macri. La situación del expresidente es muy particular. Él sabe que, al día  de hoy, no tiene ninguna chance de ganar la elección presidencial de 2027 si es que decidiera presentarse. No hay ninguna encuesta que le augure ventura alguna en esa votación. Hoy en día, su lucha parece estar más ligada a lograr la supervivencia del PRO. Pero algo pasó en las arenas del oficialismo como para que se reabrieran los canales  de comunicación entre “La Jefa” y el ingeniero Macri. No hay amor en la relación entre los Milei y Macri; ni siquiera milanesas. Los une el espanto y el saber que, si no se juntan, el peronismo tiene chances de competir con posibilidades de ganar. Esto no representa ninguna novedad. Al fin y al cabo, es  lo que ocurrió en 2023. Lo que sorprende es la necedad para reconocer esto por parte de los hermanos Milei. ¿De quién fue la idea de maltratar tanto al ex presidente?

En la vereda de enfrente, el peronismo ha vislumbrado que el cúmulo de errores cometido por el gobierno le ha abierto una chance de eventual victoria. Producto de ello se reunieron Axel Kicillof, Sergio Massa y Máximo Kirchner. Es lo que se dice, un verdadero tren fantasma. ¡Cuánto fracaso junto!