SANTORAL CATÓLICO

Nuestra Señora de Lourdes: la esperanza de los enfermos y el manantial de la fe

Hoy celebramos la aparición de la Virgen María a Santa Bernardita Soubirous en la gruta de Massabielle, un hito del santoral que invita a la conversión y a la sanación física

SANTORAL CATÓLICO Foto: IA

Este miércoles 11 de febrero, el santoral católico celebra la festividad de Nuestra Señora de Lourdes, fecha que coincide con la Jornada Mundial del Enfermo. En 1858, en un pequeño pueblo de los Pirineos franceses, la "Inmaculada Concepción" se manifestó ante una joven humilde, dejando un mensaje de penitencia y un manantial de agua pura. Esta advocación es una de las más universales, simbolizando la cercanía de Dios hacia quienes sufren en el cuerpo.

Nuestra Señora de Lourdes y el misterio de la gruta de Massabielle

La hagiografía italiana destaca la sencillez de las dieciocho apariciones, donde la Virgen pidió oración por los pecadores y la construcción de una capilla. El agua del manantial, descubierta por Bernardita bajo las indicaciones de la "Señora", no posee propiedades químicas curativas por sí misma, sino que actúa como un signo de fe que ha propiciado miles de curaciones inexplicables documentadas por la Oficina Médica de Lourdes.

El milagro de Lourdes trasciende lo físico; se trata de una sanación espiritual que devuelve la paz a millones de peregrinos. La Iglesia ha reconocido oficialmente 70 milagros, pero son incalculables los testimonios de conversión y fortaleza interior. La figura de Santa Bernardita, quien soportó con humildad los interrogatorios y el escepticismo, refuerza el mensaje de que Dios elige lo que el mundo considera débil para confundir a los poderosos y revelar su gloria.

San Pablo Miki y sus compañeros, la cruz de Nagasaki que iluminó el Lejano Oriente

La devoción actual se manifiesta en las multitudinarias procesiones de antorchas y en el rezo del Rosario. Hoy, Lourdes es el centro de peregrinación mariana más importante de Europa, donde los enfermos ocupan el lugar de honor. Los fieles acuden a la Virgen para pedir salud, pero sobre todo para encontrar sentido al dolor, bajo la premisa de que María acompaña a sus hijos en el calvario con la esperanza de la resurrección.

La oración a la Virgen de Lourdes suele decir: "Oh María, tú que te apareciste a Bernardita en el hueco de la roca, danos la fe para confiar en tu intercesión". Es común que los devotos enciendan velas blancas o utilicen el agua bendecida de la gruta para ungir las partes afectadas del cuerpo. Se le pide especialmente por aquellos que enfrentan enfermedades terminales, para que nunca se sientan solos en su fragilidad humana.

Santa Escolástica: la fuerza de la oración que venció a la regla de San Benito

Además de esta gran solemnidad, el santoral católico recuerda hoy a San Pascual I, papa, y a San Gregorio II. Esta semana ha estado marcada por la oración de Santa Escolástica ayer y continuará mañana con Santa Eulalia de Barcelona. El 14 de febrero, la Iglesia celebrará a los santos Cirilo y Metodio, patronos de Europa, y al popular San Valentín, completando una octava de fe, servicio y amor cristiano.

En la Ciudad de Buenos Aires, el centro de devoción principal es la Parroquia Nuestra Señora de Lourdes, ubicada en la Avenida Rivadavia 6280, en el barrio de Flores. Allí se encuentra una réplica de la gruta donde los fieles depositan sus intenciones y participan de la bendición de los enfermos. Es un refugio espiritual en medio de la ciudad, donde se respira el mismo aire de esperanza y consuelo que en los Pirineos franceses.