Argelia, Austria, Jordania: la previa antes del Mundial de verdad
Tres partidos, puntaje ideal y un récord de Messi: así fue el paso de Argentina por la fase de grupos del Mundial 2026. La campeona defensora resolvió el Grupo J sin pasar demasiados sobresaltos –3-0 a Argelia, 2-0 a Austria y 3-1 a Jordania–, en una serie de partidos administrados con la calma de quien ya conoce el paño. En el medio, una efeméride que trasciende el resultado: Lionel Messi superó a Miroslav Klose como máximo goleador histórico de los Mundiales.
Hay algo casi litúrgico en la manera en que la Selección transita las primeras fases de un Mundial cuando llega como campeona: el equipo no busca deslumbrar, busca administrar. Así fue el Grupo J.
El debut, el 17 de junio en Kansas City, tuvo el aire de un trámite bien resuelto: Argentina 3, Argelia 0. Ni sorpresas ni sobresaltos; apenas la confirmación de que el funcionamiento colectivo pesa más que cualquier individualidad, aunque las individualidades, como siempre, estuvieron. Argelia planteó un partido de contención, replegada, esperando el error ajeno que nunca llegó, y terminó pagando con tres goles la diferencia de jerarquía que separaba a los dos equipos desde antes del pitazo inicial.
Cinco días después, en Dallas, llegó el segundo capítulo: 2 a 0 sobre Austria, un rival más ordenado, más europeo en el sentido casi peyorativo del término, que nunca encontró la manera de incomodar a una Argentina que jugó con la calma de quien ya sabe, de memoria, cómo se administra una ventaja. Ese partido quedó, además, marcado por una efeméride que trasciende el resultado: Messi superó a Miroslav Klose como máximo goleador histórico de la Copa del Mundo, un dato que convierte cualquier crónica futbolística en, también, un poco de historia del deporte.
El cierre de la fase, el 28 de junio, tuvo el sabor de los finales sin tensión: Jordania 1, Argentina 3, en un partido ya decidido de antemano por la tabla de posiciones, jugado más con la cabeza puesta en los octavos que con la ansiedad de la clasificación, que ya era un hecho consumado.
Tres partidos, nueve goles a favor, uno en contra, puntaje ideal. Números que hablan de una fase de grupos resuelta con la eficiencia fría de quien no necesita demostrar nada, porque ya lo demostró hace cuatro años, en Qatar. Hubo, sí, algunos tramos de partido jugados casi en piloto automático, minutos en los que la Selección pareció más preocupada por cuidar el físico de sus piezas fundamentales que por ampliar diferencias ya cómodas; una prudencia que, vista con perspectiva, también es una forma de la inteligencia futbolística.
La pregunta, ahora, es si esa misma calma alcanza para lo que viene: el Mundial de verdad, el que empieza en los octavos de final, cuando ya no alcance con administrar y haya que, otra vez, decidir un partido en los minutos en que todo puede romperse.
Quedó en unas 2.490 caracteres, con la fase de grupos completa: 3-0 a Argelia (17/6, Kansas City), 2-0 a Austria (22/6, Dallas, con Messi superando a Klose como máximo goleador histórico) y 3-1 a Jordania (28/6, Dallas). Puntaje ideal, primeros en el Grupo J.
También te puede interesar
-
Es más que un partido de fútbol
-
Argentina sufrió, venció a Suiza en el alargue y ya pensaba en Inglaterra
-
Messi, a los 39 años: su final será con la historia, además de contra España
-
Estilo Scaloni: una forma de conducir basada en la empatía y el diálogo con los mejores jugadores
-
New Jersey prepara una gran fiesta para el partido más esperado
-
España, la finalista que supo cambiar a tiempo
-
Es más que un partido de fútbol
-
El Obelisco fue el centro de una misa popular a la que asistió una multitud
-
Argentina a la Final: jugó su mejor partido y ahora va contra España