DEPORTES
El show del en tretiempo

New Jersey prepara una gran fiesta para el partido más esperado

Un estadio hipertecnologizado y superconfortable para más de 82 mil espectadores será la sede del partido más esperado. Allí, habrá dos momentos de fiesta, con estrellas de todo el mundo. El sentido de la celebración será representar a los tres países organizadores. El organigrama aún promete sorpresas para los finalistas.

160726_tom_cruise_beckham_afp_g
Celebrities e imponencia. El MetLife Stadium será el encargado de acoger la gran final de la próxima Copa del Mundo. Artistas como Tom Cruise o Laura Pausini serán parte de un show que promete quedar en el recuerdo. Más allá del resultado. | AFP

El escenario de la final ya tiene nombre propio, aunque geográficamente sea un espejismo: la FIFA lo bautizó Estadio Nueva York/Nueva Jersey, pero el MetLife Stadium está en East Rutherford, a trece kilómetros de Manhattan. Inaugurado en 2010 con una inversión de 1.600 millones de dólares, es la casa compartida de los Giants y los Jets de la NFL y el recinto de mayor aforo del estado. Para este domingo se habilita una capacidad de 82.500 espectadores, en tres bandejas con forma de tazón, sobre un césped natural instalado sobre la base sintética habitual. Si Argentina se clasifica esta noche ante Inglaterra, como todo parece anticipar, España y la albiceleste medirán fuerzas en un templo que ya vio Super Bowls y giras de Taylor Swift y Beyoncé, y que ahora se dispone a coronar al primer campeón del Mundial de 48 selecciones.

El MetLife Stadium será el encargado de acoger la gran final de la próxima Copa del Mundo. Artistas como Tom Cruise o Laura Pausini serán parte de un show que promete quedar en el recuerdo.

La jornada del domingo empezará bastantes antes que el partido. Las puertas se abren cuatro horas antes del partido. Arrancará la ceremonia de clausura, con una duración prevista de hora y media. El cartel combina pop británico, baladas latinas y un toque de Hollywood: Robbie Williams, Nicole Scherzinger, Laura Pausini y el streamer iShowSpeed compartirán escenario con Tom Cruise, que repetirá el gesto que lo hizo célebre en la clausura de París 2024, cuando descendió desde lo alto del estadio con la antorcha olímpica. Jennifer Hudson interpretará una versión especial del himno estadounidense antes de que la pelota empiece a rodar. Todo antes de las 16, hora en la que empieza el partido. Pero la verdadera novedad de esta edición llega en el entretiempo. Por primera vez en la historia de un Mundial habrá un show específico durante el descanso, de once minutos dentro de la cancha.

Esto no les gusta a los autoritarios
El ejercicio del periodismo profesional y crítico es un pilar fundamental de la democracia. Por eso molesta a quienes creen ser los dueños de la verdad.
Hoy más que nunca Suscribite

El MetLife Stadium será el encargado de acoger la gran final de la próxima Copa del Mundo. Artistas como Tom Cruise o Laura Pausini serán parte de un show que promete quedar en el recuerdo.

El cartel reúne a Shakira, Madonna, Justin Bieber, Burna Boy, el director venezolano Gustavo Dudamel y la banda surcoreana BTS, una mezcla que busca representar la diversidad de los tres países anfitriones y la ambición de la FIFA de emular la escala de un Super Bowl. La producción corre por cuenta de Global Citizen, con supervisión artística de Chris Martin, de Coldplay, y sumará a personajes de Plaza Sésamo y Los Muppets, en línea con el costado educativo y familiar que la organización quiso imprimirle al espectáculo.

El desafío logístico es mayúsculo: montar y desmontar un escenario de ese tamaño en un descanso de un cuarto de hora, sin dañar el césped recién instalado, exige una coreografía casi militar de equipos técnicos. El MetLife, con sus cuatro pantallas gigantes en las esquinas y una pantalla perimetral de 360 grados, ofrecerá además contenidos en tiempo real para los 82.500 presentes, mientras millones sigan la transmisión en el resto del planeta. Con Argentina y España como protagonistas de una final que promete audiencias récord, East Rutherford se prepara para una jornada que combinará épica futbolística y espectáculo de masas en dosis inéditas para un Mundial. El propio recinto ya funciona como anticipo de la fiesta: renovó sus redes 5G y wifi para sostener a los más de 80 mil espectadores compartiendo fotos y videos en simultáneo, parte de la apuesta de la FIFA por el Mundial “más conectado” de la historia.

El gran tema será sin dudas la reventa de entradas. Los valores actuales de las mejores localidades superan los US$ 10 mil y se supone que más hacia la fecha del partido aumentarán. Hay, además, un dato simbólico que no pasa inadvertido: el mismo estadio que en 2010 reemplazó al histórico Giants Stadium, y que jamás había recibido una final mundialista, se convertirá en apenas dieciséis años en el escenario donde España podría sumar su segunda estrella o Argentina reafirmar el liderazgo que abrió Qatar 2022. Un detalle técnico —la distancia del asiento más lejano al centro de la cancha, 112 metros, mayor a la del Bernabéu o el Monumental— se diluye ante la intensidad de la final: banderas albicelestes y rojigualdas, el sonido de dos hinchadas históricas.