La crisis financiera y política desatada en Paraguay tras la intervención de Ueno Bank , el banco con más clientes del país, golpeó de lleno al ecosistema del fútbol sudamericano. La Confederación Sudamericana de Fútbol ( Conmebol ) quedó atrapada entre los principales ahorristas afectados con depósitos por 14,3 millones de dólares (85.470 millones de guaraníes), colocados bajo la modalidad de certificados de depósito de ahorro (CDA) a plazo fijo.
El colapso se precipitó el 2 de noviembre (y se oficializó al día siguiente), cuando el Banco Central del Paraguay (BCP) dispuso el inicio del procedimiento de resolución y el cierre de la entidad perteneciente al Grupo Vázquez —cuyo CEO es Miguel Vázquez— al detectar que su índice de solvencia había caído por debajo del 50% del mínimo exigido por la normativa.
La medida implicó la suspensión total de operaciones, el cierre de sucursales, la baja de los servicios digitales y el bloqueo de tarjetas y transferencias. Esto dejó sin acceso a su dinero a más de tres millones de usuarios en un país de 6,5 millones de habitantes, afectando principalmente a sectores populares y trabajadores informales que habían sido captados de forma vertiginosa en los últimos años mediante la apertura de cuentas con requisitos mínimos. Por el momento, rige un "corralito" exclusivo para esta entidad que solo devuelve un primer desembolso de hasta 10 millones de guaraníes (algo más de 1.700 dólares), aunque la cobertura legal del Fondo de Garantía alcanza hasta los 228.300.000 guaraníes por depositante.
La alarma en el futbol sudamericano saltó tras la exposición financiera de la entidad presidida por Alejandro Domínguez que encendió las alarmas ante la inminencia de las definiciones continentales. Sin embargo, ya han asegurado que ni el funcionamiento del organismo, ni la organización de los partidos, ni el pago de los premios corren riesgo. Según explicaron desde la Conmebol, esos 14,3 millones de dólares constituyen apenas una de sus tantas colocaciones financieras y representan alrededor del 2,5% de sus ingresos anuales (su facturación supera los 600 millones de dólares). Detallaron que el flujo de fondos para compromisos deportivos está intacto. De esta manera, el calendario y la bolsa de premios (que acumula más de 300 millones de dólares entre ambos torneos) se mantienen sin alteraciones.
Cabe recordar que el sábado 21 de noviembre en Barranquilla, Colombia se definirá la Copa Sudamericana entre Boca Juniors y Atlético Mineiro, donde el campeón embolsará 10 millones de dólares y el subcampeón recibirá 2 millones. Por su parte la Copa Libertadores se disputará el sábado 28 de noviembre en Montevideo, Uruguay, enfrentando a Estudiantes de La Plata y a Palmeiras. El ganador se llevará 25 millones de dólares y el escolta cobrará 7 millones, por lo que entre los dos trofeos se repartirán U$S 44.000.000
Más allá de la Conmebol, el derrumbe de Ueno Bank golpeó la estructura del fútbol paraguayo, con el que mantenía fuertes vínculos comerciales. La Asociación Paraguaya de Fútbol (APF) tuvo que eliminar al banco, uno de sus principales patrocinadores, de sus publicaciones en redes sociales y estaría analizando rescindir el contrato comercial, aunque el estadio Defensores del Chaco todavía conserva el naming de la entidad, situación idéntica atraviesa el estadio de Cerro Porteño.
Al menos diez jugadores de la Selección de Paraguay quedaron atrapados por las restricciones, preparan una demanda colectiva y evalúan acciones legales individuales. A través de un comunicado conjunto, el plantel expresó: "Nosotros también fuimos víctimas de esta situación, al igual que muchísimas familias paraguayas".
Los futbolistas exigieron una intervención al Gobierno y a la Justicia "inmediata, transparente y sin distinción" para sancionar a los responsables, advirtiendo que "no se puede titubear cuando está en juego el esfuerzo de la gente decente". Asimismo, llamaron a la unidad nacional: "Vamos a defender lo que es nuestro, con la ley en la mano. Paraguay se levantó de muchas. Y de esta también nos vamos a levantar, unidos, con trabajo, con dignidad y con la frente en alto".
LP/ML