triunfo histórico en Brasil

Un “Granacarazo” con múltiples enseñanzas

Lanús desmontó un mito que se inició desde hace unos años: aquel que afirma que la superioridad económica de los equipos brasileños los torna invencibles. Una institución ordenada, políticas austeras e inteligentes y mucho profesionalismo tornan al equipo que ganó al Flamengo de las estrellas en un ejemplo que puede repetirse en otros torneos continentales a lo largo del año.

Gloria. La Recopa Sudamericana tuvo un justo campeón tras la victoria de local y también de visitante en Río de Janeiro. Foto: cedoc

Lanús se consagró campeón de la Recopa Sudamericana ganándole los dos partidos a Flamengo, y con una definición épica en el Maracaná. El equipo brasileño forzó la prórroga y Lanús terminó conquistando un nuevo título internacional con admirable respuesta a minutos del final. Inolvidable conquista Granate.

Lanús grabó nuevamente su nombre en la historia del fútbol sudamericano con un increíble triunfo por 3-2 en el Estadio Maracaná. El Granate padeció la remontada de Flamengo, pero terminó ganando la Recopa Sudamericana 2026 con dos goles en el cierre del segundo tiempo extra.

Rodrigo Castillo puso en ventaja a la visita. La lluvia que cayó en Río de Janeiro complicó al arquero argentino Agustín Rossi, quien salió lejos y trastabilló en la búsqueda de un balón que quedó servido para Rodrigo Castillo. El delantero, en estado de gracia, fue puro olfato para identificar el arco desprotegido y definir a gol desde 40 metros.

Sin embargo, el empate llegó rápidamente: Lanús sacó diferencia de dos, pero Flamengo encontró una rápida oportunidad para volver a ponerse a tiro en el resultado global, tras una clara mano de Ramiro Carrera en su área. Giorgian De Arrascaeta cobró la boleta con un buen remate al 1-1 que fue final al descanso. 

El segundo tiempo fue el de la ventaja del local que llevó al alargue. 

La lluvia siguió como gran protagonista en un complemento que tuvo a Flamengo marcando el pulso. En el tramo final, un gran movimiento de De Arrascaeta en el ingreso al área terminó valiendo una infracción al filo de la línea del área. El juez Tejera cobró penal, el VAR confirmó y Jorginho, especialista, sentenció con sangre fría el 2-1.

En una prórroga donde todo fue nervio y tensión, Flamengo sostuvo su dominio, pero sin fiereza. Lanús jugó cómodo, muy aplicado, y supo llevar las acciones del juego al terreno que mejor le quedó. Allí un cabezazo de José María Canale permitió el empate que ya daba ventaja a Lanús, dado el triunfo de local del Grana. Y finalmente Flamengo, incrédulo, se lanzó a todo o nada, y tuvo nada. Lanús, angelado, acertó un contragolpe y el pibe Dylan Aquino, el de los goles importantes, sentenció el tremendo 3-2.