Las empresas estadounidenses en la Argentina advierten que la nueva configuración de Congreso, tras la derrota del partido del presidente Donald Trump, puede afectar al comercio, las inversiones en minerales críticos, la cooperación en seguridad marítima en el Atlántico Sur y el respaldo financiero, que incluye el apoyo ante el FMI.
La Cámara de Comercio de Estados Unidos en Argentina (AmCham) analizó el nuevo panorama tras las elecciones de medio término, ya que desde enero de 2027 el partido demócrata tendrá mayoría en ambas cámaras, lo que podría marcar un punto de inflexión en la relación con Argentina, tras el alineamiento explícito del presidente Javier Milei con Trump.
”La conducción de la política exterior y comercial seguirá en manos del Poder Ejecutivo, pero el nuevo Congreso tendrá más herramientas para revisar aranceles, acuerdos y programas de apoyo financiero a otros países, incluida la Argentina”, señala la entidad. “El nuevo equilibrio de poder en Washington puede impactar en los cuatro ejes que hoy estructuran la relación bilateral: el comercio preferencial y las inversiones en minerales críticos que establece el Acuerdo de Comercio e Inversión Recíprocos (ARTI), la cooperación en seguridad marítima en el Atlántico Sur y el respaldo financiero de Estados Unidos, que incluye su apoyo ante el FMI y el antecedente del swap de 2025”, agregó Amcham.
En pleno proceso electoral argentino, el gobierno de Donald Trump asistió con un swap de US$ 20.000 millones que permitió calmar una crisis financiera, permitiendo al oficialismo obtener la mayor cantidad de votos.
Según el análisis, un Congreso con mayoría republicana habría facilitado el avance de las medidas que requieren el aval del Capitolio, como tratados formales, financiamiento plurianual o exenciones arancelarias de largo plazo. También habría favorecido la “consolidación de los acuerdos en defensa y del control de inversiones en sectores estratégicos, con un claro perfil de contención de la presencia de China en la región”.
“En este escenario, Estados Unidos mantendría una exigencia firme para que la Argentina acelere sus reformas en propiedad intelectual, normativa laboral y eliminación de barreras aduaneras, como condición para sostener los beneficios acordados”, sostuvo AmCham.
El nuevo equilibrio de fuerzas. Con la mayoría de congresistas demócratas, el Poder Ejecutivo mantiene la potestad de manejar cuotas, aranceles y acuerdos bilaterales por vía ejecutiva —como el ARTI—. Sin embargo, “cualquier iniciativa adicional que califique como tratado integral o requiera partidas presupuestarias específicas podría estancarse en el Congreso”.
Para Amcham, “la nueva mayoría demócrata podría revisar las cláusulas ambientales, los compromisos de sustentabilidad –por ejemplo, en minería y litio– y la protección de los derechos laborales dentro de los acuerdos comerciales. En el plano agropecuario, sectores proteccionistas del Congreso podrían cuestionar el aumento de cuotas de importación, como la de carne argentina, para proteger a los productores ganaderos locales”.
Por otro lado, indicaron que “más allá de las diferencias políticas, el interés de Estados Unidos en asegurar cadenas de suministro de litio y cobre frente a competidores globales tiende a mantenerse como una política de Estado”.
Desde AmCham Argentina sostuvieron que el nuevo contexto “refuerza la necesidad de institucionalizar la relación bilateral, para que no dependa de los ciclos políticos de ambos países”. En ese sentido, “consolidar ese marco permitirá seguir profundizando un vínculo de largo plazo que contribuya a atraer inversiones, la generación de empleo de calidad y el desarrollo federal de la Argentina”.
Demócratas avanzarían contra Bessent por el rescate a Argentina. La mayoría demócrata en las dos cámaras del Congreso de Estados Unidos tiene decidido avanzar contra el Secretario del Tesoro de los Estados Unidos, Scott Bessent, por el rescate monetario que brindó a Javier Milei, lo que coloca en jaque al denominado swap de monedas con la Argentina.
Figuras críticas del préstamo como el senador electo por Michigan Abdul El-Sayed o la empoderada senadora Elizabeth Warren avanzaron políticamente tras las elecciones de medio término en los Estados Unidos y así tiembla esa especie de garantía de Milei y Luis Caputo frente a posibles turbulencias cambiarias, afirmaron medios compenetrados con las relaciones políticas entre los Estados Unidos y la Argentina. “No, no deberíamos rescatar al líder radical de extrema derecha de la Argentina. En cambio, deberíamos financiar Medicaid en casa”, escribió el año pasado El-Sayed, primer senador musulmán de la historia y una figura ascendente del Partido Demócrata, según recordaban hoy los medios.
Por su parte, Warren, quien empujó la campaña de El-Sayed, fue de las principales críticas de la ayuda a la Argentina en el Senado de los Estados Unidos, pero, al estar en minoría, no pudo avanzar contra Bessent.
Con el cambio de mayoría, Warren suena para conducir algunas de las comisiones clave para la investigación del préstamo o para un cambio de reglas que le complique a Donald Trump un posible nuevo rescate. Incluso existieron contactos secretos entre asesores de los congresistas demócratas con diputados del peronismo en la Argentina para investigar a fondo el denominado swap.
Ya en campaña los demócratas habían anticipado la idea de iniciar investigaciones contra Trump y no se descarta que uno de los objetivos sea el swap de Bessent, algo que ya intentaron el año pasado.
El programa de estabilización que firmaron la Argentina y Estados Unidos no necesitaba el respaldo formal del Congreso, pero sí hubo varios proyectos demócratas en contra. La más agresiva fue Warren, quien propuso oportunamente eliminar ese tipo de asistencia a otros países.
¿Cambios en el gabinete de Trump?
El embajador de Estados Unidos en la India, Sergio Gor, podría sustituir a Marco Rubio como secretario de Estado, según informó The Washington Sun, citando a 10 personas familiarizadas con conversaciones internas.
Su nombre circuló en el entorno de Donald Trump para ocupar altos cargos tras la derrota republicana en las elecciones de mitad de mandato. Entre los posibles cargos para Gor, figuran también la jefatura de Gabinete de la Casa Blanca, que ocupa Susie Wiles, y el puesto de subsecretario de Estado, en manos de Christopher Landau.
Ni el secretario de Estado, Marco Rubio, ni la jefa de Gabinete de la Casa Blanca, Susie Wiles, anunciaron planes de abandonar la administración pero funcionarios del Departamento de Estado y miembros de círculos republicanos creen que el primero podría salir para preparar su candidatura presidencial en 2028 o 2032.
Gor rechazó las versiones y negó haber hablado con nadie sobre otro puesto: “Esta historia es una completa y absoluta estupidez“, declaró. Aseguró que Rubio demostró ser “el secretario de Estado más cualificado, exitoso y extraordinario de la historia” y añadió: “Es insustituible y un querido amigo“.
El 4 de noviembre, fuentes citadas por Daily Mail describieron un ambiente sombrío en la Casa Blanca tras la derrota republicana en las elecciones de mitad de mandato. Según un testimonio, Trump veía Fox News “sin apenas pronunciar palabra y paralizado hasta quedar en silencio“.