el gobierno definirá nuevamente por decreto

Centrales sindicales rechazan oferta por salario mínimo

Denuncia de vaciamiento. La CGT, la CTA Autónoma y la CTA de los Trabajadores cuestionaron que el encuentro volviera a realizarse de manera virtual. Foto: cedoc

Las tres centrales sindicales rechazaron la última reunión del Consejo del Salario y acusaron al gobierno de Javier Milei y al sector empresario de profundizar el deterioro del Salario Mínimo, Vital y Móvil (SMVM). La CGT, la CTA Autónoma y la CTA de los Trabajadores cuestionaron además que el encuentro volviera a realizarse de manera virtual y denunciaron un “vaciamiento” del organismo tripartito. Ahora la definición del nuevo piso de sueldo la realizará el Gobierno nuevamente por decreto.

Según señalaron en un comunicado conjunto, las conducciones de las tres centrales habían reclamado que las deliberaciones fueran presenciales y que se reactivaran las distintas comisiones del Consejo, entre ellas las de Empleo, Producción y Formación Profesional. También propusieron establecer una canasta básica de referencia que permita vincular las futuras discusiones salariales con el costo real de vida. Ninguno de esos planteos, afirmaron, obtuvo respuesta del Ejecutivo.

En materia salarial, la representación gremial llevó una propuesta unificada: elevar el salario mínimo a $ 911.202 para julio y llevarlo a $ 993.300 en diciembre, tomando como referencia las proyecciones del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM). A partir de entonces, reclamaron una nueva convocatoria para revisar el monto.

Las centrales también exigieron restablecer y actualizar el programa Volver al Trabajo, vinculado al antiguo Salario Social Complementario. Según el documento, su eliminación afectó a 956.000 trabajadores, en su mayoría mujeres que realizan tareas en comedores, merenderos y otras actividades comunitarias.

El principal foco del enfrentamiento quedó puesto, sin embargo, en la propuesta empresaria. De acuerdo con los sindicatos, representantes de la UIA, CAME, AEA y otras entidades ofrecieron incrementar apenas un 1,8% el actual salario mínimo de $ 376.000. Eso implicaría una suba inicial cercana a los $6.000, seguida por ajustes mensuales del 1,7% hasta abril.

Para las organizaciones gremiales, esa pauta no solo mantiene el ingreso mínimo muy por debajo de las necesidades básicas, sino que profundiza la pérdida de poder adquisitivo en un contexto de caída del consumo y deterioro del mercado interno. En el comunicado sostienen que el SMVM se encuentra “prácticamente en la mitad” de lo necesario para cubrir la canasta de indigencia.

Frente a esa situación, CGT y ambas CTA resolvieron no participar de la reunión plenaria, al considerar que convalidarla hubiera significado aceptar el funcionamiento actual del Consejo. Las tres centrales recordaron además que este año denunciaron ante la Organización Internacional del Trabajo la falta de un diálogo social efectivo en la Argentina. Según remarcaron, la OIT instó al Gobierno a garantizar una instancia genuina de concertación entre trabajadores, empleadores y Estado.

Los sindicatos reclamaron finalmente que el Ejecutivo cambie su posición y restablezca el funcionamiento pleno del Consejo del Salario. El conflicto vuelve así a exponer la distancia entre las pretensiones gremiales, la oferta empresaria y la política salarial del Gobierno, en momentos en que el ingreso mínimo permanece fuertemente rezagado frente al costo de vida.