Política económica

Domingo Cavallo advirtió que la ortodoxia fiscal no alcanza e insistió con eliminar el cepo

El exministro de Economía apoyó la política fiscal de Javier Milei, pero reclamó un esquema de competencia de monedas al estilo peruano para evitar una reversión del rumbo económico.

Domingo Cavallo, ex ministro de economía Foto: Cedoc

El exministro de Economía Domingo Cavallo volvió a destacar los logros del programa económico de Javier Milei en materia de disciplina fiscal y apoyó el cambio cultural impulsado por el Poder Ejecutivo, aunque advirtió que la ortodoxia fiscal por sí sola no garantiza la sostenibilidad del proceso y corre riesgo de revertirse tras las elecciones de 2027 si no se implementa una "ortodoxia monetaria" de manera urgente.

De acuerdo con Cavallo, existe una marcada preocupación entre los defensores del rumbo actual por la posibilidad de que un eventual resultado electoral adverso en 2027 termine provocando "no solo discontinuidad, sino reversión de los avances que se están logrando".

La distinción entre dos "ortodoxias"

Para el economista, el Presidente logró consolidar con éxito el pilar fiscal de su plan, al cual calificó como un "ingrediente central de la estrategia económica" enfocado en el recorte del gasto, la eliminación del déficit y el fin de la emisión para financiar al Tesoro. Sin embargo, marcó una clara distancia respecto del manejo cambiario y monetario actual.

El gasto de Vialidad de Javier Milei es el más bajo desde la crisis política de 2002

"La ortodoxia monetaria, que en la campaña electoral pregonaba utilizando como símbolos comunicacionales la dolarización y la eliminación del Banco Central y, para los círculos profesionales, la Banca Simons, ha estado completamente ausente de la práctica de la política económica implementada hasta ahora", sostuvo el ministro de las presidencias de Carlos Menem y Fernando De la Rúa.

En ese sentido, Cavallo remarcó que la verdadera ortodoxia monetaria no pasa por inventar esquemas complejos de restricciones, sino por organizar un régimen donde compitan la moneda local y la divisa extranjera.

Según el economista, "aquel diseño debe interpretarse como la organización de un sistema monetario, cambiario y financiero como el peruano y el uruguayo, en el que conviven, en competencia, la moneda nacional y el dólar, ambas con las mismas funciones y propiedades. A esto yo llamo 'ortodoxia monetaria'".

Mitos sobre la emisión y las reservas

El creador del Plan de Convertibilidad dedicó un tramo de su escrito a cuestionar los marcos teóricos que asocian el control estricto de los agregados monetarios con la estabilidad de precios en países golpeados por la inflación recurrente.

"No confundir ortodoxia monetaria con control cuantitativo del dinero. Muy pocas economías avanzadas entienden que ortodoxia económica es controlar cuantitativamente la cantidad de dinero; mucho menos en las economías que por larga experiencia inflacionaria no cuentan con una moneda fiduciaria que inspire confianza", señaló Cavallo.

En la misma línea, defendió la acumulación de reservas internacionales mediante la emisión primaria, descartando que esta dinámica genere presiones inflacionarias: "Si bien es muy claro que emitir dinero para financiar un déficit fiscal es seguramente inflacionario, no puede sostenerse que la emisión de dinero para acumular reservas vaya a complicar la lucha contra la inflación. La experiencia de los 90 desmiente categóricamente que la emisión asociada a la acumulación equivalente de reservas sea inflacionaria!".

Asimismo, cuestionó la falta de previsibilidad en las decisiones oficiales del último año: "Carecer de un sistema de reglas monetarias, cambiarias y financieras claras no puede considerarse ortodoxo. Las reglas no son claras cuando le permiten a la autoridad monetaria sorprender a los mercados con decisiones que los agentes económicos no pueden predecir".

Salida inmediata del cepo y tipo de cambio libre

En relación a la salida de las restricciones cambiarias, Cavallo tomó distancia de posturas internacionales —como la expresada por Gita Gopinath, execonomista jefe del FMI— que proponen una apertura pausada y una depreciación administrada.

Cavallo opinó que "la mejor forma de que, hacia el futuro, tiendan a desaparecer las expectativas de un salto cambiario desestabilizador es que de una buena vez se deje flotar el tipo de cambio en un mercado verdaderamente libre y único de cambio. Si no se hace ahora, es difícil que en el futuro se encuentre un momento en que el superávit comercial sea más alto y las condiciones externas más favorables".

Según su visión, el levantamiento total de los controles es el único camino para destrabar el potencial del sector externo y reactivar el crédito. "El principal beneficio de la eliminación de los controles de cambio y el libre movimiento de capitales lo obtendrán los productores de bienes exportables y los prestadores de servicios porque podrán ver retribuidos sus esfuerzos con el precio pleno de sus ventas. Además, contribuirá decisivamente a reducir el riesgo país".

Alerta por el costo del crédito e impuestos

Finalmente, el exministro puntualizó sobre las trabas tributarias que ahogan al financiamiento del sector privado, señalando que la carga impositiva sobre la tasa de interés actúa como un freno directo para la actividad productiva: "No puede soslayarse el grave inconveniente que significa el tratamiento impositivo de la tasa activa de interés. El IVA e Ingresos Brutos que se aplican sobre la tasa activa y, en algunos distritos, el impuesto de sellos, llegan a duplicar el costo financiero total para el deudor".

"No podrá existir un sistema financiero realmente funcional a una economía con capacidad para crecer si no se corrige urgentemente esta fuerte distorsión", concluyó.

 

LM/ML