La discusión sobre el valor del dólar volvió al centro de la agenda económica. La periodista Eugenia Muzio planteó las tensiones que genera el tipo de cambio actual, mientras Ignacio Bongiovanni sostuvo que una eventual salida del cepo podría generar una suba, aunque descartó que necesariamente implique una fuerte devaluación. El análisis fue realizado en +Perfil, el nuevo canal de Editorial Perfil.
“Si terminás de sacar el cepo quizás el dólar se va un poquito para arriba”, explicó Bongiovanni, quien destacó que el Gobierno mantiene el equilibrio fiscal y remarcó que los procesos de devaluación pronunciada suelen estar vinculados con fuertes desequilibrios de las cuentas públicas. El economista también cuestionó la dependencia argentina del dólar: “El argentino para mí es una especie de bicho raro que se va todos los días a dormir con un ojo abierto viendo qué pasa con el dólar al día siguiente”. Para Bongiovanni, el problema de fondo excede al tipo de cambio: “Argentina no tiene moneda”.
Muzio, por su parte, explicó que el Gobierno busca evitar una cotización del dólar demasiado elevada a partir de la disponibilidad de divisas proveniente de las exportaciones. “Lo cierto es que es un dólar, el actual, es un dólar electoral”, señaló.
Industria, costos y competitividad
La discusión cambiaria también impacta directamente sobre las empresas. Bongiovanni advirtió que no todos los sectores atraviesan una situación favorable: “Hay sectores que no la están pasando bien, industria, comercio”.
Según el economista, un dólar algo más alto podría brindarles cierto alivio, aunque el principal problema actual está relacionado con el incremento de los costos. “Te subieron mucho los costos”, sostuvo, y remarcó que las compañías necesitan mejorar sus procesos y eficiencia.
Además, cuestionó décadas de proteccionismo industrial. “Argentina es un país con empresarios ricos y empresas pobres”, afirmó, al considerar que muchas firmas no realizaron las inversiones necesarias y recurrieron al lobby para sostener mecanismos de protección.
Bongiovanni también apuntó contra los precios internos y la falta de competencia: “Un auto que en el mundo vale 15 mil dólares, acá te lo cobran 30 mil dólares”. Para el economista, la combinación de impuestos, costos y falta de competencia explica buena parte de la pérdida de competitividad que enfrentan consumidores y empresas.